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L. POESÍA L. ENSAYO EN SÍLABAS CONTADAS SONETOS DEL AMOR TARDÍO EMILIO COCO TRAD. DE JUANA CASTRO Y CARLOS PUJOL ALHULIA. GRANADA, 2006 117 PÁGINAS, 10 EUROS Emilio Coco (San Marco in Lamis, 1940) es conocido entre nosotros, sobre todo, como traductor, pues mucho es lo que ha hecho por difundir la poesía y el teatro español en Italia, y la poesía italiana en España. Lo que le ha convertido en un agente doble que ha actuado de puente entre las dos. Pero lo que no tantos saben es que Coco es, además de excelente traductor e interesantísimo poeta, hermano de un notable helenista que ha continuado la labor de Quasimodo y que ha publicado diversas versiones de la lírica de la Antigüedad. Indico esto porque el mundo de Emilio Coco está repleto de referencias clásicas y abundan en él tonos, que dan algunas de las claves de una escritura de raíz alejandrina y marienista. Este libro suyo traducido con cierta libertad, pero también con JAIME SILES to que sea así, porque, de haber tenido cada una de ellas el mismo número de composiciones, tal vez habría ganado en simetría, pero el conjunto se habría resentido de cierta rigidez. Coco la ha evitado porque a esta escritura le va mejor la naturalidad aunque como todo en el arte ésta sea ficticia. Coco conoce el territorio que su texto pisa y no quiere salirse de él. Lucha con la forma, que no se le resiste, y moldea un discurso cuyos matices no siempre son reproducidos con equivalencia o exactitud en la versión. Pero no importa porque lo que ésta sí hace muy bien es fijar los tonos y los códigos. Lo que facilita el acercamiento del lector, que queda de inmediato dentro del tejido poético que capta y cuyo estoico humor también le hace reír y sonreír a él. Es una poesía que roza la sal gruesa, pero no la propasa, porque, aun nutriéndose de algunos de sus temas, los convierte en materia de cuidada dicción. CUERPOS JÓVENES. Como reconoce su propio personaje poemático, la poesía erótica requiere que haya cuerpos jóvenes y bellos, y, como no es el caso, reutiliza unos memorables POESÍA DE COSTUMBRES QUE PRETENDE SER SÁTIRA SIN DEJAR DE RESULTAR TIERNA CRÍTICA TEÑIDA DE PIEDAD ARCHIVO ABC ESTE LIBRO OBLIGA A EMPEZAR A VER A EMILIO COCO COMO LO QUE, SOBRE TODO, ES: UN POETA TEMÁTICA Y LINGÜÍSTICAMENTE INNOVADOR, QUE REHACE LA TRADICIÓN DESDE DENTRO LA EXCEPCIÓN CUBANA LA GUERRA DE 1898 ES UNO DE LOS PELDAÑOS DE LA HISTORIA CUBANA, CUYO DESARROLLO ANALIZA PIQUERAS. ARRIBA, SOLDADOS ESPAÑOLES PREPARADOS PARA EL COMBATE SOCIEDAD CIVIL Y PODER EN CUBA. COLONIA Y POSTCOLONIA JOSÉ ANTONIO PIQUERAS SIGLO XXI. MADRID, 2006 393 PÁGINAS, 19 EUROS gracia desenvuelta, por Juana Castro y Carlos Pujol así lo prueba. Su título que parece un cruce entre los Sonetos del amor oscuro de Lorca y uno de los más intensos poemas de amor de Aleixandre participa tanto de la secuencia léxica del primero como del contenido del segundo. Y que haya elegido una forma cerrada que, en no pocas ocasiones, abrirá y que despliegue el texto titulado Caníbales hacia una solución que no es la del soneto, sino la de su origen, el epigrama, no es un hecho casual. HUMOR ESTOICO. Coco ha querido expresarse en un tipo de composición que se presta bien a lo que esta poesía de costumbres pretende: ser, por un lado, sátira, sin dejar de resultar, tierna crítica teñida de piedad. Lo significativo es su idea del poema como lugar en el que el yo analiza sus diferentes situaciones: Sonetos- situaciones podría haberse titulado este libro que lleva a los extremos cómicos, propios del teatro, lo que la poesía de Pavese llevaba a los de la narración. Las cuarenta y cuatro composiciones que lo integran se articulan en cinco partes bien estructuradas: Poéticos afanes Labores domésticas Batallas amorosas Escaramuzas estivales y Añoranzas apasionadas No todas tienen