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A B C de las artes 19 de junio de 1998 ALEHCIA ÁNGELES MARCO EN EL TALLER DE LA MEMORIA IVAM Centro del Carmen Museo, 2 Hasta el 5 de julio hacia el atrás del recuerdo y hacia el frente del futuro mediato. Reúne así las series Salto al vacío (19871989) Suplemento (1990- 1992) Presente- Instante (1991- 1992) Suplemento Entre (1992- 1996) y Suplemento al vacío (1996- 1998) esta última con el complemento de Testigos auxiliares proyectada específicamente para el recinto del IVAM, aunque su flexibilidad se adapta a otros lugares. He de confesar mi preferencia por aquellas piezas de Ángeles Marco más simples de apariencia y, a la vez, con mayores posibilidades, al menos por mi parte, de añadidos imaginarios a la propuesta de la artista. Así, por ejemplo, en el bosque de trípodes que conforma la parte principal de Salto al vacío los componentes de apariencia industrial en los que se sirve de sofisticados cálculos tecnológicos o aquellas propuestas, como Suplemento Entre en las que, a la potencia visual- las grandes vigas metálicas que apoyan, como brazos de tensión, en los muros; la maleta sobre una de ellas, con esos turbadores guantes blancos que asoman por el borde, y las voces, las risas, quizá los quejidos que reproduce un aparato mecánico que ha grabado quizá a la mujer, la artista, que se retrata en las fotografías colgadas casi del techo- se añade una ¡mplicación personal que no rehuye el sentimiento y que no procede únicamente del que es, también, y a mi modo de ver, un incómodo suplemento a su trabajo: una angustia teórica o una angustiada teoría que extrema la complejidad de lo que quiere decir hasta conducirlo al extremo de hacerlo ininteligible, incomprensible para aquél que no asuma el bagaje referencial crítico citado parcialmente, metamorfoseado lingüísticamente, por Angeles Marco. Un soliloquio, para mí, exasperante. Mariano NAVARRO D ESDE principios de los años setenta, por más que su trayectoria personal se remontase una década atrás, las obras de Ángeles Marco (Valencia, 1947) han constituido uno de los principales soportes del sentido de la escultura en su posición conceptual más radical. Un premioso y a la vez estricto desarrollo ideológico ha sido, en el transcurso de estos veinte años, el esqueleto sobre el que se ha sostenido una propuesta que podría decirse aspira, si no a lo monolítico, sí a la confección de un escenario singular y coherente hasta el más mínimo de sus detalles. Ahora, bajo el comisariado de Román de la Calle, la muestra titulada El taller de la memoria vuelve su mirada sobre las series desarrolladas en la última década (19871998) a la vez que la artista, en el presente inmediato, más que su reconstrucción, persigue proyectarlas en una doble dirección discursiva: Piezas de El tránsito Salto al vacío Deslizantes y Elementos compactos ERAHADA LAS ILUSIONES DE JULIO JOSTE Auditorio Manuel de Falla Paseo de los Mártires, s n Hasta el 4 de julio ha dispuesto una cámara oscura en la que se espacio ilusorio donde lo real ha dado paso a despliega un ambicioso programa iconográfico, unas formas que han diluido su apariencia desde la imagen del compositor gaditano en el externa. Y todo bajo el apasionante desasomomento de desembarcar en las playas de siego emocional que produce una música que Sancti Petri hasta las inquietantes formas inunda de juegos sonoros el inquietante distorsionadas por los efectos ópticos, pasando ambiente creado por Julio Juste. por los murmullos del agua extraídos de las En Val de Oscuro se encuentran latentes obras de Debussy, Ravel y el propio Falla. Se- Falla y Granada, la Alhambra y el Generalife, trata de un juego metafórico, de una recreación Cádiz y la Atlántida, la luz y el agua, las ilusorias apasionante de lo mediático, de un desarrollo sombras de la noche y las imposibles formas de escénico en el que el artista, con un lenguaje una ciudad mágica a la que el genial gaditano ecléctico, descontextualiza una serie de formas eternizó en los compases de su música sublime. dispares hasta provocar un entramado lleno de Interesante acción la que Julio Juste ha recursos. ideado para la ciudad de Granada; una ciudad El espectador se siente atrapado en un inmersa en la suprema espiritualidad del recuerdo y que ha desplegado en la colina de la Alhambra los sones mágicos de un inmortal episodio artístico. Bernardo PALOMO A PASIONANTE la exposición que se presenta en el granadino Centro Cultural de la Alhambra. En una Granada, este año más que nunca, rebosante de espiritualidad, con Ángel Ganivet y Lorca en el recuerdo más inmediato, la obra de otro genio que tuvo en la ciudad de los cármenes su privilegiado espacio vital y artístico, Manuel de Falla, sirve de punto de referencia para el trabajo de Julio Juste (Beas de Segura, Jaén, 1952) uno de los más activos y serios realizadores andaluces de los últimos tiempos. Dentro del Auditorio Manuel de Falla, el pintor 34-