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A B C literario Novela 24 dejuUodel 998 Un perro amarillo Walter Mosley Traducción de Daniel Najmías. Anagrama. Barcelona, 1997. 302 págs. 2.300 ptas. Una ciudad libre Eric Darton Traduc. de Carlos Manzano. Debate, 1998 185 páginas, 1.950 pesetas E N más de una ocasión me he referido al anárquico proceso de publicación en España que sufren algunos autores extranjeros. Por fortuna no es el caso de Walter Mosley, cuya saga de Easy Rawlins ha venido apareciendo en orden cronológico (si bien el Blues de los sueños rotos tal vez su mejor novela aunque no aparezca Rawlins, no siguió el mismo proceso y se han saltado Una muerte roja desde 1994. Primero fue El demonio vestido de azul donde conocemos a Easy nada más finalizar la guerra- corría el año 1948- un ex combatiente que se mueve como pez en el agua por los bajos fondos de Los Ángeles; después Mariposa blanca con un Easy casado y próspero hombre de negocios en paz con la justicia; en Betty la negra su mundo se ha venido abajo: abandonado por su mujer, apenas si ve a la hija de ambos, y además sus negocios inmobiliarios están a punto de entrar en bancarrota. Ese es el panorama donde engarzamos el último eslabón, hasta el momento, Un perro amarillo En la novela encontramos a Easy trabajando como encargado de mantenimiento en una escuela de enseñanza secundaria. Continúan viviendo con él Feather, hija de la difunta mariposa blanca en la novela de ese mismo título, y Jesús, un joven a quien conocimos en aquella misma obra y que posteriormente lo adoptaría en Betty la negra La vida transcurre sin sobresaltos, y Easy se ha regenerado: Había observado buena conducta durante más de dos años. Había dejado la calle y tenía mi empleo... Cuidaba de mis hijos, cobraba mi cheque todos los meses y no probaba la bebida. También me mantenía alejado de las mujeres que no me convenían Hasta el asesinato del marido de la hermosa Idabell, una profesora del instituto con la que Easy mantenía esporádicos encuentros. El asunto se complica con el descubrimiento de un nuevo cadáver, el del hermano gemelo del marido de tregas; así como el perro amarillo a quien me referiré más adelante. Tomando como modelo narrativo el género detectivesco, Mosley está configurando un arco iris de novelas ciertamente singulares. Easy Rawlins ha llegado a ocupar un lugar predominante entre los grandes personajes del género. Lo vemos evolucionar en cada novela, de manera que nos resulta mucho más dinámico que otras creaciones de similar corte. En Un perro amarillo como en las precedentes, al lector no le interesan tanto los vericuetos seguidos para desvelar el enigma- los asesinatos están relacionados con el tráfico de estupefa- U NA ciudad alemana (o tal vez holandesa) en los albores de la Ilustración; el sabio L. prohombre renacentista, médico, sabio e inventor; Roberto, un político ambicioso y totalitario dispuesto a cualquier cosa con tal de gobernar la ciudad; y Adela, una mujer medio bruja, curandera y excelente amante. Estos son los elementos utilizados por Eric Darton en su primera novela, Una ciudad libre Pese a lo que pudiera parecer a primera vista no nos encontramos ante una metahistoria. Escrita en forma de diario, el de L. (además de la inicial también su caracterización parece evocar a Leonardo da Vinel) la obra presenta y confronta dos concepciones sociales radicalmente distintas. L. fue el mentor y protector de Roberto, llegando incluso a libertarlo de la muerte. Roberto, ahora un poderoso ciudadano, diseña una misteriosa y astuta argucia para hacerse con el control absoluto de la ciudad. Para ello necesita la colaboración y conocimientos de L. quien, una vez descubiertas las oscuras maquinaciones de su antiguo discípulo, saboteará inteligentemente sus planes. La confrontación entre el científico y el político resulta paradigmática, si bien no está exenta de un cierto romanticismo propio de la época en que transcurre la acción. La novela, escrita en clase de sátira, incluye un atípico