Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
L. CONTEMPORÁNEOS POESÍA Música memorable BRIGGFLATTS Y OTROS POEMAS BASIL BUNTING SELECCIÓN, TRADUCCIÓN Y PRÓLOGO DE AURELIO MAJOR LUMEN. BARCELONA, 2005 170 PÁGINAS, 12 EUROS XOSÉ LUIS MÉNDEZ FERRÍN Paraleipomenón o de las cosas omitidas Bobby McFerrin: matan por omisión. Eles son os que sementan Roma e mailas satrapías con xapoeiros de esquenzo. Védeos: dos seus ollos herbas carniceiras, da lingua dúas testas de ovella besga, do centro do seu peito Jerusalén de pedrería. Manteñan sinagoga e trenos rescen nela para da- la morte por omisión! Son aqueles que desmemorizan coma quen saca os puntos dunha muíñeira. De xeito que a Falange de Sarria non, xamais retrataba os mortos nin lles mandaba fotografía do fusilado aos deudos deste. Insistía Bob cos ollos perdidos en Sasdónigas: nunca houbo Consello de Galiza. Macondo librouse de ser cidade solagada. Vaporosas son as salmodias de Bobby McFerrin, banalidades de crepúsculo para ninguén ousar descompoñelas. Guión programático de actividade Baas. As londras, nembargantes. Os ullós daquelas londras, o grugullar Lucerna. Bob (dos McFerrin pretos que se consagran á música) en Mondoñedo, 2003. Castelao contra Príncipe Juan Carlos recén formado no ovo da víbora: visíbel. Lois Soto, camarada. Esas cousas e xentes e estadías que foron omitidas. Nos currunchos arderon os altares do silencio. Medrou e foi daqueles, ou en todo caso así falaba Pimentel ao cruzar Bispo Aguirre de chaquetita Cheviot. E Bob: be happy. PARALEIPOMENÓN O DE LAS COSAS OMITIDAS Bobby McFerrin dijo: matan por omisión. Ellos son los que siembran Roma y las satrapías con camelias de olvido. Vedlos: de sus ojos hierbas carniceras, de la lengua dos cabezas de oveja tuerta, del centro de su pecho Jerusalén de pedrería. ¡Mantengan sinagoga y trenos en ella resuenen para dar muerte por omisión! Son aquéllos que desmemorizan como quien puntea un paso de muiñeira. Así que la Falange de Sarria no, nunca retrataba a los muertos ni les mandaba fotografía a los deudos de éstos. Insistía Bob con los ojos perdidos en Sasdónigas: nunca hubo Consello de Galiza. Macondo se salvó de ser ciudad sumergida. Vaporosas son las salmodias de Bobby McFerrin, banalidades de crepúsculo para que nadie ose descomponerlas. Guión programático de actividad Baas. Las nutrias, no obstante. La ciénaga de aquellas nutrias, el borbotón Lucerna. Bob (de los McFerrin negros que se consagran a la música) en Mondoñedo, 2003. Castelao contra Príncipe Juan Carlos recién formado en el huevo de la víbora: visible. Lois Soto, camarada. Esas cosas y gentes y fantasmas que fueron omitidos. En las esquinas ardieron los altares del silencio. Creció y fue de ellos, o en todo caso así hablaba Pimentel al cruzar Obispo Aguirre de americana Cheviot Y Bob: be happy. (Traducido del gallego por L. V. con la colaboración del autor) (Ourense, 1938) es el escritor gallego vivo más valorado. Como prueba de ello, el PEN Club de Galicia promueve, por quinto año consecutivo, su candidatura al Premio Nobel 2006 con el apoyo de la Xunta. Ya en 1999 fue también propuesto al Nobel por la Asociación de Escritores en Lingua Galega. Catedrático de Literatura y doctor en Filosofía, Méndez Ferrín es autor de una extensa obra literaria en la que destaca su vertiente narrativa: Perceval e outras historias (1958) O crepúsculo e as formigas (1961) Arrabaldo do norte (1964) Retorno a Tagen Ata (1971) Antón e os inocentes (1976) Arnoia, Arnoia (1985) y Bretaña, Esmeraldina (1987) así como los libros de relatos Elipsis e outras sombras (1974) Crónica de nos (1980) y Amor de Artur (1982) Un mundo narrativo en el que cultiva un realismo mágico gallego, de raíz celta- artúrica, tan presente en la tradición de esta lengua, reelabora los mitos ancestrales a la luz de claves sociopolíticas actuales y recrea mundos oníricos de inquietud kafkiana. Como ensayista destaca su obra Pondal a Novoneyra (1984) y