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CORDON MY TAYLOR IS RICH EL VERANO DEL INGLÉS CARME RIERA ALFAGUARA. MADRID, 2006 147 PÁGINAS, 14 EUROS JOSÉ MARÍA POZUELO YVANCOS Carme Riera nos ha entregado una novela estupenda. Se lee de un tirón y tal cosa no se debe sólo a su extensión. Que se lea sin dejarla se debe a que está llena de interés, porque ha sido escrita con una eficacia narrativa considerable, en la que Carme Riera vuelve a mostrar que es una narradora de calidad. Recordando sin duda la estirpe de El Lazarillo, la novela está escrita en primera persona, como una carta en la que la narradora propone a su abogado explicar su caso y de ese modo conseguir probar su inocencia y que éste la defienda. La posible intertextualidad con Lázaro termina ahí, en el marco estructural básico de un caso expuesto en forma epistolar. Son otras muchas las intertextualidades literarias que hacen que esta novela sea leída con verdadero placer por los lectores de Otra vuelta de tuerca de Henry James, o bien por los espectadores de Psicosis de Alfred Hitchcock, pues de una y otra fuente toma la novela escenas, ambientación o incluso semejanzas de detalle, lo que Carme Riera hace intencionadamente, no sólo para el homenaje a tales obras, sino también como guiño de complicidad con los propios lectores. UNA MANSIÓN DE ESCALOFRÍO. EN UN CASERÓN COMO EL DE NORMAN BATES (ARRIBA) AMBIENTA CARME RIERA LA TRAMA DE ESTA MAGNÍFICA NOVELA El arranque no puede tener mejor justificación: el eterno problema que arrastra toda una generación de españoles con un déficit histórico de desconocimiento del inglés, para lo que el personaje, que teme no ascender en su empleo o incluso perderlo por no saber esa lengua, decide viajar a Inglaterra y seguir durante el verano un curso intensivo que ha conocido por Internet, y que asegura una inmersión fuerte en esa lengua, pues se trata de vivir durante un mes en una apartada mansión en el campo, con la propia profesora, Mrs. Grose, que asegura por Internet un éxito seguro. Las condiciones no pueden ser mejores. Aislada, metida de lleno en el inglés. Y tan aislada. UNA TRAMA MUY INTENSA. Corresponde que les diga las razones por las que me parece una novela estupenda. En primer lugar, por la adecuación perfecta del tamaño elegido y de la anécdota, que hace que en tan breve número de páginas pueda desarrollarse una trama muy intensa que fluye por tanto con un interés muy notable. Sabía Poe que el límite previsto, la extensión, es lo que crea la estructura. Y buena discípula de Poe (no sólo en esto) Carme Riera ha ido componiendo una trama que va creciendo en intensidad, hasta hacer que lo que comienzan siendo indicios de encontrarse la protagonista demasiado aislada, vayan creciendo en significación conforme avanza la lectura. De tal modo, un breve espacio (la mansión en el campo que debe en atmósfera a Jane Eyre y a Cumbres borrascosas) una anécdota compuesta tan sólo sobre dos personas reales (aunque hay otras) y una ambigüedad muy notable en el carácter de la profesora (muy a lo Henry James) comportándose amable y rígida, severa porque tiene que serlo para asegurar el éxito de su método pedagógico, pero mucho más allá de lo que conviene serlo, van creando la atmósfera para que la novela, a partir de su mitad, discurra con enorme rapidez, primero con la huida, después con los indicios de unos conflictos familiares (es formidable el modo como se administra el personaje de Richard) Todo cuanto Laura Prats, su protagonista, va encontrando hace que vaya creciendo su angustia. El lector percibe, acomodada a esa angustia, una intriga cada vez más inquietante, que alcanza un soberbio desarrollo al final, en los dos últimos capítulos, los del desenlace de la acción, contado con estupenda resolución del motivo de las tijeras, el armario y sus posibilidades. También el motivo superpuesto del juego de voces de fondo, y el capítulo de conclusión en el que se explica el caso de Mrs. Grose, por cierto de modo muy convincente respecto a las motivaciones psicológicas de su comportamiento. La variante última de la identidad real de Mrs. Grose, pero también de Richard, la que habría sido tabla de salvación de Laura, lo explica todo. SUERTE FINAL. Una propiedad donde se la juega toda novela con crimen es que las piezas casen finalmente, que vayamos sabiendo qué ha ocurrido realmente con cada una de las situaciones planteadas. Y esta novela cubre perfectamente esa necesidad. Incluso el capítulo epílogo, que deja en el aire la suerte final de la protagonista, y hace ver las condiciones no demasiado buenas del contexto en que ha de desenvolverse su culpabilidad o inocencia, hacen muy creíble la historia y queda cerrado el caso, pero abierta la resolución de la novela, lo que me parece un acierto más de este libro. Ha sido planteado por su autora como una novela menor pero seguramente consciente de que una buena escritora también lo es cuando hace que parezca fácil lo difícil. Lograr contar una historia con crimen, y hacerlo bien, no es tan fácil. Y da mucho gusto cuando se logra. CARME RIERA VUELVE A MOSTRAR QUE ES UNA NARRADORA DE CALIDAD. EL VERANO DEL INGLÉS SERÁ LEÍDO CON VERDADERO PLACER POR LOS LECTORES DE OTRA VUELTA DE TUERCA Y POR LOS ESPECTADORES DE PSICOSIS ABCD 15