personaje, Friedrich, un pato al que Roberto ha enseñado a hablar y que llegará a ocupar un capital puesto de importancia en el gobierno de la ciudad, tal y como había planificado concienzudamente su propietario. Ello aporta una novedosa e interesante dimensión fabulística al relato. Con tales ingredientes, fábula y sátira, el autor elabora, tal y como mandan los cánones, un relato de claro corte didáctico- moralizante. Su intención, resulta obvia, no es otra que la de hacerse eco, la de incidir en las transformaciones que a buen seguro sufrirá nuestra sociedad ante la ya presente realidad de los avances técnicos: En estos tiempos, desaparecida, o desfalleciente, la sensación de que el mundo está vivo por doquier, toda la materia cobra el aspecto de un cadáver, por bien embalsamado que esté, mientras los espíritus, tras renunciar a la unión, se mueven en libertad Todo el entramado narrativo está ingeniosamente estructurado para alcanzar este objetivo. Mediante el intlmismo que proporciona el diario- bien es cierto que huérfano en buena medida de profundas reflexiones- se logra la empatia a la que necesariamente debe aspirar toda fábula y sátira. Su gran logro tal vez no sea tanto el de dejar al descubierto las ambiciones de los poderosos y sus manipulaciones, sino el de revelar el peligro, el delicado equilibrio en que se mueven ios investigadores, así, nuestras investigaciones pasan a ser disecciones; nuestras observaciones, lecciones de anatomía, diestramente escorzadas... nuestros propios pensamientos se reducen a inventarios y cálcul Ya en esta primera novela Eric Karton da sobradas muestras de un inusual talento literario además de una erudición y conocimientos propios de sus mismísimos personajes. Una novela, en definitiva, que a buen seguro cautivará a gran número de lectores, aunque leída con ligereza tal vez resulte ridicula e intranscendente. J. A. G. Walter Mosley tiene la virtud de saber dosificar convenientemente la intriga, el sexo, la violencia, las condiciones sociales de los negros y también el humor Idabell. Siendo negro y con un pasado turbio como las aguas de un estanque, Easy se convierte inmediatamente en sospechoso. Nuestro personaje se dedicará a resolver los misteriosos asesinatos, aunque no tanto por librarse de la injusta prisión como por ayudar a su amiga Idabell, quien también aparecerá muerta pese a la huida en un desesperado intento por salvar su vida. La resolución de la trama llegará justo el mismo día en que es asesinado en Dallas el presidente Kennedy y se nos presenta un nuevo personaje, Bonnie, que probablemente aparecerá en futuras en 14 cientes- como los modos y la atractiva personalidad de Easy Rawlins, Alguien pudiera pensar que la misma afirmación podemos efectuar a propósito de Sam Spade en Hammet, Philip Marlowe de Ghandier o Goffin Ed y Grave Digger de Himes, pero a diferencia de todos ellos (desde luego más ingeniosos que el personaje de Mosley) Easy Rawlins entiende que la ciudad es una jungla y que la ley apenas si tiene algo que ver con la justicia. La moraleja final está relacionada con el refrán Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón Mosley tiene además la virtud de saber dosificar convenientemente la intriga, el sexo, la violencia, las condiciones sociales de los negros y también el humor. En este caso encontraremos un perro amarillo propiedad de Idabell y ahora en poder de Easy quien va dejando sus inmundicias en los lugares más insospechados de la casa. Tal como se indica en la primera página, todo Fue culpa del perro y efectivamente el cariño ilimitado que la dueña siente por su chucho será la causa de su trágico final. Faraón, así se llama el perro, incluso ridiculiza al propio Easy mordiéndole en la oreja, pero por desgracia nada puede hacer contra él porque Feather se ha encaprichado del animal. Un perro amarillo augura futuras entregas de la saga Easy, sin duda tan interesantes, violentas y divertidas como las aparecidas hasta ahora. Es de esperar que no se dilate su publicación. José Antonio GURPEGUI