Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ENSAYO V IMONPANIKKAR Bmmdamásílmáo Premio Nueva Espiritualidad 1999. Martínez Roca. Barcelona, 1999. 174 páginas, 2.200 pesetas. La plenitud del hombre Siruela. Madrid, 1999. 281 páginas, 2.800 pesetas. i A escritura de Raimon Panikkar W (1918) apunta siempre a ion núcleo de silencio. Nada tiene que ver. con el saber vano y meramente académico: sui e de una profunda experiencia de vida. Teólogo, filósofo de la religión, especialista en hindulsmo advaita, pensador germinal, capaz de formular propuestas consistentes en tiempos de desconcierto, Raimon Panikkar ha orientado el esfuerzo de- sus más de cuarenta libros y de sus cerca de mil artículos escritos en idiomas distintos a la tarea de intentar transformar las religiones tradiciona- les, abogando por la fecundación cultural de Oriente y Occidente como antídoto frente a los fanatismos y a los nacionalismos religiosos. Durante estos últimos tres años- especialmente tras la publicación de El silencio de Budha (Siruela) -se ha convertido en un fenómeno editorial. En sus dos últimas entregas, Panikkar abunda en su empresa en dos formatos coníplementarios. El mundanal silencio- Premio Nueva Espiritualidad en su primera ediciónes im ensayo breve que condensa interrogantes, propuestas y reflexiones sin alejarse de la exigencia habitual en Panikkar, pero dir éndose a un perfil am- plio de lector No hay en el oxímoron del mundanal silencio que da la vuelta a la expresión de Fray Luis de León mero gusto por la paradoja. Como tampoco la hay en la necesidad que tiene Raimon Panikkar en muchas de sus obras de acuñar neologismos o de reformular conceptos o nuevas acepciones. Asi lo exige la voluntad de trazar senderos nuevos, capaces de avanzar al margen del dualismo que escinde a la modernidad y esquivando el espejismo del panteísmo y del monismo. Panikkar apvmta a un radical cambio de civilización como único camino de salvación alternativo a la inercia ciega que nos conduce hacia el colapso. El día que se consigmó la escisión del átomo se inició el fin de la Historia, reconvertida ya en drama cósmico. El hombre se ha hecho responsable del destino del mundo. Én esta coyimtura Panikkar apuesta por la metanoia, por la transformación del pensamiento. Raimon Panikkar detecta en nuestro presente una profunda mutación en la expresión de lo religioso que ex e im esfuerzo de transformación revitaUzadora délas viejas religiones. Uno de los signos más visibles de esta mutación se manifiesta en el avance de lo secular Panikkar no ve en ello ningún síntoma de retroceso de lo sagrado. Es cierto que ñ nte al avance imparable de lo secular las viejas religiones han vivido un proceso innegable de declive, de pérdida de influencia y de capacidad de expansión. La reacción inicial ha sido reconocer en lo secular ed enemigo y enrocarse en posiciones integristas que solamente conducen a la marginación. Raimon Panikkar E uesta por reunir lo secular y lo religioso en un solo ámbito fecundo. La transformación revitalizadora que redama para las viejas tradiciones religiosas pasa justamente por la apertura sin reservas al mundo para descubrir en él lo sagrado. La secularidad secada presupone la inmanencia de lo sagrado en el seno de lo cotidiano. No hay que ir pues a buscar lo sagrado a ningún li ar lejano, sino en el corazón de las cosas más inmediatas. En la espiritualidad mundanal que propugna Panikkar lo secular se alza como un desafío. El cuerpo, el sexo, el poder o la riqueza no son ya los enemigos a batir, a negar y a ignorar en las salas oscuras de la culpa: el desafío es intervenir en el mundo, transflgiu- arlo. El crisol de lo mundano es el ámbito de una alquimia sin fórmulas magistrales, sin maestros ni piedras filosofales: un arte secreto de sublimación de lo cotidiano, superando horizontes estrechos y abriendo la mente al aliento del espíritu. se plantea como una reflexión sobre la condición humana en su dimensión más profimda y menos condicionada por la historia. La aspúación a la plenitud, a la felicidad, al infinito, se encuentra entre los rasgos definidores de esta condición humana. Panikkar explora cómo esta plenitud se realiza en Cristo, concebida como uno de los posibles nombres que recibe esta plenitud, que podría llamarse Buda o Mahoma o Laozi. La figura de Cristo centra una indagación que culmina. en la formulación de nueve sufra alrededor de su significación emblemática. Panikkar habla de sufra y no tesis no pouesnobismo orientalizante sino por servirse de un estilo dé pensamiento que no depende de la causalidad lógica sino que se basa en la palabra diamantina, sometida a la presión de la reflexión meditativa y de la experiencia vital. Se propone superar las barreras de la cristología tribal e histórica, desproveerla de agregados y condicionantes culturales, contingentes. Su objetivo es descifrar la experiencia mística de Jesús, postulando