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ABC Cultural La dialéctica de lo que está y lo que se pone MIGUEL CASADO men de color y masa sobre la que se actúa... Esta insistencia, como ha señalado Severo Sarduy, tiene un valor añadido: desmentir e sop H H L verbo estar apunta a la certeza porte en tanto que plano, darle una densidad, B B M física de una circunstancia conun espesor tales que no permitan asimilarlo lal; I i B creta. Apunta a una situación que imagen (2) sacarlo en definitiva del espaifiSf I M la vista abarca, donde nada hay codificado de las representaciones pictóríé 4 Sí que esté debajo y deba descipor eso Tapies ha dicho tantas veces que; itiGÍfrarse: superficie, volumen, cuerpo, el carácter tiene sentido el debate entre abstracción yli ilr compacto de lo sólido, todos cuyos puntos- inra 6ii (í pqr lii0 él está fuera de los presupíiSáteriores o exteriores- son lo mismo. Esto que está aqu; significa el puro caso individual, la íÉ sitíéitatiiStille. Su obra se plantea cótrliSéIflexíSri cóHÍiiai; sobre los límites de la p iri; rt; a, existencia. El modo que adopta lo que está para hacersef iisótire la máSirjfiafruptura posible de sus p f i í i presente a alguien es directo, el contacto dHÍ J 3 Í 0 S sin que; siri mbargo, se convierta ért xtj a recto en un mismo tiempo y espacio, sin gi! ii: cosa- como; iaj ÍÍIIos que reflexionan sob iíDS medie ninguna elaboración conceptual. Es- pe: límites de la: (a. yjter 0 rTipen, pero noaíbán ámbito del que hablaba Tapies en un viejqíáilí- donan el vep 3; IWrt c ¡é ésteiya no se paréztíi: culo, recurriendo a una cita de Husserl: teir hQj en nada a lq; iiy: te. r -j de donde surge el entendimiento, pero qu 6; hp La matejrjrt ilós cuadros déJápies l0: es se deja reducir al entendimiento (1) Segfifl es físicameritSijsc sus propiedades reales; no tos síntomas, lo que está podría Ilamarse: igua 1- funciona; écíftíó representación, pues eso la mente la realidad, aun sin discernir en qué con- ¡levaría; áíesiCÍndirse metafísicáhnente, de un siste. módo absurdo, entre materias esenciales y En los cuadros de Tapies, lo que está es ma- ptrás secundas Es una realidad que vale teria. El artista lo nombra así en muchos de sus Í 5 qFsí misma, como la que construye el expetítulos, por ejemplo, Grari materia con papeles rirriénto científico y debe configurarse compi álé: independiente para cumplirse. No es laterales (1963) Incluso, cuando se trata de algo; virtual, sino que tiene la naturaleza de grabados, se encuentran títulos como Grafitti aquellos, árboles que buscaba Huidobro, con sobre cemento, y es como si el soporte de paraícé alérfádas a la tierra del poema. pel incorporara esta textura, el característico modo de craqueíarse y agrietarse. Polvo de En loscüadros, lo que está aparece en mármol, madera o saco, acumulaciones pastobuena medida intocado, sin que nada se sas o coliages objetuales, la materia de los cua- haya dispuesto encima, virgen de marca. En dros de Tapies no se define por una condición tanto que ocurre así, se vuelve aún más real: de naturaleza inerte, sino que se manifiesta en este espacio colmado materialmente y libre cuanto fuerza y movimiento: se. remueve, se de signos lleva a vibrar con más tensión la agita en remolinos, levanta bordes despellejamirada- la esperanza, la perspectiva, lo que dos, se amontona como a la expectativa de todavía se abre por hacer, la energía que sialgo... Es lo que está porque nunca se comgue en movimiento. El mundo, disponible porta como soporte, como página en blanco: para vivirlo. Como en los versos de Foix: A aparece en actividad, existe. i areny mort que la mar brava assola, en orba nit amarrem, sense esquer, xarxa i llagut, i Habría, sin embargo, en este punto una objeun