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ARTE hi Las colecciones de los artistas La abstracción de la Democracia El triunfo de Da dd QIJI bon muy pocos los artistas que logran protagonizar tres exposiciones simultáneas en París. El pintor británico David Hockney (Bradford, 1937) goza desde este mes de ese raro privilegio. Es el triunfo de Hockney en I L que fue capital de las vanguardias, contra cuya imposición manierista ha polemizado siempre este creador afincado hoy en Estados Unidos a obra de David Hockney ocupa un puesto privilegiado en el proceso histórico de revisión, ocaso y pleamar de las vanguardias, desbrozando un terreno internacional que tiene muchos ecos en la nueva pintura española, francesa, inglesa, alemana e italiana, marginada, ominosamente, con frecuencia, de los circuitos financieros especulativos y las burocracias administrativas. Hockney publicó el 4 de marzo de 1979 en el Observer londinense un artículo celebre, No Joy at the Tate denunciando la dictadura del academicismo vanguardista, tomando el oscuro camino que abonarían, poco más tarde, con otras proporciones, la gran exposición A New Spirit in Painting, en la Royal Academy of Arts, de Londres, en 1981, y la retrospectiva de Balthus del Centro Georges Pompidou, en 1983, que son dos, entre otros, de los jalones mayores de la ruptiira, en curso, contra la tradición manierista de las vanguardias. 20 de febrero de 1999 L Interior de Montcalm con dos perros, ÓLEO SOBRE TELA DE DAVID HOCKNEY (1988) Veinte años más tarde, la obra de Hockney, denunciada, durante más de dos largas décadas, como mero decorativismo californiano recibe, al ñn, el homenaje y respeto internacional con tres exposiciones en París (Centro Georges Pompidou, Museo Picasso y Casa Europea de la Fotografía) que bien hablan del cambio y evolución de fondo en la sensibilidad artística de los gestores del mercado y la gran industria estatal y museistica mundial. Hockney se inició al arte siguiendo las huellas del pop inglés de los años sesenta, bajo la sombra tutelar de Bacon y los pop norteamericanos de aquellos años. Su instalación en la California dorada de los setenta, sus viajes y visitas a París, Berlín y las grandes ciudades italianas, le dieron, muy pronto, unas perspectivas sencillamente únicas entre los artistas europeos y americanos de su generación. (pasa a la página siguiente) ABC CULTURAL 29