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19 de junio de 1998 A B C de las artes PATIO DE FIGURAS Sala de Exposiciones CAM Piaza de España, 8 l- lasta mediados de agosto Madrid Como decía el difunto Beuys, la democracia es divertida. El rasgo común a la mayoría de las piezas es cierto sentido del humor, un humor nada sutil desde luego, sino muy directo y chocante, basado en el recurso al kitsch cotidiano y en los chistes vulgares. Este es el humor que inspira las obras del grupo Burgueses dominado por la figura casi legendaria de Isaac Montoya, el pop fallero del Equipo Límite o las fotocopias de chicas de revista de Pepe Murciego. E incluso las dos grandes pelotas inflables de colores de Juan Galdeano, que son- dos pelotas- una especie de respuesta festiva a la moda feminista en el arte reciente. La instalación de Manuel Rufo es más bien lamentable. Entre lo más sorprendente está el morboso autorretrato anatómico de Miguel Lorente. Y entre lo más sugerente y mejor ejecutado, las dos figuras humanas- hombre edificio y mujer paisaje -de Alfredo García Revuelta y los enormes y vigorosos fotocollages de Jorge Galindo. En cuanto a las pinturas de Javier Rojo, la fotografía con corchos de Pilar Lara, el traje de novia de Laura Torrado o la pieza minimalista de Darío Corbeira, son obras más discretas y silenciosas que quizá correrían mejor suerte en otro contexto más tranquilo y menos divertido. S ¿L entrar en la sala, El políptico largo (Melancolía) de Pérez Villalta, saluda al espectador, haciendo honor a su título, con cierta melancolía. En el primer momento creí que esa tristeza sería por el paso del tiempo (que por otra parte no ha erosionado la mágica transparencia del espacio arquitectónico del cuadro) Pero después de recorrer la exposición comprendí que el cuadro estaba triste porque se sentía depaysé exiliado entre los bárbaros. Su única compañía espiritual, a la vuelta de un tabique, es otro pintor también manierista y aún más cerebral, Sigfrido Martín Begué, con sus frías e impecables versiones de las Meninas y las Hilanderas trufadas de Duchamp y de alusiones al surreaGalería Sen lismo. Pero estas referencias culBarquillo, 43. Madrid tas y metapictóricas apenas tieHasta el 3 de julio nen que ver con el resto de las De 250.000 a 750.000 pesetas piezas. El sentido de esta exposición S pasar de una actitud discolectiva, según explica el comitanciada a la fiebre de lá sario José Manuel Alvarez- Enjuto, cercanía, de la investigaes vindicar el arte figurativo como ción meditada al torbellino de lo algo muy vital frente al prestigio visceral, del estar clásico al esintelectual de que ha gozado la tar romántico entendiendo las abstracción. Como esta polémica dos palabras en su extensión y no entre lo abstracto y lo figurativo en sus límites. Considerándolo así pertenece a un pasado muy reGuillermo SOLANA podemos decir que Goya es un moto (hoy el debate se sitúa más pintor romántico y Pabien entre quienes atablo Palazuelo un pincan los géneros artístitor clásico, ambos cos tradicionales- esadjetivos son calificapecialmente la pinturativos que nos ayudan y quienes desean prea definir el carácter de servarlos) he pensado un artista y de su que la figuración era obra, dependiendo de sólo un pretexto. la vía que elijan para Parece que lo que el estimular nuestras comisario ha querido emociones. en realidad ha sido traer al escenario a alLos que llamamos gunos artistas jóvenes románticos alteran o en todo caso al marnuestra imaginación y gen de los circuitos dolos sentimientos que minantes, protegiéndose alojan en ella con los bajo el paraguas de la inmediatez de su unos pocos nombres sensualidad, símboreconocidos. El título los, improntas de re Patio de figuras cuerdos y toda suerte anuncia la intención de de cercanías que sirrecrear el ambiente ruiven para establecer la doso y alegre de un complicidad que buspatio de vecindad, can con nosotros. aprovechando que la Los que llamamos estructura de la sala, clásicos interponen con sus balcones, reuna distancia que decuerda lejanamente el bemos salvar con las S. Martín Begué: Santa Casilda (195 x 160) espacio de un corrala. potencias de la me- A W P iisaje Je laS aguas (65 cnn. de diánnetro) ANTONIO BELMONTE moria, el entendimiento y la voluntad al adentrarnos en sus necesidades expresivas, a las que se ajustan sus propósitos de comunicación. Dicho esto, vamos a calificar a Antonio Belmonte (Huelva, 1952) de pintor romántico, y como las calificaciones tienen siempre un punto de impureza, añadiremos que sus trabajos también cuentan con detalles clásicos. Con lo primero que nos encontramos en su exposición es con su determinación de permanecer en los modos y maneras que ha elegido como lenguaje. Acepta que su quehacer esté alejado del hoy trepidante porque su pintura es confesional, no de manifiesto. Con todo inventa constantemente paisajes, escenas en ias que la concepción de la naturaleza no se somete a una descripción literal. Los signos que componen estos paisajes, rocas, montañas, mares, volcanes en erupción, son signos de pasión, permanencia, revelaciones de hechos vividos, etcétera, y se funden en una orquestación tonal que transparenta un anhelo de trascendencia. No alude a la muerte, sí a una transformación de carácter positivo. La luz cumple una función melancólica, su intensidad cubre el tiempo que va de la tarde a la noche. Antonio Belmonte no trata de convencernos, nos deja libres para que comuniquemos con su mundo. Su juego artístico es limpio, rebelde, eficaz y está perfectamente realizado. Adolfo CASTAÑO 3 t E