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A B C de la ciencia 24 de julio de 1998 Caleidoscopio GLICOSILACldlU DE PROTEÍNAS La glicosilación de las proteínas es e intracelulares- unen diferentes una modificación postraduccional unidades de hidratos de carbono universal. La mayoría de las (HdeC) El número de unidades de proteínas- plasmáticas, de la monosacáridos varía de uno a centenares matriz extracelular, membranares HUiUllM VEJEZ U N equipo internacional de expertos, convocados por e! Instituto Europeo para la Saiud de la Mujer, ha elaborado un minucioso trabajo en el que se revisa ei estado de salud de ias mujeres de mediana edad y edad avanzada Su publicaciói sigue de cerca ef infornne redactado por la Comisión Europea sotíre la situación demográfica en la UE. Así, y como se está expiicando en una serie de reuniones que tienen lugar en diversos puntos de nuestra geografía por iniciativa de Msd, Europa cuenta con la mayor proporción de mujeres de edad avanzada del mundo. En el 2010, una de cada cuatro mujeres tendrá más de 60 años y con el aumento de la esperanza de vida, las mujeres europeas de mediana edad y de edad avanzada se encontrarán ante una importante crisis social. A Sa vista de estas predicciones, los expertos creen necesario que hay que adoptar una serie de medidas en el ámbito sanitario. En este informe se incide en cuatro problemas esenciales de salud (enfermedades coronarias cárK r, osteoporosís y depresií que tienen un impactó especialmente importante en este colectivo de mujeres mencionado, y se sugieren programas de acción para tratar cada uno de ellos. Las cuatro patobgías íjntes ilustran un amplio espectro de problemas de salud femenha, así como ei pspel de reconocimiento, el diagnóstico precoz y el tratamiento de ayunos desórdenes, sin olvidar la necesidad de investigar en algunas enfermedades y la importancia de llevar a cabo csmbios en ef estilo de vida en cada una de é s t á- eas. Y es que, como subrayan estos especialistas, la aifermedad o la inc acidad no son consecuencias inevitables de la edad. A to largo de los últimos diez años, los investigadores han aprendido mucho sobre las causas, prevención y manejo de la osteoporosís, una enfermedad silenciosa que se tractee en tacftjras de cad a, muñeca y vértebras en mujeres de edad avanzada. Aunque esta enfaniedad es el de rden rnetabólico óseo más frecuente y constituye una de las principales causas de incapacidad, la maiwfa de las mujeres no están suficientemente bien informadas sobre los factores genéticos; élnicos, hormonales, médicos y de estilo de vida que influyen en. su aparición. En muchos casos, la ostecpsrosls puede prevenirse o mitigarse, aunque se tiende a infrautilizar las opciones de diagnóstico y tratamiento. J. M. FE NÁNDEZ- RÚA D E igual modo, la estructura del componente hidrocarbonado es muy diversa; sin embargo, pueden agruparse en dos tipos básicos de acuerdo con el tipo de enlace con que se unen al esqueleto proteico. En la situación más frecuente, los oligosacáridos se unen al grupo hidroxilo de los restos de serina o de treonina de ¡a proteína (unión de tipo O en la unión ¿Cuál es el propósito de este complejo aparato biosintético? El componente hidrocarbonado de las glicoproteínas tiene diferentes funciones que incluyen la participación en el plegamiento de las proteínas nascentes en el retículo endoplásmico, la protección del núcleo proteico del ataque por las proteasas acidas y la modulación de la actividad biológica de la proteína. Los oligosacári- Los oligosacáridos sirven como moléculas de reconocimiento de tipo N los oligosacáridos se unen al grupo amldico de la asparagina. Las vías de biosíntesis para el ensamblaje de esas dos clases de oligosacáridos están muy elaboradas, involucrando numerosas glicosiltransferasas que unen una a una las moléculas de monosacáridos al oligosacárido en crecimiento; tales enzimas utilizan diversos donantes de moléculas de HdeC. En el caso de los oligosacáridos de tipo N una serie de enzimas accesorias (glicosidasas) retocan varias unidades de HdeC para confeccionar estructuras más complejas. El resultado final es una amplia oferta de oligosacáridos; de ellos, algunos serán etiquetas distintivas de un grupo de enzimas (por ejemplo, hidrolasas acidas lisosomales) y otros serán sintetizados, de manera específica, por un tipo celular o por un tejido, en particular. La lista de enfermedades debidas a una glicosilación proteica defectuosa es larga dos también sirven como moléculas de reconocimiento específico para la clasificación intracelular de las proteínas y para el aclaramiento de las proteínas del plasma, e intervienen en las interacciones célula- célula que canalizan la direccionalidad y la localización homing de los linfocitos y otras células del sistema hematopoyético. La prevalencia de la glicosilación y la multiplicidad de funciones de las unidades oligosacáridas apuntan a que defectos génicos que perturben la biosíntesis de esas estructu- ras deben provocar distintos síndromes clínicos; ello es cierto, y la lista de enfermedades debidas a una glicosilación proteica defectuosa es larga. Las primeras enfermedades reconocidas de este tipo fueron las mucolipidosis II (enfermedad celular I) y las mucolipidosis III (polidistrofia psudoHurler) ambas alteraciones se centran en la incapacidad de sintetizar uno de los marcadores (mañosa 6- fosfato) de los oligosacáridos de las hidrolasas acidas lisosomales. Este marcador capacita a la hidrolasa para unirse a los receptores de manosa- 6 P del complejo de Golgi, un paso requerido para el transporte de la hidrolasa a los lisosomas; si ello no ocurre, las macromoléculas se depositan y almacenan en los lisosomas (enfermedades de depósito lisosómico) y las hidrolasas, en vez de localizarse en los lisosomas, se encaminan hacia las vías de excreción celular. En otro caso, por ejemplo el déficit de adhesión leucocitaria tipo II, se caracteriza por infecciones bacterianas recurrentes. La adhesión eficaz de los granulocitos a las células endotellales y su posterior extravasación al foco infectivo requiere la interacción entre receptores específicos (selectinas) y sus ligandos oligosacáridos; en el déficit de adhesión existe un fracaso en la síntesis de los oligosacáridos involucrados. En 1980 se describió una enfermedad denominada síndrome de glicoproteínas deficitarias en HdeC (CDG) los pacientes presentaban, desde su infancia, anomalías neurológicas, alteraciones esqueléticas, lipodistrofia y trastornos de la coagulación sanguínea. Al contrario que en las mucolipidosis y que en el déficit de adhesión, en las que los esqueletos proteicos son normales, en la CDG (de la que se han descrito variantes) la afectación del componente hidrocarbonado incide sobre el plegamiento normal de las proteínas que resultan, por ello, anormales (Niehues y col. J. Clin Invest. Abril 98) Pedro GARCÍA BARRENO 54