
NARRATIVA
3 cronieas
in USA. Entre los- varones se cuentan. Scania 1 jefe del Departamento- y otros colegas, de entré los cuales so- bresalen Bérkowickz oponente y rival, en todos los terrenos, de Rota- y el éspáñoí Olálde, con un parche de tela- negra que, sujeto por. ima cinta que cruzaba de lado a lado su cráneo semipelado, le. cegaba el ojo derecho dándole un aire de ex combatiente que no desmentía: su averiada figura Entre los personajes femeniAVIER; Cercas (Ibáhernando, nos, además de las respectivas señoCacares, 1962) profesor de liras de sé encuentran la. secretaria teratura española eñ la Universidad Jóyce- una especie de pepona que de Gerona, sedio a conocer cómo essolía lucir vestidos con volantes tacritor. con un libro de relatos (Elmó- chonados de flores, lazos vil, 1987) ál que seguiría la. ríoveiá Ilustraciones: de seda én el pelo y la que ahora sé reedita ELinquilino, Javier Pagóla cintura, faldas acanipa 1989) y tras un largo período de silennadas, escocesas, plisa CÍO creador, otra novela de mayor eih- das y las Inocentes cole peñ 6 y. niejores logros El vientre de tas en que se recogía- el la ballena, 1927) pelo -y la actual noElinquilino és, pues, una- opera, via y ex alumná aventaprirna y una nbüvélle que en el mo- jada que es Giñger. mentó de. su aparición: suscitó ya Idéntica oblicuidad ciertas expectativas. Se inscribe ple- algo más endulzada la namente en. esa modalidad que. ha mirada cuando, el narradado en llamarse novelas de camdor Cercas ejerce de cropus y. que tiene e el Pnin de Nabo- nista social de nuestro kov el? referente más emblemático presente barcelonés- en (aunque tales asuntos y criaturas no son infrecuentes en la novelística vivé una auténtica pesadilla- páü- -contramos en los Relatos reales, nna norteamericana; piénsese en 4 eter- tada. según La mujer del cuadró, de. gáviUa de artículos (no lo son, síricíu mihádás parcelas áeHerzog, de Saul, Fritz- Lang, puesto que al final se re- sensu, pues los textos desbordan el previsible molde genérico y partici Bellow, por ejemplo) vela que todo es sólo unmal sueño- pan de rasgos poéticos y narrativos, Es inevitable recordar al emi- con la llegada delnuevo inquilino además de ensayísticos) publicados grado ruso quese gánala vida dando, que, á la vez, es también su nuevo co- en la edición catalana del diario El clases a. niedía docena de alurtinós. lega. V País en fechas recientes (se ha orni- desganados que. acuden a escucharlo Mario Rota vive en medio de tidó el consignarlas) y reunidos con la actitud de quien ya a ver una variopinto grupo dé personajes muy ahora en este volumen, agrupados en película de Buster kéátohv. en la fi- caricaturescos sobre los cuales ja- cuatro secciones: Cosas que pasan gura del italiano de Javier Cercas, viér Cercas vierte su particular sen- posiblemente la mejor, pues encierra Mario Rota, profesor de fonología; en tido del humor, especialmente grandes dosis de fabulación én torno una Universidad del íyiid West, tanto cuando los reúne a todos én esas es a una realidad- la ciudad como junpor las peripecias académicas, que cenas corales qué son los parí) made.
JAVIER CERCAS Relatos reales El Acantilado. Barcelona, 2000. 215 páginas, 1.700 pesetas. Elinquilino El Acantilado. Barcelona, 2000. 140 páginas, 1.200 pesetas.
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atraviesa T- esas intrigas departam. en- tales que trazan una líriéa. déépica bufa protagonizada por colegas mediocres y ambiciosos, de mezquinos intereses- como por los avatares. yi- tales que lo sacuden- desastres sémf timentales e incluso cierta torpézá. fí- sica- Naturalmente hay notables dit: ferencias entre una y otra lioveia, que atañen sobre todo aíespesor lai intensidad y la acidez. de la mirada, que los narradores proyectan sobré, sus respectivas criaturas. Y: así, es, inevitable tener: la sensación, al leer El inguilino, de que esté Mario Rota nos sabe a un Pnin muy light que-
gla, el primer día de cláser- por momentos, pesádíllesca y absurda, de sesgo kcifkiano como se postula precisamente en el relato que inaugura el volumen; Los vivos y Los muertos son retratos, efigies u homenajes a escritores, cineastas, amigos u otras personalidades- Bolaño, Mi- Uás, Saramago, Erice; Boádella, Martí de Riquer, Cortázar, Borges; Pía y un largo etcétera- hilvanados a menudo a partir d é u n suceso de nuestra actualidad cultural; en Cosas raras retorna vivamente la identidad de Cercas que el autor había pintado con divertido desparpajo en el prólogo que acompaña sus Relatos reales: Ése yo quelsoy y no soy yo al mismo tiempo ño es, a qué engañarnos, demasiado ori inal: ámime re- cuerda a veces al Jaimito de los chistes, un personaje que siempre me ha gustado. mucho; otras, menos por desgracia, a aquer profesor chiflado que encarnó para siempre Jerry Lewis; siempre a un hombre normal y corriente, y por lo tanto un poco neurótico como yo mismo, un hombre al que le pasan cosas normales y corrientes La novia perdida es un epílogo, de corte confesional: una carta de amor, a la literatura en la que Cercas, tras apuntar sus sucesivos aprendizajes- de la decepcióri o de la (s) pérdida (s) escribe: Por eso me he atrevido a publicar unos pocos libros. Por eso y porque aquel verano aprendí para; siempre que la literatura és una forma de vivir más intéU: sámente, y también, como dijo para siempre Páyese, uniá defensa contralas ofensas de la vida.
