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POESÍA ENSAYO Carne hecha música CLARA JANES La palabra y el secreto Huerga Fierro. Madrid, 1999. 144 páginas, 1.600 pesetas. Acecho del Alba (antología) Huerga Fierro. Madrid, 1999. 160 páginas, 1.300 pesetas. Arcángel de sombra Visor. Madrid, 1999. 86 páginas, 800 pesetas. bios para que esa trasmisión se produzca lo primero que deberá hacer la voz es escoger un origen. Nombra la voz a la memoria su diosa y el proceso- que arranca con los primeros poemas sumerios- ya no se detiene jamás. Los poemas, los grandes poemas sagrados de la antigüedad. Digámoslo: Poemas sagrados Lo que estamos diciendo se dice de los poemas mismos al tiempo que del asunto de los poemas: que son sagrados. Pues el poema es siempre lo mismo, inseparable, indistinguible Clara Janás ON escasa diferencia en sus fechas de edición encontramos en las librerías tres libros de la escritora Clara Janes; uno nuevo de poemas, una antología, y un volumen de ensayos en torno al mito y configuración de la materia poética. Y los tres juntos facilitarán a cualquiera el acercamiento a una autora cuya obra va adquiriendo importancia día tras día. Partiendo de lo puramente físico. Janes comienza en sus ensayos por esbozar una especie de gramática de los sentimientos cuya manifestación inmediata se encontraría en los ritmos corporales (del corazón, la respiración, el caminar) haciéndose asi, dicha gramática, indistinguible de una música secreta que el poeta- es su oficio- desea hacernos oír. Y los latidos estallan en mis laPOESÍA C CLARA Janes experimenta no sólo su propia poesía, sino todo un mito poético en que la voz y el oído cumplen su matrimonio sagrado: la campana ilumina los campos, la voz del ángel preña a las vírgenes de su asunto. No podemos decir novela sagrada El paso subsiguiente es la transmutación del propio autor: mística. Otra de las fuertes columnas donde Clara Janes sostiene su poesía. Así, desde Creciente fértil a Arcángel de sombra, o desde aquel espléndido orgasmo cantado en Kampa, indistinguible de una oración al amor (literalmente una oración, para ser exactos) el intercambio, la mezcla entre el interior y exterior, la disolución misma de esa frontera ha sido el nervio de un uni- verso poético de e x c e p c i o n a l coherencia. El vino está en la uva como la muerte está en la semilla. Todo es nupcial de ese modo, todo es nuestra palabra declarando la soledad, nuestro amor de solteros, nuestro deseo de. La fruta desea el suelo Claudio Rodríguez) la vida a la muerte (Gorostiza) Latidos, pulsos que obligan a que nada sea estático. Como el agua cuya verdadera naturaleza es fluir, filtrarse, impregnar. Agua que acabaría de un modo u otro provocando la caída del vaso que la contiene para fundar un río alrededor del mundo del que otros vasos tomarán su agua y su ejemplo. Así parece Clara Janes experimentar no sólo su propia poesía, sino todo un mito poético en que la voz y el oído cumplen su matrimonio sagrado: la campana ilumina los campos, la voz del ángel preña a las vírgenes. (Su cuerpo- voz, cálido como el oro, su voz- cuerpo... El poema se posa en la piel del mundo, se hace guia para el perdido, el extrañado que es, siempre, nuestra propia conciencia (san Juan) Lugar de duración anterior a la trama, tarea de quien desde sí propio se expresa para que otro recoja (no obedezca, no responda: recoja) el enigma del mundo. Así la voz se hace carne, la carne se hace música. Juan Carlos Suñón Amor y soledades RAÚL VACAS POLO Proceso de amor Fundación Jorge Guillen. Valladolid, 1999. 96 páginas, 1.200 pesetas. T RAS Confieso que he fumado (1996) Raúl Vacas Polo (Salamanca, 1971) publica este libro, premio de la Academia Castellano- Leonesa de la Poesía 1999 destinado a jóvenes creadores. Ironía y metafísica cotidianas se funden en él para explicar la contradicción- las dudasde la vida: No sé cómo estrené esta nueva angustia de querer y de olvidar al mismo tiempo. de acelerar el pulso por la noche I y detener los sueños con el día Con los márgenes de la poesía de la experiencia y las acotaciones a un proceso de escritura- estrategias de signos compartidos- el escritor salmantino reconstruye- desde la perspectiva de la ciudad- un puzzle de amor y soledades, bajo las reglas necesarias y precisas de los deseos. No concluye su método de búsqueda en las imágenes desgarradas y triviales de la realidad: los registros lingüísticos- ex 12 ABC CULTURAL perimentación y variaciones, original caligrafía poética- ahondan en la agonía de acciones y circunstancias, más allá de la situación meditativa diaria: Porque la vida, qué sé yo, quizá consiste en eso: querer, llorar, soñar que confundimos las palabras, las horas y los cuerpos, las miradas Las cláusulas del corazón- despedidas y lejanías hablan de la memoria de otros encuentros, del pentagrama de los recuerdos, en suerte de condición urbana. Un lenguaje amoroso- en ruptura- proyecta siempre sus reglas hacia territorios dibujados por la evocación y la melemcolía: Y tú serás la reina de septiembre. Yyo seré el conserje de tus labios. Porque lo nuestro, amor, es un reloj sin estrenar, es un entierro azul, es un dolor sin flash Desde el primer texto- lectura interactiva- hasta la declaración final del sueño de ser otro, el poeta desvela, en estos versos, las radiografías de un mundo de álgebras y señales, un espacio de entrega y olvido, sentimientos desvelados según juegos textuales fónicos e interpretación reflexiva: Esta noche, mi amor, quiero tenerte herida entre mis sueños de fantoche y hablar hasta que el llanto desabroche el freno y la certeza de mi muerte Otro poeta de la misma generación que Raúl Vacas, el asturiano Martín López- Vega, ha afirmado: ¿Intención al escribir un poema? Una sola: tratar de indagar en la Inexacta mecánica que rige los sentimientos Aunque no debe notarse mucho: a los sentimientos no les parece nada bien que se les intente racionalizar. Uno mismo no lo soportaría mucho tiempo. Y también guardar algo del tiempo que pasa, y por qué no, esperar que esas líneas sigan vivas cuando el que las escribió no lo esté. Escribir es intentar hacer tratos con la muerte También el autor de Proceso de amor ha tratado aquí de indagar en los límites de la ternura y el distanciamiento entre los huecos del mimdo y sus pasiones (inexacta mecánica) y ha ofrecido la emoción escrita bajo los diferentes planos de la ausencia, deseos de una geografía afectiva, nostalgias de un destino compartido: Tengo tan poco de ti en este diciembre que vivo en una ausencia urbanizada, que ya no sé llorar en los entierros, que ya no sé querer sin la mirada José María Barrera 26 de febrero de 2000