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PORTUGAL EN LIBER Libros Bajo el lema O prazer das palavras Portugal ha centrado la XX edición de Liber, que hoy se clausura. PerfectoE. CuadradoyMercedesMonmanypaseansumirada por la poesía y la narrativa lusas Poesíamás menosúltimaportuguesa o ONERLE adjetivos cronológi cos a la poesía (moderna, con tempoi ánea, última, etc) resulta siem pre incómodo por arbitrario y por gra tuito e injustificadamente necesario: si bien en alguna estación del tiempo se ha de comenzaLno puede olvidarse que esa estaciónes una parada provi sional- máso menos importante: esta ción de primera o de segunda o hu milde apeadero- -en el camino, que sólo existe en función de un antes y un después (o en función del destino o punto de partida del viajero: ahí si. po dna atisbarse un sentido particular) y que en ningún caso ha servido ni sirve para caracterizar y definir sino sólo para situar y localizar en el con fuso mapa del tiempo yen el difuso te rritorio de las emociones Podemos escoger una estación: sea la de la fecha ya lejana- según los pa rámetros cronométricos actuales- -de 1974, cuando aquello de la saudosa (Revolución de los Claveles (aquí, la obligada cita académica y nostálgica del ubi sunt) Antes, un recuerdo a las estaciones antepenúltimas del camino recorrido: Pessoa, claro está, y sus compañeros órficos (pero ello nos obliga a mirar desde la barandifia a Cesário Verde y a Pessanha y a Tel xeira de Pacoaes, entre otros) los pre sencistas y sus disidencias internas; los neorrealistas y sus ortodoxias y heterodoxias y etapas sucesivas (con el estrambote del baladismo o canción militante) los surrealistas y sus polé micas y sueños trágicamente mutila dos o suspendidos; los poetas defenso res de un múltiple y dialogante eclecti cismo panlirico resumido en el lema (la poesía es sólo una los renova dores del grupo sin grupo ni doctrina de Poesia 61 los experimentalistas o concretistas; en fin, los que de entre esas agrupaciones más o menos ismi cas sobresalieron con luz propia y poéticas personales iluminando canilnos y senderos y atajos posteriores, y aquellos otros que nunca tuvieron ismo ni grupo ni café ni suplemento ni ala que los cobijara y que fueron quedando un poco a la intemperie en espera de mejores tiempos que permi tieran ver su perfil y oír su voz incon fundible entre el guirigay y el agitado vaivén de la bolsa de las letras. Estábamos en la estación de par tida de la Revolución de los Claveles. Podríamos forzar el sentido poético de la efemérides, y decir que clausura de finitivamente- -encoincidencia con otros ámbitos poéticos- -época de los la ismos y sus peculiar manera de in tervenir y de manifestarse e inaugura la explosión y dispersión de las poéti cas individuales transvanguardistas (vulgo postmodernas que clausura P PERFECTO E. CUADRADO nes de la muy nueva y ya muy presti giosa editorial que publicó la antolo gía, volumen que, por otra parte, in cluye versos de un poeta como Luís Quintais, reconocido autor de un sig nificativo libro titulado precisamente La imprecisa melancolía y en cuyo prólogo Jorge Reis- Sá afirma lapida riamente y con cierto tono de repre sentación generacional que, al mar gen de otras características, él y sus hermanos de pasión y profesión- lí rica- son por encima de todo profun damente tristes enlazando el pesim simo del fin de siglo por excelencia, el del XIX, con la tristeza del fm de siglo más reciente al que se alude también en términos de referencia histórica generacional) o o la orientación y la urgencia y la pre sencia de la poesía comprometida) (variará en todo caso el compromiso, no el imperativo moral de la denuncia y la esperanza) que ve cómo la inter vención de los poetas del 61 de los y neorretóricos y culturalistas y de los experimentalistas se diluye también y desagua en nos o regatos particulares y diferentes, y que una desasosegante confusión se instala en la concurrida y competida lucha por conseguir un lugar al sol en la ciudad de los poetas. Bajo lasruinasde lo cotidiano Nuno Júdice, voz importantísima de la poesía y de la crítica recientes, rotulaba en la revista La Página su personal visión de la poesía de las úl timas décadas como La