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27 de febrero de 1998 A B C de la ciencia A pesar de los recientes avances en el desarrollo de vacunas y de antibióticos, la guerra biológica representa un serio riesgo en un hipotético campo de batalla local o masivo cas de guerra biológica, la contaminación y la incorporación, han sido utilizadas desde la antigüedad, la infección deliberada de la vestimenta como arma biológica es una innovación más reciente. En junio de 1763, Sir J. Amherst escribió al coronel H. Bouquet, comandante de las tropas en Philadelphia, sugiriéndole que extendiera la viruela entre las tribus indias que acosaban Fort Pitt; Bouquet contaminó mantas con material pustulento de enfermos y las hizo llegar a los indios. 1930, crear un centro íntegramente destinado a I- i- D en armamento biológico en Manchuria, en Harbin. Toda esa investigación se llevó a la práctica; entre 1939 y 1942, se realizaron, al menos, doce experimentos de campo. El primer reportaje se recogió en la Revista China de Medicina en julio de 1943. Tales actuaciones incluyeron, entre otros, los repetidos envenenamientos de los recursos hídricos de Harbin con salmonelas entre 1939 y 1943, el brote de cólera en Ningpo, el envenenamiento de las aguas en y diversas aerosolizaciones entre 1940 y 1941, que provocaron graves brotes epidémicos. Numerosos datos del programa japonés se incorporaron, US ARMAS PBCONOEIIUK E A L año siguiente, se señaló que la viruela había apare, cido entre las tribus Mingoe, Delaware y Shawanoe. Por su parte, en 1863, el doctor Blakburn, un cirujano confederado, fue arrestado y acusado de intentar introducir vestidos contaminados con fiebre amarilla entre las tropas norteñas durante la Guerra de Secesión. De nuevo, los médicos estuvieron involucrados en 1870; durante el acoso a París, en la Guerra Franco- Prusiana, un médico francés propuso una maniobra similar a la de Bouquet con los indios; en este caso, se proponía contaminar los eriseres abandonados durante la retirada con el fin de infectar a los prusianos. Existen pruebas de las intenciones alemanas en armamento biológico durante la Primera Guerra Mundial. Los planes contemplaban la utilización de Bacillus anthracis (ántrax) de Pseudomonas mallei (muermo) y un hongo del trigo, el Puccinia graminis Los planes incluían utilizar ántrax contra los renos noruegos y contra el ganado ovino rumano con destino a la URSS, y emplear ántrax y muermo contra las instalaciones ganaderas argentinas que suministraban la carne a los ejércitos inglés e hindú. Tras los rápidos avances alcanzados en bioquímica y en microbiología, la investigación sebre los efectos y utilización del armamento biológico tuvo un considerable empuje durante las décadas de 1930 y los 40; en ese período, varios países desarrollaron ambiciosos programas de investigación sobre armas biológicas ofensivas. En 1928, Shiro Ishii, un médico militar japonés, insistió en las ventajas de la investigación en armas biológicas y consiguió, en expertos nortea! programa mericanos están de arrnaconvencidos de mertto bioqtfó irali trasladó lógico iraquí cosu programa de menzó en 1885 atinas biológicas en Muthanna, a en 1987 a Sai 120 kilómetros at man Pai en el noroeste de Bagotro extremo de dad, con ¡nvestiBagdad. Los ingacácnes ci re d ve igadores irar ántrax, la toxina, guíes continuadel botuiismo, la ron allí trabaaftatoxina y la ríjando con tos cina, entre otros dtados microormicrowgartsmos. ganismos, pero En agosto de añadieron al pro 1991, I r admitió grama la bacteria a los inspectores Ántrax, bacteria letal CloslTidium perde Naciones Unifringens que das que investigó cor? esta bacteria del ántrax m- produce igia toxina axm más let s de la Gu ra del Gdfo, Tam- taf que ia riíAia. Un conjunto de bién son conocidos ios trabajos indicios j u n t a n a que el régi Brizados en esa país con la to- men de SsKfem Husein f a cultixina botulíntea, que produce pa- vado dentos de litros de esta tor ists y faüos respiratorios. Los xina en una instalación situada técnicos del Pentágono creen en Al Hakum, a 60 kilómetros al Las máscaras anti- gas son la primera medida preventiva para resisitir un ataque biológico tras la capitulación nipona, a los programas americanos de armamento biológico ofensivo. El ejército norteamericano inició sus programas en 1941; en junio de 1944 existían suficientes reservas de toxina botulínica y ántrax para desencadenar un ataque masivo contra Alemania. Canadá, por su parte, inició sus programas de armamento biológico en 1939, de la mano de Sir Frederick Grant Banting, el padre de la insulina y Premio Nobel de Medicina en también que el régimen iraquí ha producido cerca de dos mil litros de aflaíoxina en su Centro de Investigación de Recursos Agrícolas y Hidrológicos, en las afueras de Bagdad. De las inspecciones efectuadas por Naciones Unidas se desprende asimismo ta sospecha de que Irak ha investigado la ricina con fines bélicos. Se trata de una de las sustancias naturales más tóxicas conocidas. Los suroeste de Bagdad, junto a mites de litros de ia bacteria del ántrax y concentrados de la toxina botulínica. Naciones Unidas destruyó esas instalaciones en 1996. Otro de los posibles centros productores de armas biológicas es una fábrica de vacunas en Daunda, ai sur de la capital. Aití se ha investigado la conjuntivitis hemorráglca y un rotavirus humsuio causóte de una severa ooiitis infstfitil. 55