cau ens és recer sota penyals, en deción en la que detenerse por un momento, serta platjola (dice, con ritmo más suave que pues se trata sólo de pintura, de cuadros, pieel original, la traducción de Enrique Badosa: zas que el artista ha construido, y entonces tal En el arenal muerto que el mar bravo casvez no debiera hablarse de materia del mundo, tiga, en una ciega noche amarramos, sin sino de una representación de la materia: una cebo, las redes y la barca, y buscamos alsuerte de materia en segundo grado, aunque bergue entre los roquedales de la playa dese encuentre en masa y no figure ni imite objesierta (3) El mundo, lo que está, siempre tos. abierto al gesto humano de poner, desplegar Pero sucede que la pintura de Tapies rela vida. chaza, de modo constitutivo, la representación. En esa línea insiste en no aplicar los pigmentos convencionales (y sí, en cambio, el barniz, un Lo que se pone blanco que recuerda el de la brocha gorda o el yeso, utilizar el esprai, rayar, horadar la superfiSe podría enumerar de cada cuadro: docie de materia... insiste en que no haya lienzo ble incisión en negro, escalera dibujada (a cambio: ensamblaje, tabla, contrachapado, como con un palo en la arena, espirales que saco, creación siempre de una superficie- voludeja el viento, grafitti, ensamblaje de paja 19 de noviembre de 1998 Lo que está prensada con una equis de madera superpuesta, gran y griega excavada en un cuerpo pastoso, garabatos, rayas... Lo que M pone no necesariamente añade, sino que 5 yinbién incluye el gesto de quitar lo Gjue ha jía. Del mismo modo que la ruina oeí estado íidél derribo muestran los efectos de la erosión del tiempo- raspadura, tablálástillada, clavos que afloran... el trátj Cí: del pintor consiste a menudo en un jiáráieib quitar: rayar, desconchar, buscar el Golor o la materia de las capas inferiores; así, está muy pro- ximo a algunas actividades cotidianas: la del albañil, el carpintero, el pintor de paredes, de los que a veces sólo se distingue en un gesto de la conciencia, en una manera de mirar las cosas: como si esas cosas existieran ya de antemano, no fuera preciso crearijas, sólo quedarse contemplándolas, darles éisipgyJ estatuto de objeto de la vista, reconocerles una entidad- por su textura, por el azar de sus ritmos formales... -que antes tal vez no tenían, no les era reconocida. Añadiendo o quitando, lo que se pone parece constituirse en la pintura de Tapies como signos sobre una materia; quizá se percibe así por el rechazo de la representación. No se cumple la idea frecuente de un poner que da forma, que opera una formalización de lo dado: no se siente una forma y tampoco figuras- eso parece querer decirse con signos- Muchas veces proponen los cuadros de Tapies elementos de un cuerpo fragmentado, que por su propia desarticulación se bloquea como referencia, o los objetos están llevados a una sencillez o un esquematismo tan extremos que no remiten a una semejanza sensible fuera de la pintura, sino más bien a nuestro hábito de movernos entre convenciones; así, las bocas o los ojos, las sillas. La realidad no se suplanta por la re- presentación: la imagen apenas representa y parece inclinarse hacia un reconocimiento que es automático, pero de orden mental, con una raíz genérica- no es un ojo, pertenece a la clase de los ojos, la señala. Es decir, el espacio icónico se leería en gran medida- es obvio que numerosos cuadros no funcionan así, se trata de una tendenciacomo espacio simbólico. De este razonamiento se derivan las tentaciones de hacer una lectura de los símbolos de Tapies: las cruces y espirales, las letras y las palabras, los iconos esquemáticos, se inscribirían- según esta idea- en un mundo simbólico cimentado sobre la codificación y 41