Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
FOTOGRAFÍA H. List: La captura de la magia en su vuelo HERBERTUST: EL OJOMÁGm c e Fundación La Caíxa. Barcelona Passeig de Sant Joan, 108 Hasta ef 7 de enero de 2001 IVAM. Valencia Desde el 24 de enero al 25 de nnarzo ACIÉNDOSE eco de una sentencia de Novalis, el poeta romántico por antonomasia, creía Herbert List que la exterioridad podía ser el resultado de la interioridad elevada a un estado de misterio. Sólo así se puede entender la máquina fotográfica como un ojo mágico, nombre que recibe la muestra que sobre el fotógrafo alemán recala ahora en Barcelona, para elevar el vuelo después hasta el IVAM, antes de iniciar un periplo que la llevará a siete museos más de Europa y de América. Un total de 138 imágenes provenientes del Fotomuseum mi Münchner Stadtmuseum de Munich que conforman una completa antológica del autor que pretendía capturar la magia en su vuelo y que, desde los cinco apartados en los que están divididas, esboza un completo arco de la evolución de la fotografía alemana desde la nueva objetividad de los años veinte y treinta hasta el fotoperiodismo de los años cincuenta. Iniciamos el paseo por el apartado dedicado a la fotografía metafísica del autor, en línea con la pintura de De Chirico. Ese deseo de hacer visible lo oculto llevó a List a encajar perfecta- H nominado Ruinas y fragmentos es fiel reflejo de una de las mayores fascinaciones personales del autor: la antigüedad clásica y los mitos griegos. En sus viajes a Grecia e Italia, List trasladó a las sales de plata las ruinas antiguas, de nuevo con una intención metafórica. Son protagonistas ahora los encuadres arriesgados y el empleo de la luz con contraluces extremos. El conjunto de imágenes que integran este capítulo está en estrecha relación con el denominado Eros, quizás el de mayor valor de la muestra. En él, es el cuerpo masculino protagonista indiscutible. Desde sus primeras instantáneas, List retrató a amigos suyos en las playas del Báltico. En GreJoven ante un busto romano (Roma, 1939) cia el alemán observó a los muchachos que tomaban el sol y jumente con los supuestos teóricos del surrealismo. Dobles exposiciones, el gaban con el agua. Sus retratos homoeempleo de espejos, la creación de ver- róticos encajan perfectamente con su daderos oasis de apariencias y la pre- gusto neoclásico y su revitalización de dilección por las metamorfosis son los desnudos como mitos griegos. Por constantes de este periodo, como de- miedo a que se descubriese su homosemuestran las instantáneas Gafas de sol xualidad, List guardó estas fotos en lo (1936) Pecera (1937) o Esclava 77 (1936) que denominó el cofre del veneno donde aparece otro motivo recurrente: que no se recuperó hasta los años 80. el maniquí. Un segundo ámbito, el de- Pero aceptada o no, su esencia homose- xual queda reflejada más allá de sus imágenes de jóvenes. De hecho, su mirada homoerótica impregna muchos de sus trabajos sobre las ruinas clásicas. El cuerpo masculino se convierte en una estatua; el hombre es reducido a su corporalidad con gran sensualidad. Paralelamente, el anhelo corporal queda plasmado en columnas, torsos de esculturas, piezas como los leones de Délos que por efecto del contraluz se elevan como falos... Terminada la II Guerra Mundial, List llegaría a Munich para retratar otras ruinas, aquéRas a las que la contienda había reducido la ciudad. La visión lírica mediterránea reaparece para mostrar el fin de otro imperio. La exposición catalana de List cuenta con un nutrido número de Retratos, el cuarto apartado. Muchos de eHos se han convertido en piezas de referencia del género del siglo XX. Miró, Picasso, Morandi, Stravinski, Marino Marini... pasaron ante su objetivo y evidenciaron la capacidad de List para plasmar ese interior oculto del personaje. Finalmente, Instantes