Ana Rodríguez Fischer
i esinos a sueldo
asesinaron en Madrid, y que, hace el. J matan como podrían de- y Que élya a poner los valonúmero vigésimo noveno, en una se- dicarse a vender lámpa j res en la obra. Aquí nos rie de crímenes racistas perpetrados ras, por dinero, y justifica- encontramos con que no por los pasajeros del coche, doS esaT dos por una oscura motivahay valores, sólo el diá- prensivps asesinos á sueldo. Gómé- ción racista. Son asesinos logo insulso de dos tarafe tenel crimen con cuida (io, para que dé sangre fría en vez de dos morales. las: señales deviolericia. paseñ inad- temperamentales. Tampoco hay, como en las, vertidas por la policía; y poderlo Lo preocupante del- novelas dialogadas de Calechar á orillas del. mar en lá- píróvih- texto es que el racisnio, tan. dos, Realidad, por ejemplo, STA tercera entrega narrativa cía de Cádiz y que parezca qué ñau- j arraigado en. España, -sea, intriga. Los diálogos de los del laureado novelista Carlos Euge- fragó al intentar cruzar el Estrechó utilizado como el vehículo, personajes carecen de mayor innio López (León, 1954) resulta un en una patera. i I para mostrar una conducta terés, transmiten lugares comu, Hac. é años, cuáhdó. apareció- La normal Los asesinos matan texto inquietante. El tema y la forma: nes. Sorprende quizás que unos narrativa adoptada- plantean interro- muerte, de Pascual Diiarte (1942) de- porque les pagan un miUón de asesinos puedanhablar tales banaligantes sobre cómo debemos iriterpre- ¡Camilo José CeláV la crítica se pré- pesetas; una forma cómoda de ganar. tarlo, pues se trata dé uña novela diá- guntábá si el protagonista rñatabá dinero, desde luego sise: compaira: cpn. dades llevando un cadáver en el maloga y, por lo tanto, el lector debe de- sin poder evitarlo, porque su carác- las molestias que ocasipria él vender letero del coche. Repugna el racismo cidir respecto a, los yalores con que ter le impulsaba al delito o si era en drogas al por menor. Mi conciencia de sus: comentarios. Carlos Eugenio juzgar los hechos relatados. Es paré- verdad im asesinó. Por lo general- la de lector se resiente, porque recháza López consigue lo que al parecer se cidó a que icstuviera atendiendo a cülpa recaía eñía conducta; en los esa normalidad. Aquí no hay de- proponía: que el lector sienta una inmalós. tratos recibidos por: el chico! cadentismo ni neorrealismo, sino la tensa repulsa por: unos enanos menuna representación dramática, i- i tales y morales. Lo que él lector debe La- novela resulta enteramente, Esta explicación se ajustabas una té pura criminalidad. J... oría entonces en boga: el; behavio- dialogada, con sólo, dos interlocutoLa- novela española moderna na. -decidir es si quiere escuchar, una res, que viaján. eff automóvil una no- risino: Algunos hemos: dichd que sí, ció. precisamente cuándo Benito Pé- conversación entre miserables, su che de otoño por La Mancha, camino que conformes con; tai explicación, rez Galdós se niega, á que el narra- charla huera y carente de toda nove. del sur de España. Llevan en el male- pero añadiendo que además era un dor sea un mero escücha deirós. per- dad. Germán Gull 6 n tero a- un marroquí, muerto, al que asesino: En A iogodos, los. dostipós sonajés, copista de diálogosVy decide
CARLOS EUGENIO LÓPEZ Ahogados Lengua de Trapo. Madrid, 2000. 190 páginas, 2.100 pesetas.
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20- ABC CULTURAL
23 de septiembre de 2000