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ABC Cultural Diccionario Partir de la idea Rafael del Moral. Dictíonarío temático del español Verbum. Madrid, 1998. 570 páginas, 2.600 pesetas. mal, éste en irracionales y hombre, y éste en individuo y sociedad. Rafael del Moral organiza su obra en: principios, vida humana, individuo, sociedad, trabajo, cultura, arte, comunicaciones, vida no humana y orden de la materia. Un elemental cotejo de ambos procedimientos, el de Casares y el de Del Moral, nos dice tanto de sus divergencias y de sus coincidencias como del más de medio siglo transcurrido entre uno y otro diccionario. Sobre los diccionarios ideológicos siempre ha pendido la sospecha de la subjetividad, pues, como he dicho, parten de ideas para su organización y no de órdenes- como el alfabético- y demandas- la de que todas las palabras estén en sus páginas- universalmente aceptadas. Rafael del Moral sigue el patrón de Casares, como éste el de los diccionarios inglés de Roget (1852) y francés de Bouissiére (1862) tras la exposición sinóptica de la realidad viene el desarrollo analógico de cada grupo, clase, subclase, etcétera. No incluye Del Moral, sin embargo, el diccionario alfabético, que Casares optó por ubicar al final de su obra, y, en su lugar aunque no sustituyéndolo, encontramos un índice alfabético La pregunta, pues, sería: ¿Es esta opción más o menos subjetiva que la de Casares? Desde luego, la decisión de Del Moral nos obliga a disponer de otro diccionario- supone su consulta- caso de que queramos comprobar el significado exacto del término o su correcto uso. Pero si dejamos a un lado las comparaciones, puesto que el Casares y este nuevo Diccionario temático del español no son contemporáneos el uno del otro, no deja de inquietar en este último la fragilidad a la que su autor se rinde al incluir dualidades como jeep y todoterreno, la imposibilidad de registrar, por ejemplo, el conjunto total de los nombres de deportes, o, lo que es más paradójico, la no ubicación, en lugar alguno, de la palabra diccionario aun cuando se recogen enciclopedia, glosario, léxico, lexicón, tesoro y vocabulario. Parece como si esto quisiera decirnos que, en el pulso entre la memoria y la lengua, ésta sigue gozando de ventaja. JOSÉ FRANCISCO RUIZ CASANOVA Narrativas hispánicas GRACIAS A los autores A los jurados A MBROSE Bierce fue reuniendo, desde 1875, una serie de instantáneas acidas y personales que constituirían años después su Diccionario del diablo (1906) El libro podría ser considerado hoy más bien una colección de aforismos y estampas satíricas, y debe su título de diccionario a la sola razón de presentar sus términos ordenados alfabéticamente. Entre otros, Bierce hubo de definir diccionario su primera frase es, con todo, una declaración que, a su vez, define al autor: Maligno artilugio literario para entumecer el desarrollo del idioma, y tornarlo rígido y dificultoso Aunque creyera que lo escrito era rigurosamente cierto, esta verdad no fue suficiente como para que Bierce renunciara a retratar la realidad y la realidad de las palabras. Los diccionarios suelen ser tenidos por emblemas de la lengua. Son hijos, en gran medida- y según los conocemos actualmente- de un empeño de comprensión (esto es, de cerco) de la realidad léxica. En cierto sentido su función va de lo puramente enciclopédico (encerrar en un círculo, el del libro) a lo necesariamente subjetivo. Si bien en los diccionarios alfabéticos el mismo orden de las entradas puede dotarlos dei rigor de la clasificación, escondiendo así sus carencias o permitiendo sólo a aquellos que los consultan con frecuencia descubrir sus matices más subjetivos- esto es, la connotación que i rremed iablemente aporta el autor al redactar la entrada- si bien esto vale para aquellos diccionarios, en el caso de los diccionarios ideológicos o temáticos, al no depender únicamente de la organización alfabética, su autoría- o la de su tiempo- se constata desde el principio. La lengua española dispone, desde 1942, de un diccionario ideológico tomado por ejemplar, el de Julio Casares. Su autor dividió el Corpus que debía organizar en 38 clases y unos 2.000 grupos, que comprendían tanto la totalidad del léxico de la lengua española como sus fórmulas expresivas y coloquiales. En la parte sinóptica previa. Casares partía de la división de la realidad en Dios y Universo, para, según patrón dual, dividir éste en inorgánico y orgánico, éste en vegetal y ani 19 de noviembre de 1998 Premio Nacional de Narrativa Reo de nocturnidad ALFREDO BRYCE ECHENIC, Premio de la Crítica No existe tal lugar 1I GUELSÁNCHEZ- 0 STIZ Premio Nacional de N a r r Donde las mujeres ALVARO ROMBO Premio de laCrjtica Las bailarinas muertas ANTONIO SOLER ANAGRAMA 23