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19 de junio de 1998 A B C de las artes BILBAO CERRALBO Sala de Exposiciones del Banco Bilbao Vizcaya Plaza San Nicolás, 4 Hasta el 20 de junio WILLl BAUMEISTER Museo de Bellas Artes Plaza del Museo, 2 Hasta el 30 de julio cumple el cincuenta aniversario de su fundación. Si bien ambas iniciativas incluyeron la figura del crítico canario Eduardo Westerdhal, quien jugó un papel importante al convertirse en nexo de unión con artistas extranjeros, como el arquitecto Alberto Sartoris, Baumeister o el matrimonio de Ben Nicholson y Barbara Hepworth. Tampoco hay que olvidar el interés de Baumeister por las referencias prehistóricas y, en especial, por las pinturas rupestres de la Península, que él mismo recordó en su intervención como presidente de la Segunda Semana de Arte en Santillana del Mar de a Escuela de Altamira (1950) En cualquier caso, las iniciativas para organizar una exposición del artista germano en España tardaron en materializarse, incluido el proyecto para mostrar su obra en Barcelona del crítico Rafael Santos Torroella, también miembro de la Escuela. El reconocimiento llegó dos años después de su muerte con una exposición individual en la galería Buchholz de Madrid que viajó después a la Biblioteca Alemana de Barcelona y ahora con este encuentro digno de elogio. ELLO y desconocido, así es el Museo Marqués de Cerralbo de Madrid. Por primera vez, una selección de sus fondos pictóricos se presentan fuera de su emplazamiento habitual en el madrileño barrio de Arguelles. La exposición El legado de un mecenas. Pintura española en el Museo Marqués de Cerralbo patrocinada por el Banco Bilbao Vizcaya, descubre al público la excelente calidad artística de una parte de la colección donada al Estado por su último propietario, D. Enrique Aguilera y Gamboa, marqués de Cerralbo (1845- 1922) Estudioso y erudito, político y arqueólogo, entusiasta de la jardinería y de la cría caballar, a lo largo de su vida mostró gran sensibilidad por las letras y, en especial, por las Bellas Artes, lo que le llevó a reunir una importante cantidad de obras procedentes de los más diversos países. Por lo tanto, es la diversidad el rasgo que mejor caracteriza al pequeño museo. Quienes lo conocen saben bien que guarda pe, queños tesoros y piezas de todo tipo dispuestas según los cánones de la época y los gustos aristócratas de la sociedad de finales del siglo pasado y principios de éste. Más aún, entre sus pinturas se encuentran obras extraordinarias como La Inmaculada Concepción de Zurbarán, que ahora preside la muestra presentada en Bilbao. Hay que reconocer, pues, el esfuerzo realizado con un proyecto que, además de posibilitar la restauración y estudio de los cuadros, promueve la difusión del centro. El recorrido por las treinta y cirtóo pinturas, seleccionadas por Pilar de Navascués y Cristina Conde de Beroldingen, sitúa al espectador ante algunas joyas pictóricas. Desde la tabla del XV de Juan de Peralta representando el Martirio de San Sebastián y el San Francisco en éxtasis de El Greco de fines del XVI, al Concierto celestial de Eugenio Caxés, el San Sebastián de José Antolínez y La Asunción de Nuestra Señora de Bartolomé González, junto a la enorme Piedad de Alonso Cano basada en otra piedad de Van Dyck. Más adelante se puede ver una serie de retratos y los magníficos bodegones de uvas de El Labrador, enigmáticos y serenos, seguidos del Concierto de aves y flores salido del exquisito pincel de Juan de Arellano; las composiciones de frutas y utensilios de cocina de Luis Meléndez; Eugenio Lucas Velázquez, Alenza y Maella al lado de esa Vista de Portugalete que Luis Paret y Alcázar realizó en su sefie de vistas de puertos del Cantábrico hacia 1786. Todo ello representa una parte dé! legado de un mecenas único y excepcional. -A. F. B P OR primera vez en España se expone un conjunto representativo de la obra del artista alemán Willi Baumeister (Sttutgart, 1889- 1955) uno de los pilares más sólidos de la plástica germana del siglo XX. La muestra, posible gracias a la colaboración del Instituto Alemán- Goethe Institut y al patrocinio de la Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa, reúne ciento treinta y cuatro trabajos seleccionados por Michael Semff, director de la Staatliche Graphische Sammlung de Munich. Los dibujos, aguadas y collages sobre papel repasan la producción La Academia de Bellas Artes de Sttutgart, los viajes a París y su acercamiento a los cubistas, los primeros tanteos por la vertiente constructiva, con Schlemmer y Léger, y su participación en el Cerce et Carré o Abstraction- Création constituyen los primeros pasos de Baumeister. Después, la docencia en la Academia de Bellas Artes de Francfort, que abandonó en 1933 con la llegada de los nazis al poder, seguida de su aislamiento, dieron lugar al comienzo de sus investigaciones más profundas con resultados espléndidos a rfiediados de los 40. Precisamente a partir de esos años es cuando la exposición adquiere un tono mayor y las imágenes muestran multitud de sugerencias y guiños al Jugador de pelota (49,4 x 40,4) de 1936 rico universo de Miró o al poético mundo de Klee. Hacia el completa del artista y con ello su evolución, cla- surrealismo, buscando la variante sígnica y formal o la savia esencial y reveladora del arte, se ramente planteada en la exposición. suceden obras como Homenaje a Hieronymus Baumeister es un creador atento a los dictados de la vanguardia que supo captar en cada Bosch Chumbaba Ur- Nirgal y los collamomento aquellas cuestiones que de un modo ges de Montaru todas ellas magníficas comu otro respondían a sus intereses. Y así se per- posiciones- que tratan de adiestrar ios senticibe en esta bella exposición, singular como po- mientos de someter a la presión precisa el cas y que, además, rinde tributo a la relación de valor necesario y de confirmar a la pintura Baumeister con nuestro país. Ya sea a través de como el arte de hacer visible algo que se hace su vinculación con el grupo canario de la signifi- visible a través de ella y que antes no existía cativa Gaceta de Arte editada en Tenerife du- como escribió Baumeister en su ensayo Lo rante la primera mitad de los años treinta, o me- desconocido en el arte (1947) diante su participación en la Escuela de Atemira (1948- 1952) justo cuando ahora se Micia FERNÁNDEZ 3