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27 de febrero de 1998 A B C de las artes VALEWCIA LOS CAPRICHOS DE OÍS BERLÍN IVAM Centro del Carmen Museu, 4 Hasta el 12 de abril una declarada síntesis del pensamiento del artista. Formado por la integración de cuadrados con temas de la muestra: los números, las matemáticas, la escultura, volcanes y vigilantes, el pasado mítico, la ensoñación, las creencias, todos pasan por el rayo fijado a la punta de unos pinceles y por la energía de la pintura. La siguiente sala alberga la filosofía hindú, como mística posible, y en otra más adelante opera una gimnasia sobre la abstracción, uno de los principios constructivos del artista, magnífica prueba de vecindad entre sus característicos paisajes con personajes y las formas puras, ausente el contenido simbólico. Tras ello vienen los relieves y Wonderiand un conocido universo de cuento para adultos; también la escultura, tomada como una forma de pintura, y por tanto, integrada en sus móviles, escenográfica, policromada. Y por fin los coliages de nueva factura, en blanco y negro, envueltos en una atmósfera años cincuenta, pensados para ese espacio y por tanto, sobredlmenslonados, aunque tocados por la belleza. Dis Berlín ha sabido vencer el desafío de este E N la disolución de los mitos y de las ideologías que se apoyaban sobre supuestos de la racionalidad clásica, los artistas quizá hayan tenido poco que ver. Su tarea muy distinta es, sobre todo, la reconstrucción de nuevos mitos a los que reenviar esta modernidad áspera y hiuérfana en la que vivimos, porque, a estas alturas, ya es reconocida la utilidad del mito para comprender el tiempo y la existencia y sus posibles combinaciones. La importancia de la obra de Dis Berlín no radica sólo en su entidad formal; la alineación de imágenes, la adherencia de los títulos, los significados tanto Implícitos como explícitos, su voluntad de integración, su exteriorización partiendo de esquemas reconocibles, forman parte de una operación con proporciones de mitología contemporánea. De este modo se concibe sin dificultad El viajero Inmóvil un cuadro que da origen a una serle; en él, el protagonista, el artista, cualquier artista genérico, aparece sobre una mesa, frente a una ventana, rodeado de libros, y con las manos activas, desenvolviendo imágenes de su mente, experiencias interiores, dando paso, con ingenuidad pero también con crudeza, ai mito de la cultura. En la sala anterior, no obstante, se ven los primeros cuadros expuestos por Dis Berlín a mediados de los ochenta, una suite oscura, seria, todavía sin objetivos, pero sobriamente bella, y con toda probabilidad, el fragmento más neutral de la muestra. A partir de ahí, el artista ha tomado el destino en sus manos, y se convierte en referente y fuente de especulación sobre la realidad. Y viene El paraíso el topos original, el primer término, el lugar más allá de todo lugar, y en esa serie sigue los dictados de su vigorosa imaginación- a mi juicio, heredera formal de los dibujos de Disney- para recrear lo maravilloso y lo inimaginable, con la severa intención de darie forma de la manera más precisa posible. Tantas veces bordea los abismos del kitsch, por la inmediatez con la que se entrega a sus creencias, por la temeridad con que las defiende y ordena cuantas veces se eleva a los cielos en la expresión del misterio o lo sublime, haciéndolo comprensible mientras mantiene su solemnidad. El cuadro de La Creación acerca del proceso descrito en el Génesis, es un sencillo ejemplo de ello. Y Cielo es, con toda lógica y justamente, el nombre de otra serie. Pero, tras toda la carga de elevación, se escucha el rumor de una sensuaidad soístioada. sensualidad a: artista i materiaLZa 3 na a hab tación en ¡a aue aJne cofeges y moníaies dtíh! cadamente explícitos; 3 n ioo que conjuga beiisza f sioa v erotismo or, u ecíüilIbriO; s nuestro entender, demasiado efinado para ios tiempos aue corren. Los nuevos coliages son otra de las notables presencias. Al fondo del enorme pasillo, uno de ellos, el más grande, es MI casa en el cielo (1990) espacio descomunal, manteniendo la intensidad que le pertenece, al margen de algún momento de precipitación en los coliages más recientes, lógico en un artista de producción habitualmente pausada. Carlos D. MARCO DtL 25 DE FEBRERO Al 5 DE MAYO DE 1998 M: o Q r Y l: r, -i p 1 Hadnd O aPncaí n a -e: erpei de Jáoados dommgo v rtsc- vD o t ¡vi a An Entrada gratula, previa exhibieran aeí D N I Internet http wwwteietoni: 3 es fat nfoV, a. E lefoni a. f í tac f UNOAC 0 ARTE Y TECNOLOGÍA 35