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FOTOGRAFÍA Arte Metáforasde la imagen Paisajes HumbertoRivas Sala Rivadavia. Cádiz. Hastael 23 deagosto Obra dePaisajes A obra de Humberto Rivas (Bue nos Aires, 1937) el punto de par es tida de la fotografía contemporánea en la Argentina. Su trabajo se inicia paralelamente al surgimiento del mo vimiento artístico que tuvo lugar en Buenos Aires en el ámbito del Institu to de Artes Visuales Torcuato Di Tella, que formó parte del proceso de mo dernización cultural de la Argentina de los años 60 En 1965 el crítico de ar te francés Pierre Restany escribía un artículo en la Revista Planeta sobre la actividad cultural que se llevaba a ca bo en el Instituto, y para mostrar el es cenario donde acontecía esa experien cia artística, ilustra su texto con una fotografía de Buenos Aires de Hum berto Rivas, de cuya atmósfera pare cen desprenderse los ecos de Horacio Cóppola, pionero de la fotografía ar gentina de vanguardia y las visiones fantásticas de la Metrópolis de Fritz Lang: la torre del racionalista edificio Kavanagh, emblema y faro de la ciu dad, se levanta como una metáfora de la arquitectura porteña. Tanto el articulo de Restany, como el posterior libro de John King, sobre L la historia del Di Tella, contienen un registro histórico del movimiento ar tístico argentino de la década del 60 re produciendo fotografías de Rivas, cro nista involuntario del Instituto. En ellas aparece desde el túnel para es pectadores cómplice de La Menesun da, término que desde entonces se ha incorporado al lenguaje psicoanalíti co- popular de Buenos Aires, realizado por los artistas pop, Marta Minujin y Rubén Santantonín, hasta otras foto- grafías que registran las obras y los personajes que integran el ya reperto rio clásico del arte argentino de esos productivos años del pop- art, como son los cuadros y esculturas de Pablo Suárez y de Rafael Squirru. Recons truir con imágenes la vida del mítico Instituto, significa también descubrir esa etapa creativa de Humberto Rivas. Afincado en España desde media dos de los años 70, Rivas obtiene el Premio Nacional de Fotografía en 1997. Paisajes, la exposición que reúne una veintena de obras que se exhiben en la Casa Rivadavia de Cádiz, mues tra que si hay algo simétrico en la obra de Rivas, es que pareciera que el artista redescubre la realidad de los imágenes como esa búsqueda que co menzó hace años en Buenos Aires. Los edificios abandonados, los mu ros de arquitectura industrial, que po siblemente emergen de los espacios por los que el artista transita, no dejan de hablar de su mundo inicial. Los res tos urbanos de una pequeña localidad catalana, parafrasean sombras deja das en los barrios porteños; las costas también acuden en sus imágenes con el particular guiño de lo universal; sus geografías son descubrimientos per sonales, como el antiguo viajero que intuye en los mapas un territorio fan tástico, como explorado por primera vez. Las referencias parecen inevita bles, una fotografía del puerto del del ta bonaerense del Tigre con un barco abandonado, parece desprenderse del cuento de Horacio Quiroga Los Bu. ques Suicidantes. Quien circula por sus imágenes encuentra nuevas arqui tecturas, quizás imaginarias, mudos testimonios incorporados en espacios metafísicos encontrados al azar Sergio Baur fr. A cámaralenta Ursula Schulz- Dornburg IVAM. Valencia. de laMuralla. Sala Guillem de Castro, 118. Hastael 15 noviembre de ON título A través de los terri el torios, 1980 y 2001, el WAM pre senta la primera antológica de Ursula Schulz- Dornburg (Berlín, 1938) Es en paña, formada por cinco proyectos fo tográficos y coordinada por el comisa rio y periodista alemán Matthias Bár maiin. Estas series proponen un viaje por lugares geográficamente disper sos pero con el aspecto común de ser espacios de tránsito y recogimiento. Las cuevas horadadas a lo largo de quince kilómetros, en los paramentos transcaucásicos limítrofes entre Geor gia y Azerbaiyán, protagonizan el con junto Paisajesfronterizos (1998- 2000) En el siglo VI, los primeros cristianos sirios, en su huida de la persecución religiosa, empezarona excavar el inte rior de las rocas del inhóspito desierto de Kachetien. La existencia de estas grutas, en un área de gran actividad sísmica, no se aprecia desde el exte rior al que, sin embargo, remiten las fotografías. Como hiciera el hombre, la luz, que penetra por las grietas e in cide sobre las rudas superficies de las cavernas, esculpe unas celdas de for mas abstractas destinadas al refugio y la contemplaciónmística. C Lugares de tránsito (1997- 2001) reú ne imágenes de paradas de autobuses construidas en diferentes épocas en el país cristiano más antiguo de la Tie rra: Armenia. Estas hermosísimas es tructuras de hierro, levantadas en medio de la nada simbolizan la pro tección y la espera, es decir, la posibi lidad de transición. Aunque parecen reales, las escenas de Paisajes de la memoria (2000- 2001) instantáneas son a escala, obtenidas con una cámara amateur- de ahí la falta de definición, por otra parte tan eficaz plásticamen te- de dioramas del Museo Estatal Ruso del Artico y del Antártico de San Petersburgo que recuerdan antiguas hazañas bélicas y científicas. Las si luetas compactas se destacan borrosa mente sobre un panorama glacial y salvaje. En el Tigris de la antigua Mesopo tamia, actual Irak, encontró Schulz Dornburg las casas flotantes de Paisa je desaparecido (1980) En esta área pantanosa habitaban los Ma Dan, mi- lenario pueblo chiíta exterminado por Sadam Hussein y del que apenas restan los muhdt confeccionadoscon los mismos juncos que los circundan. Recortadas sobre la línea del horizon te que fragmenta la imagen en dos, cielo y superficie del agua, no existe sujeto más adecuado para la tempora lidad intrínseca del medio fotográfico que estas caducas viviendas del delta. La serie más ambiciosa de la exhibi ción, Posición solar (1991- 1992) está formada por siete grupos de fotografí as de ermitas medievalesdistribuidas a lo largo del Camino de Santiago, de Barcelona a Compostela. La compleji dad del conjunto reside en la preten sión de capturar las variaciones lumí nicas que se producen a lo largo de los diferentes momentos del día en las distintas estaciones del año y su inte racción con las estructuras pétreas. Durante más de dos décadas, la fo tógrafa alemana ha retratado, casi siempre en sobrio blanco y negro, es pacios vivos, que se metamorfosean y envejecen. En sus piezas, el tiempo se sucede en lentísima cadencia hasta desaparecer, hasta ser olvidado. Con esta interesante exposición, el IVAM rinde justo homenaje a la coherencia, intensidad y sinceridad de las pro puestas de Ursula Schulz- Dornburg. MaríaGarcía Yelo 22 ABC Cultural 3- 8- 2002