engloba los trabajos fotoperipdísticos del alemán, que, sin embargo, se caracterizan por su cercanía a la gente sencilla y su alejamiento de los postulados de la nueva objetividad en pos de una nueva imagen simbolista. De nuevo se trata de plasmar la belleza de lo oculto, de ir más aUá de la apariencia, de capturar la magia en su vuelo. J. Díaz- Guardiola Imágenes narrativas DONDE HABLAN lASIMAGBeS. COtfí- AR HISTORIAS Fundación El Monte. Sevilla Sala Vlltasís. C Arguijo, s n Hasta ei 19 de noviembre Delirios de juventud CERTAfeiDE PDIOGRAFfelNJUVE 2000. brtsíÉtuto de la juventud. Madrid. Seda Afnadís. C Ortega yGassetJL Hasta e! 2 de diciembre. O es fácü que se vuelva a producir otra ocasión como la ofrecida por la Fundación El Monte para observar la obra de algunos de los artistas que, utilizando la imagen fotográfica, se encuentran entre los más signiñcativos de cuantos han contribuido a la creciente presencia del factor narrativo en el arte contemporáneo. Una exposición en cuya ejecución han colaborado coleccionistas privados y veinticinco entidades e instituciones de distintos países, como recuerda su comisaria, Ylva Rouse, y que tiene el lejano precedente de la colectiva que, bajo el título Story Art, fue presentada en 1973 por la galería John Gibson, de Nueva York, y que advertiría de la presencia de unos creadores que, combinando secuencias de fotografías con el lenguaje, trataban de comunicar. Sobre todo, acercando su arte a la realidad cotidiana, revistiéndolo de contenido. Uno de los entonces representados, John Baldessari, encabeza, cronológi 38 ABC CULTURAL N camente, la nómina de grandes autores en ella seleccionados. No es posible comentar en este espacio su complejo contenido, pero, junto al artista, que también fue uno de los primeros en abandonar la pintura para sugerir toda clase de historias con sus fotografías, hemos de citar al matrimonio formado por Bernd y Hilla Becher, Duane Michals, Darío Villalba, Víctor Burgín, Christian Boltanski, Jeff WaU y Adrián Pip- Jones Raya Roja (1973) Darío Villalba per, ocho ñrmas que con sus distintas propuestas marcaron la senda que en el arte de nuestro tiempo no tardaría en ser consolidada con las creaciones de Shophie LaCalle, Cindy Sherman, Lorna Simpson y San Taylor Wood, también sumamente peculiares. Manuel Lorente NTES que nada, vaya por delante nuestra felicitación al Instituto de la Juventud por su valiente apuesta desde hace ya mucho tiempo por la fotografía y por los jóvenes creadores que contribuyen a la cada vez más deslumbrante frescura y profundidad de este tratamiento artístico, donde la experimentación está dando excelentes resultados y donde aún quedan muchos rollos por revelar. La que ahora se expone es la selección del año 2000. De un total de trescientos setenta y ocho inscritos, trece han sido los seleccionados. Aunque este número dé un poco de miedo, presagie un mal fario, en absoluto va a ser así A pues, tanto desde el compromiso del realismo como desde los postulados de la creación más libérrima y rompedora, las imágenes demuestran ima muy productiva preocupación por darle vueltas al coco hasta sacar de la fría técnica todo un álbum de metáforas. Adentrémonos en la obra de los tres galardonados. Xavier Úbeda (1970) primer premio, compone y descompone elflujocotidiano en un mosaico de instánteneas que simulan y se basan en las inmediatas leyes del fotomatón. Raúl Belinchón (1975) segundo premio, combina con maestría el difícil lenguaje del blanco y negro en una serie de fotos que beben, sin emborracharse hasta el llanto, del realismo social. Pere Ginard (1974) tercer premio, vela y f 3 (sobrevuela por las sombras de unos grupos de mariposas en sugerentes recreaciones oníricas, tal vez una pesadilla. Serie galardonada L Revuelta con el primer premio, de X. Ubeda 11 de noviembre de 2000