poesía bajo las ruinas de lo cotidiano. De los 70 a los 90 la inauguraba con las prime ras publicaciones de autores como António Franco Alexandre, Jodo Mi guel Fernandes Jorge, Joaquim Ma nuel Magallies o Rui Diniz y, tras re mitir a la antología publicada por la revista Hélice (n 3, 1994) antologaba poemas de Adília Lopes, Ana Luísa Amaral, Rosa Alice Branco, Inés Lou renço, Francisco José Viegas. Jodo Luis Barreto Guiniaráes y Manuel Gusmáo. Advertía Nuno Júdice en la poesía portuguesa de los 80 dos direc ciones: una primera ligada a la reva lorización de lo cotidiano, dentro de un nuevo realismo que ya no tiene como objetivo una denuncia o una crítica de situaciones sociales: con siste apenas en el desnudo retrato de esas situaciones y donde con ma yor o menor densidad metafórica, va mos a encontrar el desarrollo de una poesia del cuerpo, que acentúa la di- Los nombres de esta antología, prescindiendo de los ya referidos- y añadiendo el del autor de la antología, que, rompiendo con la tradición, no se mensión risica de su relación con el incluyó en ella- quedan aquí como espacio y con los otros (seguirían piedra miliaria del presente y orienta esa linea poetas como Luis Miguel ción hacia el futuro: Ana Marques Nava, Al Berto y el segundo aliento Gastáo, Ana Paula Inácio, Carlos Sa de un Gastáo Cruz liberado de la raiva Pinto, Daniel Faria (desapare carga formalista a la que habitual cido en 1999 con sólo 28 años) Jorge mente se le asociaba una segunda Gomes Miranda, Jorge Melicias, Pe linea que procedede la carga culta- dro Mexia, Rui Colas, Rui Pires Ca nl y de la acentuación de las marcas bral, Valter Hugo Máe, Vasco Ferreira de la Tradición, que hace del poeta un Campos, Vasco Gato. Viven junto a depositario de lenguaje y modelos del esos nombres nuevos, y en casi todos pasado, aunque lo haga con un exceso los casos siguen en activo muchos que denuncia- -bienpor el lado ba de los nombres mayores de la poesía rroco de ese exceso (Paulo Teixeira) portuguesa contemporánea, desde los bien por el lado irónico (Adiiia Lo nacidos en los años 20 y que empeza pes) el propio proceso creativo, de ron a afirmarse en los 50, hasta los que jando a la vista los hilos que condu en esos años 50 nacieron para celebrar cen la mano que produce el poema la mayoria de edad vital y poética con Y a esas dos línas principales añade la Revoluciónde los Claveles. Hay sig una tercera más reciente, la de una nos hoy de renovación y de ruptura, poesia depurada de esas estrategias hay signos de una vuelta a ciertos mo formales; una poesía que quiere dos de aparecer y de man ifestarse pro presentarse como una limpieza re pios de los tiempos de las primeras tórica, que va al encuentro de un ob vanguardias, vuelven a multiplicarse jetivo de transparencia, como si in en la periferia de las periferias litera tentase que entre el lector y el poema rias- la poesía- revistas apasionadas y no existiera siquiera esa pantalla que sacrificadas (y hasta sacrificiales) es el lenguaje, con su espesura signi como Relámpago (Lisboa) Hífen ficativa (y señala como representan (Oporto) Limiar (Oporto) Alma Azul tes de esta tercera vía a Fernando (antes AmarArte, Coimbra) Bumeran Pinto de Amaral, Luis Filipe Castro gue (GuimarAes) Apeadeiro (Vila Mendes o Luis Barreto Guimaráes) Nova de Famalicáo) o la revista con Si el rótulo o epígrafe general de gregante hispanolusa Hablar Fakir Nuno Júdice para la poesía de los 80 de Poesía (Badajoz Lisboa) Se man era de una exactitud poética innega tiene con horizontes firmes de perpe ble, podríamos para la poesía portu tuación toda una tradición poética guesa de los 90 usar el empleado por que ha hecho y hace de la lengua por Jorge Reis- Sáen su importantisima y tuguesa vehículo mayor de la poesía muy reciente antologia Anos 90 e que a falta de mayor precisión llama Agora. Urna Antología da Nava Etesio remos occidental. No corren, pues, Portuguesa (Vila Nova de Famalicáo: malos tiempos para la lírica en Portu Ediçóes Quasi, l y 2 ed. 200 la gal. Aunque sea en el finisterre de las época de la melancolia Q Finitame periferias, no todo está perdido. Gau lancolia se titula una de las coleccio deamus. 1 Piedra miliaria 16 lIaa ro gi- n Im 5- 10- -2002