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ABC Cultural Narrativa Novela y patología Javier García Sánchez. Los otros Ediciones B. Barcelona, 1998. 172 páginas, 2.200 pesetas. Javier García Sánchez. El sueño de Escipión Acento. Madrid, 1998. 430 páginas, 1.850 pesetas. a la vez a través de una hiperdocumentación aplastante. El propio J. G. S. no incluye este libro en la severidad de su bibliografía, y hace mal, pues tampoco es algo tan despreciable, ni mucho menos, se lee entonces, era un simple proyecto, estaba ya terminada o se trataba de una primera redacción? Quién sabe, pedir orden y concierto a J. G. S. -enfrascado desde hace diez años en la redacción de otras tremendas historias de terror y política como la Revolución Francesa, Robespierre, Saint- Just y Hitler con las que nos amenaza sin parares como pedirle límites, poner puertas al campo o pedirle peras al olmo. Los otros es una novela corta que quiere ser de acción y es más bien de terror filosófico, centrada en un tema ambiciosísimo, el de los desaparecidos no por política ni delincuencia sino sin motivo ni causa aparente, los que podrían ser denominados metafísicos J. G. S. maneja misteriosas estadísticas, como una de que hubo cuatro millones de estos desaparecidos en USA en 1965 y de ellos casi la mitad no regresaron nunca, y otra que señala que de cada diez sólo se recuperan o vuelven ocho, otro muere y el último se desvanece como el humo. Así las cosas, un experto y buen policía destinado a la investigación de estos sucesos enloquece, construye un mundo paralelo e infernal con estos otros y un buen día dispara sin motivo alguno contra su mujer y su hijo, siendo ingresado en un extraño sanatorio mental en estado vegetativo, a donde va a visitarlo quince años después una pareja de periodistas que investigan su caso. La acción se desarrolla en sólo unas horas, aunque hay visiones y recuerdos del pasado, pesadillas recurrentes, extrañas inmersiones en descripciones científicas no bien explicadas, alusiones que caen en el vacío sin aclararse jamás, y el vigoroso mundo de los otros desaparece sin llegar a concretarse, en función de un final simbólico que se muerde la cola. Una vez más lo patológico gobierna el mundo narrativo de Javier García Sánchez, pero la patología- como Borges y Nabokov decían del psicoanálisis- no es un instrumento legítimo, pues lo justifica todo y su contrario, hay que justificarla primero a ella. RAFAEL C O N T É L OS lectores de Javier García Sánchez (Barcelona, 1955) saben ya que se trata de un escritor bastante encarnizado, tanto por la densidad de su carrera como por lo arriesgado de sus propuestas. Poeta en sus ratos iniciales, periodista y ensayista, su proyecto definitivo desde el principio era el de ser un narrador total, y a fe que lo va consiguiendo de manera espectacular aunque a trompicones, encadenando novelas sin parar y sin encomendarse a la más mínima prudencia, mostrando una osadía digna de los mejores resultados, que a veces ha conseguido pese a todo. Pues obras como La dama del viento sur o El Alpe d Huez, pese a ser tan distintas- una trata del amor como autodestrucción, y la otra de una búsqueda casi jansenista del absoluto a través del deporte- constituyen dos espléndidas novelas cada una por su lado. Junto a ellas, la Carta de amor de Carolina von Günderrode a Bettina Brentano es una buena experiencia de relato histórico (no exento de lesbianismo soterrado) y sus dos narraciones más ambiciosas- El mecanógrafo y La historia más triste- impresionaron pese a sus gigantescos excesos. Javier García Sánchez es la pasión hecha escritura, y no tan sólo la pasión por ser un gran novelista, sino por alcanzar también cumbres nuevas y nunca holladas por nadie en cada una de sus obras. El mismo gusto por el exceso se ha convertido en él en una verdadera naturaleza, hasta el punto de que cuando parece rebajar sus ambiciones para acercarse a la literatura juvenil- como ha sucedido hace unos meses con El sueño de Escipión- no tan sólo no suaviza sus propuestas sino ni siquiera el severo ceño que casi siempre le acompaña, pese a sus concesiones o rebajas expresivas. Esta historia de la radical rivalidad de dos alumnos de instituto que transponen las guerras púnicas de la antigüedad encarnando de nuevo a Aníbal y Escipión alarga sus límites hasta casi ese medio millar de páginas que así rompen los del género mismo que cultiva y lo infringen con gusto, tiene momentos de una buena intensidad poética y su didáctico final condenando la guerra y predicando un pacifismo a ultranza impele a la indulgencia siempre. Lo de Los otros es ya otro cantar, J. G. 8. vuelve a la literatura seria bien que en este caso, aunque la ambición sea la misma, sus límites son mucho menores, pues ésta es la más breve de todas sus novelas. Más breve y hasta quizá anterior a las últimas que nos ha perpetrado, pues figuraba como aparecida en 1994 en la solapa de El Alpe d Huez, cuando todavía no se había publicado, en la lista de sus novelas breves además. ¿En qué quedamos, es novela larga o breve, estaba o no publicada u n i v e r s i t a r i o A GR. iN ESTR, ATEGS. A DE FEURE 51 Geoffrey P a r k e r La gran estrategia de Felipe II Ensayo Javier Moreno Luzón Alianza Editorial Juan Ignacio Luca de Tena, 15 28027 Madrid Romanones. Caciquismo y política liberal En avo 12 19 de noviembre de 1998