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ABC Cultural Ensayo ErasHio, coHipüador Erasmo de Rotterdam. Apotegmas de sabiduría antigua Edición de Miguel Morey. Edhasa. Barcelona, 1998. 272 páginas, 2.200 pesetas. Sentencias Lucio Anneo Séneca. Tesoro de máximas, avisos y observaciones Selección y traducción de J. M. García de la Mora. Prólogo de C. García Gual. Edtiasa. Barcelona, 1998. 158 págs. 1.800 ptas. E STOS Apotegmas no representan a Erasmo como autor; no habla él, sino filósofos y sabios antiguos que él recopila; recopilación que el bacfíiller Francisco Támara traduce ai castellano (en 1549) y que, ahora, Miguel Morey edita y prologa. Erasmo es aquí un transmisor (sobre todo de Plutarco, aunque haga adiciones por su cuenta) asume un papel de humanista que ofrece al lector lecciones de los clásicos Así, no está claro que el nombre de Erasmo sea en este caso el principal; más bien creemos que lo seria el de Morey, cuyo excelente prólogo realza el libro. Entre otras cosas, hace hincapié en lo decisivo de la imprenta para comprender la figura de Erasmo: publicista (casi periodista) que utiliza el libro impreso como novedosa forma de expresión que hace propia, y para un público ya al margen de la filosofía escolástica. Por lo demás, estos apotegmas (sabiduría- cuando lo es- en pildoras, con escaso lugar para las razones) poco ayudarían, creemos, a la gloria de Erasmo. Filósofos y sabios antiguos son convocados, en el mejor caso, como fuente de moralidades sensatas sin mayor relieve; muy a menudo, son ocasión de chismes o chistecitos de no pasmosa enjundia. Diógenes el cínico merece más páginas que Platón o Aristóteles (y de éstos últimos, hay que ver las insipideces que recoge nuestro humanista) En cambio, la traducción del bachiller Támara (quien, según advierte Morey, G Erasmo, retratado por Holbein el Joven incluye cosas de su cosecha) siempre tiene interés, como muestra de prosa castellana del XVI. En el muy grato prólogo de Morey aparece, con todo, un detalle alarmante. ¿De verdad cree que es enigmático el título del apotegma 390 más vale una toma suponiendo que el lector deberá ir a un diccionario para aprender que es la primera parte de un refrán cuya segunda es que dos te daré El pesimismo acerca de la información del lector cultivado medio (que habrá leído por lo menos El Quijote, ¿no? parece ahí excesivo: si se confirmara, estaríamos frescos. VIDAL PEÑA ARCÍA de la Mora ha espigado en el prometedor campo sentencioso de Séneca (en toda su obra, aunque las Cartas a Lucillo, previsiblemente, tenían que llevarse la palma) logrando un haz de... lo que el título dice: máximas, avisos, observaciones. No hace falta creer en una granítica condición humana intemporal (basta con saber algo de historia) para apreciar la importancia de Séneca; de todas maneras, alguno de estos breves textos aún puede promover la sonrisa cómplice, por su adecuación al presente. La traducción es soberana: salvaría a Séneca aun cuando su filosofía moral no nos gustara. Véase una muestra del castellano que (bien manejado) puede surgir, como siempre, del trato con el latín: A las mentes enmohecidas se las ha de raer con prolongada fricción la herrumbre que las entorpece (página 80) Pues así todo. Carlos García Gual pone, por supuesto, un elegante prólogo: sus virtudes patentizan, por contraste, lo estúpido del desdén hacia los estudios clásicos. ¿Quizá privilegia García Gual en exceso la filosofía moral como la única que interesa hoy? Si hablamos de hechos, tal vez ése sea un hecho, pero aprobarlo ¿no será aplaudir una especie de facilidad? Sea como sea, el actual lector apresurado hará bien en fijarse en un librito como éste; aunque Séneca no le diga demasiado (y algo siempre le dirá) podrá detener el tiempo- y la prisa- paladeando cómo García de la Mora lo vierte. -V. P. Alrededor de la filosofía Jaakko Hintikka. El viaje filosófico más largo. De Aristóteles a Virginia Woolf Traducción de M. Martín Mendoza. Gedisa. Barcelona, 1998. 288 páginas, 3.500 pesetas. H INTIKKA, a sus sesenta y nueve años, es uno de los filósofos finlandeses de mayor proyección internacional. Profesor en su propio país y en los Estados Unidos, se ha dedicado a la lógica no- clásica (en particular la lógica epistémica o lógica del conocimiento y de la creencia) la semántica, la filosofía de la matemática y la interpretación de los grandes filósofos. El libro de Hintikka que ha publicado la editorial Gedisa constituye un conjunto de diez ensayos sobre temas diversos, aparecidos en lugares distintos, traducidos al español y reunidos en un volumen. Hay dos ensayos sobre Aristóteles, otros dos sobre Descartes, un estudio sobre Leibniz, dos más sobre Kant, un trabajo sobre Peirce y dos más sobre el grupo de intelectuales del barrio londinense de Bloomsbury, donde destacó la escritora inglesa Virginia Woolf. En general, el estilo de Hintikka es técnico y no divulgativo, aunque todos los ensayos son de gran interés y originalidad. El autor adapta su método analítico de hacer filosofía, y de in- minados y aceptar el determinismo. Para Hinterpretarla, a la naturaleza del tema estu- tikka, Aristóteles considera casi axiomático diado, de tal manera que, por ejemplo, los que la posibilidad iguale a veces a la verdad y, trabajos sobre Aristóteles son de índole lógica con ello, se excluye la posición determinista. mientras que los trabajos sobre Kant son de Más aún, Aristóteles tendería a identificar pocarácter f i losófico- matemático. sibilidad con verdad a veces y, por otro lado, Como obviamente no es posible considerar necesidad con verdad en todo tiempo. los diez ensayos, me limitaré a dos de ellos, En segundo lugar, en el ensayo Cogito que me parecen significativos. En primer lu- ergo quiest? Hintikka hace una reinterpretagar, en el segundo ensayo sobre Aristóteles, ción del cogito de Descartes. Ya no se trata Hintikka analiza el controvertido texto del De de concluir del hecho de que yo pienso el heInterpretatione acerca de si un hecho futuro cho de que existo, sino que la cuestión es contingente posee o no valor verltativo (es averiguar quién soy a partir del hecho de mi verdadero o falso) En concreto, según la in- pensamiento. Recurriendo a un texto del noterpretación tradicional, Aristóteles afirmaría velista ítalo Calvino, Hintikka muestra que inque una oración del tipo p o no p (que, cluso un acto de habla público exitoso no cuando p se refiere al presente, siempre es basta desde el punto de vista lógico para deverdadera) puede no lograr ser verdadera mostrar la existencia corpórea del hablante. cuando p se refiere a un evento futuro Indivi- Con ello, tampoco el acto de pensamiento dual. De admitir la aplicabilidad irrestricta del paralelo podría demostrar la existencia subsprincipio de tertium non datur a enunciados tancial del pensador como una res cogitans. acerca del futuro tendríamos que sostener que todos los eventos futuros están predeterPASCUAL F MARTÍNEZ- FREIRÉ 12 de noviembre de 1998 18