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27 de febrero de 1998 A B C de las artes i- ÍRS i Pablo Iglesias en su despacho (1910) El Rey Don Juan Carlos I y el Príncipe de Asturias tras el armón que porta los restos de Don Juan de Borbón (Efe, 1993) tes. Una instantánea de 1910 nos muestra al diputado Vázquez de Mella junto a su perro que, orgullosamente encaramado a una silla, resta cualquier solemnidad a la toma. En otra de 1935, un impecable Liuis Companys sonríe en la cárcel- así lo acredita la ficha correspondiente- aunque bien pudiera tratarse del hotel Ritz. La visita de Azaña y Negrín al frente (1937) evoca a primera vista una caminata campestre. Contemplada como galería de retratos, la exposición reúne piezas de elocuencia asombrosa. Aunque firmada ocasionalrnente por fotógrafos como Ángel Jalón, Alfonso o Agustín Centelles, la mayoría de ellas son obra de autores anónimos o reporteros olvidados. IVIencionemos, al menos, de pasada, los excelentes registros que tienen como protagonistas a Antonio Maura (1916) Ángel Pestaña (1922) Margarita Nelken (1931) Gómez Jordana (1937) o Andreu Nin (1937) La dimensión estético- afectiva que por encima del memorándum histórico constituye el alma de la exposición no oculta, sin embargo, los elementos más prosaicos- evocadores del poder militar o civil- a que alude el enunciado. Sus ademanes y símbolos más ostensibles se hacen patentes aquí o allá- José Antonio entre una nube de brazos extendidos (1934) Dolores Ibárruri con el puño en alto (1937) o bien se desdibujan en una atmósfera indefinible e inquietante, perceptible en los retratos de Fernando Moran (1980) Francisco Fernández Ordóñez (1991) o Xabier Arzalluz (1996) Uno de los múltiples aspectos que invita a examinar esta retrospectiva guarda relación con el estilo de los sucesivos responsables del poder político y civil. La presencia de Franco- exultante de convicción, mientras se inaugura una central envuelto en una cascada de miradas. (1970) -contrasta con la pragmática discreción de los dirigentes democráticos, menos atentos a las multitudes que al estréllate mediático- Tierno Galván con un bando desplegado ante sí (1983) Pujol en campaña (1988) Del mismo modo que las ideológicas, vemos difuminarse las diferencias puramente formales entre la derecha y la izquierda- más ceremoniosa, en principio, la primera; más heterodoxa la segunda- hasta constatar que sus representantes pertenecen a una misma familia. Tan pronto como se logra el poder- advertía Aranguren- uno se derechiza La felicidad deslumbradora del poder uniforma a quienes lo detentan, de manera similar a como el goce amoroso- la otra pasión capital de los hombres y mujeres de Occidente, en opinión de Octavio Paz- iguala a sus elegidos. José Luís GALLERO Sobre estas líneas, Alfonso XIII fotografiado en los años veinte (Frazen) A la derecha, Manuel Azañay Marcelino Domingo en el destructor Sánchez Barcaiztegul (Alfonso, 1935) i IIH i -1 EL 1 m ki 1 i ir J T ¿Il 5 1 1 i, r 1 r L JÍ -i -i! r- i iSii- ia! ii (M i; ¿gt f j ii: 91I: USH. VÍ Los cuatro presidentes de la democracia: Leopoldo Calvo Sotelo, José María Aznar, Adolfo Suárez y Felipe González (Gorka Lejarcegi, 1997) 39