Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
27 de febrero de 1998 A B C de la ciencia L A bioingeniería es la ciencia que construye máquinas e instrumentos y ias hace funcionar en beneficio de la salud de ios seres vivos. Su aplicación en neurocirugía ha sido importantísimo en estos últimos años. Es preciso destacar diversos instrumentos de vanguardia, algunos desarrollados y otros completamente perfeccionados, como son los nuevos microscopios quirúrgicos, los neuronavegadores, la radiocirugía, la neuroendoscopia, las guías estereotáxicas y los sistemas empleados en el diagnóstico de epilepsia. Con estos avanzados microscopios quirúrgicos se puede visualizar, en quirófano, cualquier zona del cerebro o de la columna vertebral con una iluminación perfecta y con la magnificación que el cirujano desee. Es decir, se puede operar viendo el campo quirúrgico 5, 10 y 15 veces mayor que es en realidad o con los aumentos que se necesiten. De esta forma, la extirpación de un tumor o de una malformación es mucho más sencilla y prácticamente atraumática para el paciente. Los neuronavegadores son instrumentos recientemente desarrollados y, como su nombre indica, permiten la navegación dentro del sistema nervioso. Son máquinas muy complejas, que incluyen un ordenador en el que se integran las imágenes de la resonancia magnética nuclear (RMN) o la tomografía axial computerizada (TAC) cerebral, donde se visualiza la patología intracraneal del paciente. En tiempo real y con el enfermo en quirófano, podemos ver, a través de un instrumento localizador situado sobre la piel del cráneo, la zona adecuada para realizar el abordaje del tumor o de la patología que presenta el paciente. Posteriormente, durante la intervención el localizador se puede aplicar a cualquier instrumento o al microscopio quirúrgico para que nos guíe durante la inten ención y saber, de forma precisa, dónde nos encontramos en tiempo real. Por lo que se refiere a las guías estereotáxicas, hay que subrayar que permiten la localización de cualquier punto del cerebro a través de tres coordenadas que se miden en una de estas guías. Son de gran utilidad en biopsias cerebrales, diagnóstico de la epilepsia y tratamientos de dolor y de los movimientos anormales principalmente en la enfenmedad de Parkinson. Estas guías se fijan en el cráneo del enfermo y, con ayuda de la TAC o de la RNM, es factible calcular el punto al que se quiere llegar en tres dimensiones (lateral, anteroposterior y superinferior) Así, se puede introducir a través de un diminuto orificio el instrumento que w ra Los mayores expertos en nuevas tecnologías en neurocirugía participan, hoy y mañana en el hospital Niño Jesús de Madrid, en unas sesiones científicas organizadas por el neurocirujano Francisco Villarejo. Este acreditado especialista aborda en este artículo las últimas novedades en este campo, con especial énfasis en el tratamiento quirúrgico de la epilepsia tiples no susceptibles de cirugía. Se emplea fundamentalmente en las malformaciones arteriovenosas, metástasis cerebrales, y algunos tumores benignos radiosensibles. Las grandes ventajas de esta técnica, son la eficacia y la seguridad, pero siempre debe ser el neurocirujano el responsable de la indicación de esta técnica. Respecto a la epilepsia hay que destacar que en el último año ha aparecido una nueva droga, que se añade al arsenal terapéutico y que permite que en el 80 por ciento de los epilépticos se controlen sus crisis o ataques con medicación. El resto de pacientes, es decir, el 20 por ciento, pueden ser estudiados de forma exhaustiva para determinar si son candidatos a una posible intervención quirúrgica. Estos estudios se realizan en Unidades de epilepsia, donde ingresan los pacientes para determinar las posibilidades quirúrgicas. La prueba más importante es el vídeo EEG o regís- tro crónico electroencefalográfico, en el cual se comprueban las crisis de los pacientes y las anomalías clínicas y electroencefalográficas que presentan durante los ataques epilépticos. En la mayoría de los casos se puede determinar con esta técnica dónde está el foco epiléptico. Otra prueba de especial relieve es la RNM cerebral, donde se confirma mediante la imagen si existe una alteración morfológica cerebral, que puede ser la causante de la epilepsia. Esta técnica aporta datos sobre la bioquímica del cerebro, ai medir determinados compuestos químicos que están elevados o disminuidos en ciertos trastornos cerebrales, como es la epilepsia. Por último, también se puede realizar la RNM funcional o dinámica. En el transcurso de los últimos meses se ha confirmado la utilidad de la cirugía en el tratamiento de la epilepsia, que no se puede controlar con drogas. Los resultados son claramente demostrativos: un 80 por ciento de los pacientes con crisis parciales complejas y epilepsia del lóbulo temporal, se curan de sus crisis con la cirugía, al extirpar la zona afectada. Otra técnica como es la hemisferectomía que se realiza en niños muy seleccionados, permite la desaparición de las crisis en el 90 por ciento de los casos. También hay que destacar que existen otras epilepsias como son las localizadas fuera del lóbulo temporal, que tienen sólo un 50- 60 por ciento de buenos resultados y, por último, una técnica paliativa como es la callosotomía reduce la intensidad y el número de crisis en un 90 por ciento de los casos. Francisco VILLAREJO 57 La bioingeniería es clave para tratar las patologías cerebrales necesitamos y colocarlo con una exactitud absoluta en el punto programado del cerebro. A modo de ejemplo, en caso de tumores podemos introducir una sonda para tomar una biopsia, y en la enfermedad de Parkinson, un electrodo a nivel de una parte del tálamo o del globo pálido para producir una lesión y curar el temblor. La cirugía del Parkinson ha tenido gran auge en los últimos años. L Los neuronavegadores son máquinas complejas, que incluyen un ordenador en el que se integran las imágenes de RMN o de TAC, donde se visualiza la patología intracraneal A neuroendoscopia consiste en la introducción en el cerebro, fundamentalmente en los ventrículos cerebrales, de un instrumento o sonda metálica que puede ser rígido o flexible y que lleva una luz fría en su extremo y que permite observar, a través de una cámara de televisión, todo lo que el extremo de la sonda visualiza dentro del cerebro. A través de este ventrículoscopio que tiene canales de trabajo milimétricos, podemos introducir otros instrumentos para obtener biopsias, extirpar quistes o perforar tabiques. La radiocirugía es el empleo de las radiaciones ionizantes en la neurocirugía y en la que, de forma precisa, se hacen converger miles de haces de radiaciones en un punto del cerebro como tratamiento a lesiones profundas o múl-