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ABC Cultural Discos Gould y el gusto del riesgo S Britten: Canciones; Sinfonietta, Op. 1. lan Bostridge, tenor. Britten Sinfonía. Din: D. EMI. Mi Morales: Missa pro Defunctis. Lobo: Motete: Versa estin luctum. Gabrieli Consort. Dir. Paul McCreesh. Archiv. A presente grabación se ha adelantado algunos meses al acto que le ha dado razón de ser: la Misa dedicada a las honras fúnebres por las exequias de Felipe II (acto que se va a interpretar en Madrid y del que damos cuenta en estas páginas) McCreesh reconstruye aquí una hipotética Misa en memoria del Rey Prudente. Vaya, en primer lugar, el aplauso a la iniciativa de grabar esta reconstrucción musical. La interpretación es seria y cuidadosa, y la pulcra afinación (valor que siempre se le supone a los británicos) se suma a la claridad de planos a la hora de afrontar una polifonía tan cristalina como la española del siglo XVL- J F. G. LUCHAS de las canciones compuestas por Britten en su primer periodo llevan el sello popular. Este disco recoge algunas del que era, por los años veinte, un admirador de la música continental (Ravel, Berg... La influencia del primero se percibe mejor en el bello ciclo de la Cuatro Canciones francesas, dotadas de un acompañamiento orquestal admirable, al igual que Our Huníing Father. Este atractivo repertorio vocal se une en esta espléndida grabación a la Sinfonietta, Op. 1. Bien la labor del tenor lan Bostridge, cuya clara voz se adapta a este repertorio con precisión y limpieza, la misma que muestra el conjunto orquestal llevado por -J. F. G. C Mozart: Misas y múaca de iglesia. B. Bonney, E. von Magnus, U. Heilmann, H. Lippert, A. Miles y G. Cachemaille. Ó. Amoid Schoenberg. Conoentus Musicus Wien. Dir. N. Harnoncourt. n N principio de teatralidad recorre las obras religiosas, especialmente las misas, compuestas por Mozart en Saizburgo. Hay en ellas algo más que la simple funcionalidad, por mucho que condicionen las obligaciones y las tradiciones formales. Algunas de las grabaciones realizadas por Harnoncourt entre 1990 y 1996 se recogen en este disco en el que por igual llaman la atención una contagiosa vitalidad en los momentos de más brillo y un especial mimo en los más contemplativos. Delicioso el temprano Kirie, K. 89 para voces femeninas insertado entre la grandiosidad del conjunto. -A. GONZÁLEZ LAPUENTE ONY edita sendos álbumes que contienen respectivamente el Concierto número 1, de Brahms y una serie de grabaciones integradas en el llamado Álbum del Jubileo o del 25 aniversario del primer contacto fonográfico del genial y polémico Gienn Gould (1932- 1982) con CBS, publicado en vinilo en 1980, algunas de las cuales ya han sido distribuidas recientemente en la extensa serie dedicada al artista. Son novedad el Concierto italiano BWV 971 de Bach, de 1981, que nunca se había difundido, y dos creaciones del propio pianista, de signo crítico y humorístico: Una fantasía Gienn Gould, en la que dialoga con diversos personajes, algunos interpretados por él mismo, y Ei forum de los críticos, un pretexto para poner en solfa a este odiado estamento. Sorprende que no se incluya el texto escrito: el que no entienda inglés se quedará in albis. BRAH Chaikovsky: Concieñoparaviolín. Shostakovich: Concierto rf 1 para vidín. Midori (vioiín) Rl. de Berlín. Dir: C. Abbado. Sony. v j I el Concierto de Chaikovsky supone una prueba para un violinista, el Primero de Shostakovich exige una madurez y una hondura improbables en una artista tan joven como Midori. Sin embargo, su triunfo es absoluto en ambos casos. Con Chaikovsky, Midori hace un alarde de la mejor técnica, no sólo poderosa y brillante sino además refinada, nítida y de enorme belleza sonora, en la línea de los más grandes. En Shostakovich nos asombra que alcance una belleza tan acabada sin perder en fuerza expresiva ni en profundidad. Formidable la dirección de Abbado. -ALVARO MARÍAS Schubert: Sinfonía 9. Canto de los Brahms: Las sonatas para vioiín y piano. P. Frank, vioiín, P. Serkin, espíritus sobre las aguas D 714. piano. Decca. Coro Monteverdi. Rl. de Viena. Dir: John Eliot Gardlner. DG. iJABlDO es que algunas de las bellezas más conmovedoras salidas XÜ NTRE los barrocos Gardlner de la mano de Brahms se encuenes el mejor preparado para dirigir tran en la música de cámara. Ahí orquestas modernas. Como no están las tres sonatas para vioiín y hay un conjunto más idóneo para piano, alumbradas a lo largo de diez La Grande que la Filarmónica de años de serena madurez. Pamela Viena, el proyecto era prometeFrank y Peter Serkin, hijos de destador. Pero los resultados lo son cados intérpretes, lo son ya de sólo a medias, el Schubert del inpeso. Que ambos posean la capaciglés es un tanto light Todo fundad suficiente como para superar ciona bien, la orquesta suena escualquier escollo de la escritura es pléndida, la concepción es coevidente, pero que la perfección en rrecta y expresiva; pero si a la letra transmite cierta frialdad no Schubert se le quita el conflicto es menos cierto. La grabación, en interior- por muy camuflado que exceso pendiente de los avatares esté bajo la apolínea superficie- y del vioiín, relega a un piano de sose le libera del misterio, no acaba nido algo matizado y en ocasiones de ser Schubert, lo trágico se nebuloso. -A. G. L. torna crispado y banal. -Á. M. No hay duda del alto interés de estas publicaciones. Anotemos como especialmente destacado, aparte de la límpida lectura del Concierto italiano, la interpretación de los Lieder de Ofelia, con la impar Schwarzkopf (que, en desacuerdo con el pianista, sólo auto- rizó la publicación de 1966, en 3 1980) la gracia de la composición del propio Gould Entonces, ¿quiere usted escribir una fuga? sin duda inspirada en motivos bachianos, y la impresionante recreación del Concierto, de Brahms, llevado lentísimo (aunque hay algún registro posterior todavía más lento) de manera casi chocante, pero tocado con una limpieza, una seguridad y una llama interna sensacionales. En esta grabación, de 1962, publicada comercialmente por primera vez, escuchamos al director, Bernstein, informar al pú Sí- blico, no sin ironía, de que no es- taba en absoluto de acuerdo con la interpretación del solista. ARTURO REVERTER 12 de noviembre de 1998 53