el mismo número de piezas: la primera, la tercera y la quinta incluyen ocho; la segunda, once; y la cuarta, nueve. Y es un acier- versos de Montale, los dos últimos del poema No nos pidas la palabra El manierismo a que he aludido antes se manifiesta en el gusto por el detalle y el hecho trivial, así como por la atención prestada a las anécdotas, que forman la esencia de lo cotidiano. Coco resume todos estos rasgos en su soneto Monólogos cuyos primeros versos son una certera parodia de nuestra sociedad del bienestar que más exacto sería llamar de consumo como en sus canciones hizo Raimon. Algo similar se podría decir de Nuestra casa que tematiza una escena de matrimonio tenaz y envejecido, separados el marido y la mujer por todo menos por la costumbre de su soledad. Lo mismo se repite, con variantes, en otros, como en Hielo Pero los hay tan objetivos como Carcamales en los que el hablante es un hipocondríaco, o tan logrados como la primera estrofa de Consejos para vencer el estrés o tan sorprendentes como el final de La sonrisa de Francesca El punto de vista femenino es expuesto en Sin ti un soneto dialogado. Y la interdependencia en que terminan los amantes es ironizada en Una presencia imprescindible No es posible inventariar aquí todos los hallazgos, pero la lectura de este libro obliga a empezar a ver a Emilio Coco como lo que, sobre todo, es: un poeta temática y lingüísticamente innovador, que rehace la tradición no desde fuera sino desde dentro. El interés que ofrece Cuba como objeto histórico es incuestionable. Un interés que empieza por su propia atipicidad en el ámbito americano y en el concierto general de las naciones. Se trata de un país americano privado de libertades colectivas y sin libertades individuales en la mayor parte del siglo XIX, cuando casi toda América Latina había logrado su independencia. Después, no hace falta recordar que sus peculiaridades se han prolongado con el mantenimiento de una dictadura singular desde 1959, a un paso de los Estados Unidos, y pese a la debacle comunista de los años ochenta en todo el mundo. La historiografía cubana ha sido demasiado deudora de los tópicos colonialistas a la hora de explicar su historia, alguno de los cuales ya fustigó Moreno Fraginals el antiespañolismo, el olvido del problema negro, o la atribución exclusiva de la creación de la nacionalidad cubana a las clases dominantes o ha estado presa de la interpretación teleológica que ha supuesto que la revolución contra Batista del movimiento 26 de julio no RICARDO GARCÍA CÁRCEL era sino la culminación última de un proceso liberador cuya primera fase habría terminado en 1898. La historia de Cuba se ha hecho desde los clichés de la escolástica marxista explicando la evolución histórica en función de los factores económicos y olvidando un tanto los imperativos sociopolíticos. REFORMISMO ILUSTRADO. José Antonio Piqueras es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Jaime I de Castellón y codirector de la revista Historia Social junto a Javier Paniagua. Discípulo del recientemente fallecido Enric Sebastià, ha conjugado en los últimos tiempos su dedicación a la historia social española (su último libro al respecto ha sido I Premio de Ensayo de la Generalitat Valenciana: Persiguiendo el porvenir. La identidad histórica del socialismo valenciano (1870- 1916) Algar) y al estudio de la América contemporánea. Al tema de Cuba le ha dedicado no pocos libros, ya escritos al completo por él (Cuba. Emporio y colonias, 2003) ya editados como compilaciones de artículos (Diez nuevas miradas de historia de Cuba, 1998; Azúcar y esclavitud en el final del trabajo forzado, 2002; Las Antillas en la era de las Luces y la revolución, 2005, y La excepción americana. Cuba en el ocaso del Imperio Continental, 2006) En el último libro que acaba de publicar, Piqueras aborda la problemática ABCD 22