la edición crítica del Cancionero de Pero Meogo (1966) En el género poético mantiene estas mismas constantes, pero reelaboradas en un exquisito cedazo poético de resonancias épicas, políticas e incluso a veces revolucionarias, que no renuncian a la exigencia estética de un lenguaje de gran riqueza imaginística, complejidad verbal y entonación lírica. Aunque luego ha alcanzado mayor popularidad como narrador, su primer libro fue de poemas: Voce na néboa (1957) y, aún con grandes paréntesis, ha seguido cultivando este género hasta la actualidad: Antoloxía popular de Heriberto Bens (Montevideo, 1970) Sirventes pola destrucción de Occitania (1975) Con pólvora e magnolias (1976, tal vez su título más emblemático) O fin dun canto (1982) Acaba de publicar estos días Era na selva de Esm (Edicions Espiral) libro en el que reúne toda su producción poética de los últimos cincuenta años, y que incluye también libros inencontrables e inéditos. Es miembro de la Real Academia Galega y director de la revista A trabe de Ouro. Entre otros importantes premios ha obtenido en varias ocasiones el de la Crítica. SELECCIÓN Y COORDINACIÓN DE AMALIA IGLESIAS SERNA XOSÉ LUIS MÉNDEZ FERRÍN EL GRAN POEMA DE MADUREZ DE BUNTING, ESCRITO CON EL TELÓN DE FONDO DE LAS SONATAS DE SCARLATTI La publicación de este volumen, que recoge en una notable traducción la obra más representativa del poeta inglés Basil Bunting (1900- 85) es un pequeño acontecimiento editorial. Discípulo aventajado de Ezra Pound, compañero de viaje de los objetivistas norteamericanos, Bunting se pasea por los más diversos oficios y lugares de residencia en un vagabundeo compulsivo que lo devuelve, en 1952, a su Northumberland natal, donde malvive como corrector de pruebas. La publicación de Briggflatts en 1966 lo saca de su anonimato, poniéndole en contacto con los poetas que entonces operan la renovación de la poesía inglesa, como Michael Hamburger o Charles Tomlinson. Su muerte en 1985 supone la extinción del linaje de la vanguardia anglosajona, del que fue su último representante. Bunting fue un modernist innato, atento a los principios de economía y precisión del lenguaje y obsesionado por el maridaje de poesía y música. Como Pound, se forjó un idioma propio mediante la traducción libre de clásicos latinos, persas y japoneses, pero su estilo, más compacto y detallista, y su carácter, de un vitalismo sensual y terreno, le distinguen de su maestro y otorgan a sus escritos una rara austeridad, una aspereza irónica y nerviosa en la que escuchamos el diálogo barroco entre muerte y erotismo. Este diálogo está presente desde el arranque mismo de Briggflatts, su gran poema de madurez, en el contraste entre Rawthey, el toro tenorino y el cantero cuyos dedos repasan el nombre inscrito en la piedra. Muy pronto estas figuras se disipan para dar paso a una pareja de amantes cuya unión y posterior disputa opera una conversión del mundo físico, el paisaje norteño que Bunting convoca y celebra oblicuamente. Subtitulado una autobiografía Briggflatts es más bien un intento de levantar acta de la existencia de una comunidad mediante los ritmos de su lenguaje y la evocación de su historia y sus ciclos naturales. Escrito con el telón de fondo de las sonatas de Scarlatti, Bunting crea una música verbal insistente, basada en la elisión sintáctica y el acomodo de un estilo culterano al acento y los fraseos aliterados del dialecto del norte. Entre las virtudes de esta edición hay una secreta, y es que salda una cuenta pendiente de nuestra poesía, con la que Bunting mantuvo una relación cercana en las personas de Juan Ramón Masoliver, Basilio Fernández o Andrés Sánchez Robayna. Por lo demás, la obra de Bunting vuelve a demostrar, por si hacía falta, que sólo hay creación cuando se lee el pasado en toda su complejidad, vanguardia incluida, y que la poesía inglesa reciente es mucho más de lo que Larkin y sus herederos quisieran hacernos ver. JORDI DOCE ABCD 18