el discurso de la El segiindo libro de Raimon Panik- cristofanía cómo exploración de la expekar, La plenitud del hombre, se presenta riencia de Cristo, concebido como icono como un ensayo más detallado y especia- germinativo como camino de conocilizado, sin perder por ello la capacidad miento leído a la luz déla tradición. de interesar al lector no iniciado en los debates de la teología cristiana. El libro Manel Ollé Lstoria veri como, en el siglo XX, se ha procurado estudiar: como aquellos modelos de la MIRCEA aiAOE conducta de un pueblo porque dota de Aspectos del nÉo sentido a su existencia procurándoles Trad. Luís Gil Fdez. Revisión: Huís las raíces, es decir, la historia de su oriDuch Álvarez. Raidos. Barcelona, gen. Este conocimiento, nos dice Mircea 2000.174 páginas, 1.700 pesetas. Eliade, no es un conocimiento exterior, sino que se vive ritualmente, rememorizando y actualizando los aconteci- del Año Nuevo, una escatología (milenamientos del principio, por lo que im- rismos, apocalipsis) unida al concepto plica una experiencia religiosa, es decir, del eterno retorno y de la necesidad de distinta de la que procuran los aconteci- destrucción del viejo mundo para la cremientos cotidianos, pero que condicio- ación de otro nuevo, la vuelta a los orínan a éstos. genes o al ámbito matricial para el renaHoy, por fin, hemos entendido que no cimiento (ya sea mediante rituales inies posible comprender una ctdtura (sus ciáticos para fines salvíficos o dichos y sus hechos) sin recurrir a sus psicoanalíticos para el crecimiento per mitos. En Aspectos del mito, un texto que sonal) y otros. data de 1963, Mircea Eliade (autor, entre Es curioso darse cuenta de que la otras, de Historia de las creencias y las idea de perfección que está ligada a la ideas religiosas. Lo sagrado y lo profano, del origen está también a la de un futuro Tratado de la historia de las religiones. que reproduce el tiempo inicial. No Yoga, inmortalidad y libertad, Patanjali debe extrañarnos, a partir de esto, la y el yoga. El mito del eterno retorno) pro- vinculación de los grandes totalitariscura definir la estructura de los mitos. mos (el nazismo por ejemplo) con los No nos oñ ce una teoría sin más, sino contenidos soteriológicos de diverso que ésta se va articulando con los ejem- cuño que fortalecieron, a través de los plos de una multitud de tradiciones reli- rituales de renovación, la idea de un giosas entre las que va estableciendo destino en la configuración de un vínculos como pueden ser la idea de im mundo futuro perfecto, de un nuevo coorigen que explica la condición de los mienzo. Las consideraciones de Eliade miembros del grupo (su ser mortal, las pueden darnos una idea de hasta qué enfermedades, etc. el prestigio de los punto el poder político se sustenta, para comienzos, de la necesidad de renovala cohesión del grupo o la nación en ción de los mismos mediante los ritos elementos religiosos y hasta qué punto el homo religiosus es vulnerable políticamente hablando. Lo que se vulnera, por supuesto, es la libertad personal, un concepto que nació, al parecer, con la modernidad occidental y algo a lo que no tenían necesidad de acceder los pueblos que hemos llamado primitivos No dudo de que la lucidez de la libertad se paga con los traumas de la individualización y la desintegración, pero ¿habrá acaso vuelta atrás? ¿Será esto la vejez de Occidente? Si palabras como realidad verdad y significación se abrieron paso a través de la experiencia de lo sagrado, tal como nos cuenta Eliade, ¿será éste el momento de la desintegración de nuestro viejo mundo cuando tales palabras empiezan a carecer de sentido, cuando ya hemos dejado de saber a qué atribuirlas, cuando, como piensa Rorty, nos damos cuenta de que tales términos no pueden explicarse sino recurriendo a eUos mismos? No nos hagamos ilusiones: la mayor parte de la humanidad seguimos generando mitos, éstos que nos reúnen no en torno a un fuego donde se cuenta a los niños las historias verdaderas pero sí en torno a unas pantallas que forman, entre todas eUas, los lulos de tma trama lo bastante tupida como para que creamos, entre todos, que estamos viviendo en la realidad Chantal Maillard 14 de octubre de aOOO I A historia del redescubrimiento Lm del mito en el siglo XX constituye un capítulo de la historia del pensamiento moderno, y se le debe reconocer a Mircea Eliade, indudablemente, un lugar preeminente en esta renovación de la teoría. En efecto, los estudiosos occidentales, en el siglo pasado, habían considerado el mito en contraposición con la ciencia, como fábula o ficción, producto de la imaginación infantil de irnos pueblos primitivos a los que se permitían juzgar desde parámetros etnocéntricos sin darse cuenta de la propia mitología desde la que enfocaban a aquéllas. Para las sociedades arcaicas, sin embargo, el mito ha constituido siempre la historia verdadera y es así 2 4 oABG GUMfiíJfeUjo.