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A B C literario Polémico, iluminado. inlrans ¡g 9 nte, desgarrado y mordaz Berloll Brechl. Dramaturgo genial, sí. Pero ai liempo, poeta, Y poeta enamorado. El centenario del creador alemán permite descubrir una imagen inédita en España, un rostro apenas intuido, desvelado ahora en unos versos de memorias compartidas, de guerras de crepúsculos ausencias. ABC Cultural ofrece una selección de estos poemas, vertidos al castellano por Vicente Forés, Jesús Munániz y Jenaro Talens. -Poemas de amor que forman parte de un volumen que lanzará próximamente la editorial Híperión r- m UCAWlliNDaVlBVniUVE V- ORHE, amadOn hacía mi, querido huésped, más querido no voy a encontrar otro, pero cuando me estreches en tus brazos no tengas mucha prisa, Fijate en las ciruelas en otoño que están maduras para la cosecha y tienen miedo a la tormenta poderosa y ganas de un viento leve. Un viento así, tan leve, apenas si lo sientes, es como un suave balanceo. Las ciruelas quieren bajar del áítx l yyacerenelsuelo. ¡Ay. segador, ya tenenxís bastante, segador, deja algún lalb en piel No te bebas de un solo trago ei vino y no me beses mientras caminamos. Fijate en las cinjelas en oiofio que están maduras para la cosecha y tienen miedo a la tormenta poderosa y ganas de un viento leve. Un viento así. tan leve, apenas si lo sientes, es como un suave balanceo. Las cimelas quieren bajar del árbol y yacer en el suelo. y ganas de un viento leve. -r Un viente as tan leve, apenas si lo sientes, es como un suave balanceo. L. as ciruelas quieren bajar del ártxil y yacer en el suelo, ¡Ay, segador, ya leñemos bastante, segador, defa algún tallo en píe! No te bebas de un solo trago el vino y no me beses mientras caminamos. Fíjale en las ciruelas en otoño que estén maduras para la cosecha f V y tienen miedo a la tormenta poderosa r y ganas de un viento leve. Un viento así, tan leve, apenas si lo sientes, es como un suave balanceo. Las ciruelas quieren bajar del árbol y yacer en el suelo. POEMAS DE AMOR NcOCHE en la chalupa de Nylx rg, amanecer en el pnc 3 finés, periódico y sopa de cebolla, Nueva Yorl Rfty- seventli Street, en ei París de ios cortgresos Svendborg y Waíiensbák, niebla de Londres y humedad en la cubierta del- Anni Johnson tienda de campaña en la cumbre de los abeduíes en el gris malinaí de Marlebak, ¡oh bandera de la brigada de irabajadores en la dudad vieja de Copenhaguei oscuro cielo. mmkmmm aHHMBISOKTD C UANLXJ en su momento nos (dividimos en TÚ y YO Á y nuestras camas estaban AQUÍ y ALLÍ designamos una palabra insignificante para que significara: estoy locándole. -No pareCe que consuele decir afgo así, pues eí tacto mismo es insustituible, pero ella- al menos se hizo tan invulnerable y protegida como un objeto empeñado. Quedó adjudicaday retirada, sin embargo, no podía usarse y, aun así- seguía esiando présenle, no estatia allí, pero no se habla jdo y cuando, había gente extraña a nuestro alrededor usábamos a menudo esa palabra y de Trimediato sabíamos. que nos amábamos. í jnUS, MA 88 BIR. TEISAMAD 01 HVTD J AMAS, ma soeur, te he amado lanío corro cuando me lui de 1 ¡en aquel crepúsculo. Me engulló el bosque, ei bosque azul, ma soeur, sobre el que Eos pálidos astros quedaban para siempre ya al oeste. No me reí ni lo más mínimo, nada nada, ma soeur, yo, que jugando me dirigía a mi oscuro desilnomíentras que ya ios rostros tras de mi lentos palidecían en el atardecer del bosque azul. U CANCIÚN DEL VIENTO LEVE CHORRE, amado, hacía mí. querido Ouésped, más querido no voy a encontrar otro, pero cuando me estreches en lus brazos no tengas mucha prisa. Fíjale en las crnjelas en otoño que están maduras para la cosecha y tienen miedo a la tormenta poderosa l yjUIIÉ. JIl) DIBlHyNI t Todo fue hermoso en aquella tarde única, masoeur. y nunca más después; tampoco antesclaro que sólo me quedaban ya los grandes pájaros que al atardecer tienen hambre en el 16 C UIÉRO rr con aquél a quien amo. V No quiero calcular lo que cuesta. t No quiero averiguar si es bueno, N. No quiero saber si me ama. Quiero Ir con aquél a quien arrKí.