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ACTUALIDAD DISCOS Musica Meç, e de Monsicue Mauroy de M. ecA, tal, Ch. rjx eJe, e, e, 1 QUÍ allá resuenan músicas olvidadas: algunas y rescatadas de su abandono tras disfrutar del éxito y el aplauso; otras descubiertas en cualquier anaquel, donde quedaron abandonadassometidas al martirio del silencio. Es cierto que Schoenberg, Beethoven, Mozart, Bach, Monteverdi, Victoria o Machaut pueden ser la re presentación de lo más excelso de cada época aunque la verdad de aquellos momentostambién tenga mucho que ver con la cotidianeidad del día a día que ellos constru yeron junto a hombres menos citados como Steuer mann, Gallenberg, Demmler, Lambardi, Esquivel o Compére. En ese afán por recuperar viejas músicas, alentado, sin duda, por la necesidad de encontrar la singularidad en un mundo en el que el gran repertorio tras pasar por las manos de los más grandes sólo puede imponer res peto, se inscribe él trabajode un grupo como Trío de Da mas. Puede que la coincidencia de lo femenino sea lo más anecdótico de su proyecto vital y aún que el grupo se empeñe en reservar las fuerzas sólo para aquellas partituras escritas por mujeres compositoras del Ba rroco. Porque Francesca Caccini, Barbara Strozzi, Isabella Leonarda o Lucretia Vizzana y hasta la medieval Hildegard von Bingen (siempre ha de quedar una puerta abierta a la excepción) son compositoras necesa rias a la hora de resolver la propuestaaunque tal vez lo sean más como realización de un veraz cuadro de época, el retratode la música más accesible de cada momento. Con ese espíritu restaurador Trío de Damas acude ahora al Festival Internacional de Música de Santan der, en concreto al convento Regina Coeli de Santi llana del Mar, el día 3, y al monasterio de la Santísima Trinidad de Suesa, al dia siguiente. El título del pro grama lo resume todo: la música en los monasterios fe meninos. -Alberto González Lapuente A Damasal cuadrado la Conctre Sp, rlri, ci 1 WBRE VEEMELL Capella Minis de trers. Cordela Generalitat len- -Va clana. Oir. Magraner. C. Licanus, CHARPENTiER. de Mons sur Messe de Mauroy. ConcertSpirituei. Le Oir. H. Nlquet. Giossa. ASSAIt mofle delusa. Gaili, La E. D. DeiMonaco, Jaroussky, P. F. Pioiino, J. -C. Sarragosse. Fe La nice. Oir, J. Tubery. Opuslii. vestigios musicales del monasterio medieval de Montserrat se pueden ras trear en el Llibre VermelLUn conocido documento que bajo la dirección de Caries Magraner se llena de detalles instrumentalmente brifian tes y progresivamente inten sos, sin olvidar que tras las voces está la amplia sonori dad a que obliga su origen monástico. Al final, la inten cionada interpretación del Ad mortemfestinamus, con la novedad de su refrán en ver sión valenciana, añade un plus de interés a un disco cu yos solistas vocales se mues tran voluntariosos aunque no siempre parejos al mimo con el se ha elaborado esta atractiva selección. -A. O. L L 03 POR elevaciónespiritual su y la riqueza de su inspira ción, la monumental Misa del señorde Mauroy (fechada hacia 1691) constituye junto a la Misa Assumpta Est- la úl tima de sus once Misas- -uno de los mayores logros de Charpentier y también, una de las grandes páginas reli giosas de todoel Grand Siécle. Menos teatral que la anterior versión de Vashegyi (Hungaroton, 1999) inter la pretación de Niquet- -que ya consagrara al músico pari sino cuatro CDsen Naxos- -subraya el lado más austero de esta música soberbia. So listas vocales correctos y muy destacables las inter venciones de Michel Cha puis. -Mii Manuel Viana CONTiNÚAN de ex lastareas ploración de ese amplio sec tor aún poco conocidoque es el oratorio italiano. La Morte delusa (Ferrara, 1698) uno es de los trece oratoriosque compuso Giovanni Battista Bassani. El gusto vocal toda vía está moldeado en el ritmo de la palabra, reflejo de la importancia que aún de sempeñaba la lección monte verdiana. Se trata de una obra muy interesante, aun que