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EL ABC DE DON QUIJOTE Arte ByN Cultural, en su tradición de apoyo a la creación actual, solicitó a siete jóvenes artistas su visión del clásico de Cervantes. El resultado, siete formas de modernizar un mito literario que ilustran la sección de Libros de este número La mancha de Don Quijote UATRO centurias de Quijote han dado para mucho, también para que los artistas se vean inspirados por la magia de Cervantes y se hayan consolidado unos tipos muy cerrados en torno a la figura de sus protagonistas. De los antiguos grabados a Eduardo Arroyo; de Doré a Antonio Saura, Alonso Quijano se ha ido conformando como modelo ilustrado como un arquetipo enjuto, canino, con barbas mosqueteras, ese caballero de la triste figura que describiera su autor. Sancho, por su parte, ha solido no levantar dos palmos del suelo, ser un hombre de la tierra, robusto y torpón. Blanco y Negro Cultural, a la hora de ilustrar este número dedicado al cuatrocientos cumpleaños del Quijote, decidió dejar esa labor a siete jóvenes artistas Jaime de la Jara (Madrid, 1972) Roberto Coromina (Zaragoza, 1965) Eugenio Merino (Madrid, 1975) Rafel G. Bianchi (Olot, Gerona, 1967) Xavier Mascaró (París, 1969) MP MP Rosado (San Fernando, Cádiz, 1971) y Fernando Renes (Covarrubias, Burgos, 1970) para que ellos dieran una visión actualizada y contemporánea de sus protagonistas. Lo primero que uno se pregunta es si el Quijote como temática es algo que se le escapa a un joven creador. Fernando Renes, artista de Distrito Cu 4 tro, al que hace poco pudimos ver en esta galería y en CAB Burgos, y que además acepta el reto desde Nueva York, donde vive y trabaja, disipa las dudas: Por mi pasado cumpleaños, mi novia me regaló una de las nuevas ediciones del Quijote. Me apetecía regresar a Nueva York con el libro. Durante los primeros días de noviembre, tonteé con la idea de ponerme a ilustrarlo por mi cuenta, pero, si bien no lo hice, sí que me inspiró muchísimo Tanto, que Renes, que en marzo inaugura individual en su ciudad adoptiva, ha preparado una animación en la que sacará durante unos segundos a Don Quijote y Sancho. A Xavier Mascaró, escultor, que en otoño presentará su última producción también en Nueva York con la Marlborough, su galería, los ecos cervantinos tampoco le sonaban lejanos: El proyecto me pareció muy oportuno porque pienso que la figura de Don Quijote es, a pesar del tiempo, extrañamente actual. Es una figura atemporal y universal que se puede leer en todas las latitudes. A mí me interesó porque tengo la sensación de que vivimos todos nuestra locura particular o individual Cogida la cuestión por los cuernos, ¿qué es lo que han querido resaltar del libro nuestros artistas? Aquí hay unanimidad de voces, y como explica Rafel G. Bianchi un habitual de la galería Senda, al que en primavera vimos en Madrid en Max Estrella el planteamiento de partida era no hacer una imagen ilustrativa del texto, sino una que simbolice el espíritu de los personajes, que funcionen más bien como logotipos También en abstracto ha trabajado Eugenio Merino, autor todoterreno de La Fábrica y T- 20: El Quijote que he querido transmitir es el Quijote un poco loco, el que no sabe a dónde va, con un Sancho al que prometen cosas y engañan. No he querido definirlos mucho, sino que la cosa quede mucho más abstracta, muy de línea Jaime de la Jara, artista de Fúcares, accésit del VI Premio ABC y mención de honor de Generación 2005, añade: Me interesó contemporaneizar la figura de Don Quijote, del hombre derrotado, de la imagen negra. Alonso Quijano es un enfermo que va de derrota en derrota, un completo inadaptado. Lo que he hecho ha sido generar una serie de fotogramas extraídos de toda una historia Los siete artistas han atado con mayor o menor dificultad su discurso a la temática: Yo he trabajado C Sobre estas líneas, Don Quijote y Sancho, famosos en el orbe entero (2005) de Fernando Renes, y Sigue soñando (2005) de Eugenio Merino. Arriba, Sin título (2005) de Rafel G. Bianchi, y Caída (2005) de Jaime de la Jara mucho a partir de libros afirma Roberto Coromina, pintor y escultor que trabaja con Fernando Serrano, de Huelva, pero al que este año lleva a ARCO Raquel Ponce de forma que, el punto de partida era fácil A él le ha correspondido el honor de ilustrar nuestra portada: En esa imagen busqué que las ilustraciones se salieran de los libros. Dado que sus protagonistas son dos figuras literarias a las que se les ha dado imagen en muchas ocasiones, he querido construirlos con palabras la Jara reconoce haber querido condicionarlo todo con su trabajo, pero se dio cuenta de que sólo había conexiones a nivel conceptual Merino aduce que no habría tenido mucho sentido que esgrimir mi sarcasmo al cien por cien Bianchi encuentra semejanzas entre estos encargos y sus dibujos habituales en que ambos son ejercicios de síntesis, pero visualmente, estos trabajos tienen más que ver con la poesía visual de Brossa que con mi obra Y es que, convertirse en ilustrador por unos días también tenía su aquél. No para Bianchi: Yo ya he funcionado antes como ilustrador. Además, cuando los límites te vienen impuestos, es más fácil trabajar. Tienes que pensar menos Más complicado ha sido sortear el elevado número de veces que el Quijote ha sido ilustrado. Mascaró, como otros, declaraba: Tenemos ya una iconografía muy clara y unos personajes muy definidos. Por eso he querido centrarme en la dimensión épica del personaje, sin la anécdota Sea como sea, las visiones de los Rosado, De la Jara, Bianchi, Merino, Mascaró, Coromina y Renes ya forman parte de ese imaginario en torno al texto cervantino. Estos artistas han cruzado su camino con el de Don Quijote y desde ahora, ya cabalgan juntos. Ese es el poder del arte. J. D. -Guardiola Sin traicionar personalidades Nuestro último seleccionado, en realidad, son dos: los hermanos Rosado, Miguel y Manuel, que, desde Pepe Cobo, preparan ahora individual en el CCCB y en el CACMálaga. Ellos, como Coromina, también se apoyaron en el maestro Doré sin traicionar a su personalidad: Elegimos dos escenas muy conocidas y que nos interesaban por lo que aportan a nuestro discurso, las del manteo y la de Don Quijote velando armas De la primera nos gustaba la situación cómica y a la vez violenta que se produce. En Velando armas presentamos la idea del doble y la identidad También ha habido algunas renuncias. Jaime de 42 Blanco y Negro Cultural 12- 2- 2005