ya resultaría pobre para los oídos del sucesivo si glo XVffl, más orientado ha cia el esplendor melódico y la ornanientación. La planti lla instrumental prevé una espectacular parte de corneta. R. crita en 1724, entre Julio Cé sar y Rodelinda, Tamerlario es una obra maestra que se escucha de arriba a abajo con el mayor placer. Algu nos momentos, como el aria que precede al suicidio de Bajazet, son portentosos. The English Concert se manifiesta como una or questa deslumbrante, y la dirección de Pinnock hace gala de la vitalidad y fuerza. El único punto dis cutible es el de la elección de los cantantes. Y no por que el reparto sea malo- la partitura es endiablada y todos salen airosos- sino por la discutible condición histórica de varias de las voces. La tendencia del re gistro es a emplear voces grandes, con amplio vi brato y dotadas de una ex presividad que roza la esté tica romántica. El caso más extremo es el de la soprano Elisabeth Norberg- Schulz, que canta una Asteria que parece escapada de una ópera verista. El cantante más adecuado es el contratenor Graham Pushee, de voz potente y espectacular coloratura. Si se es histori cista hay que serlo hasta el fmal. -Alvaro Martas WaLt SCHUBERt MENDELSSOHN. Obrasparaflauta, violonchelo y piano. H. Wiese, Schiefen, G. O. Oressier. Arta Nova. Rohi. Sinfonía Mimayor. en Preludio SIWSIAkOVICiJ. paraviolín Condeno pastoraLRadio Symphonieorches- -1; Suite de Lady Macbeth de ter. Dir. O. Russei Davies. CPO. Mzensk. Splvakov, Y. violín. Gürze nichOrchesterKóiner Oir. Phii. J. Conion. Oapilccio. HAENDEL Tamerlano. The Concert. Oir. T. Pinnack. Avio. Tríoop. 63, de CariMaría von Weber, es una de las jo yas del tempranoRomanti cismo alemán. Contemporá nea del Frrischütz, comparte con esa óperael intenso aroma melódico y el fino gusto tímbrico. Si las Varia. ciones sobreuTmckne Blu mennparaflauta y piano, de Schubert, son un clásico para esta plantilla, el arreglo para flauta del Trío op. 49 de Men delssohn responde más bien a puras exigencias comercia les (con las que parece que el propio autor no estuviese conforme) Versiones poéti cas y sensibles, a cargo de tres jóvenes y excelentesin térpretes alemanes. -S. R. EL N 1884 tuberculosis la acababa a los 25 años con la vida del vienés Hans Rotten un asilo de alienados. Alumno preferido de Bruck ner y compañero admirado de Mahler, nada se sabía deél hasta que en 1989 Paul Banks desenterró esta singular Sin fonía en donde, con inseguri dades y titubeos, se agolpan recuerdos manifiestos (Brahms, Wagner) sorpren y dentes anticipaciones (el Mahier de la Titán) Mejorto cada que la versiónde Sa muel (Hyperíon, 1989) más animada que la de Segerstam (BIS, 1992) de Russellse la constituye en referencia para acceder a esta obra imper fecta y profética. -M. Y. J. violinista Vladimir Spi vakov se carga de razones en la interpretación del pri mer concierto de Shostako vich: el conocimiento que demuestra de esa música corre parejo a la exactitud de su sonido y a la precisión en el detalle. Con él está Ja mes Conlon, cuya respe tuosa suite de temas de la ópera Lady Macbeth de Mzensk es un acierto a con siderar. Por eso la unión de ambos intérpretes demues tra una afmidad que a la postre acaba por redondear la ambivalente música de un autor defmitivamente entronizado. -A. G. L E RODUCE cierto coraje la publicación de un nuevo Tamerlano, cuando ya poseíamos dos buenas grabaciones (de Malgoire para Sony y de Gardiner para Erato) mientras que un puñado de óperas de Haendel aguardan todavía su turno para ser llevadas al disco o cuentan con re gis tros muy deficientes. La nueva grabación de Trevor Pinnock posee el interés de presentarnos una versión bastante diferente de la se guida por las dos grabacio nes anteriores, lo que no tiene nada de particular dado el laberinto textual que afecta a tantas óperas y oratorios haendelianos. EsDiscreto Mediocre P 30 ABCcuit, irai 3- 8- 2002 De referencia BuenoAceptable