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A B C de la ciencia 20 de febrero de 1998 B. MISTERIO D a RELOJ BIOLÓGICO nizar el reloj biológico. En apoyo de este mecanismo de fototransducción extraocular se encuentra el hecho de que la estimulación lumínica pueda aumentar la concentración de óxido nítrico incrementando la actividad de la NO- sintetasa, al tiempo que puede aumentar la fracción de NO libre en plasma disociándolo de la proteína portadora. Por otro lado, se ha comprobado que el óxido nítrico tiene capacidad de sincronizar el reloj biológico de una manera similar a la de la luz aplicada sobre el globo ocular. Aunque este modelo fue propuesto inicialmente para explicar la transmisión vascular dentro del globo ocular, el resultado del estudio de Campbell y Murphy permite pensar en que pudiera ser aplicable también a la vasculatura extraocular. De confirmarse por otros estudios, es posible que el hallazgo de Campbell y Murphy permita desarrollar formas más efectivas de tratamiento de las DEUUUSTE 8 DEL OSCILADOR CERHIRIIL U N nftnero cada vez más frecuente de personas manSíeslarí Wm diflcultedes para poder dormir durante tas horas convencionales, al ti npo que (es restíta cMcíi mantener m nivel adecuado de rfgilia durante el día. Se trata en todos los casos de desajustes en el funcionamiento del oscilador cerebral encargado de regular los ritmos biológicos, entre los que destaca el ritmo vigilia- sueño. En cualquier caso. didiasalteraciones de ritmo del sueño causan un deterioro del rendimiento intelectual y labora! aa como sdDre la calidad de vida de! os: suietos afectados, al no poder adecuar sus ha- arios a los del resto de la axtedad. horarias en dirección al oeste, se ptolwga el número de toras de exp cíón a la luz sotar. M tener el osciladcy cerebral una capacidad limitada para realizar te ajustes necesarios en el ritmo sueñovigilia, se produce una demora de varios días hasta que se completa la sincronización necesaria entre el rihno sueño- vigilia y el ciclo luzoscuridad ctel lugar de destino. D URANTE el jeí- lag, además del fenómeno de desincronización externa que acabadlos de describir, se produce un fenftneno de desincronización interna, al perdwse temporalmente la armonía entre los diversos ritmos biológkxjs, ya que no todos se adaptan ai (lumínicos, aunque también de tipo social) actúan contra el realineamiaito del ritmo sueño- vigilia. La investigación terapéutica actual está encaminada a potenciar aquellos sincronizadores que tienden a realinear el ritmo sueño- vigilia con la nueva situación, tales como la iluminación del puesto de trabajo con luz intensa 10.000 lux) En un porcentaje no despreciable de pacientes aquejados de insomnio cr ico la alteración básica subyacente es interna, al e stir una disfundón del osciiacJor cerebral que regula el ñ rm sueño- vigilia. Uno de estos cuadros es el síndrome de retraso de fese de sueño. Tal como indica su se piensa que el problema básico de e a enfermedad consiste en la existencia de ri Tio circadiano con un periodo intrínseco anormalmente largo, así como en una incapacidad para que el marcapasos cerebral realice el avance del ciclo del sueño rrecesario para ajustara al ritmo de 24 horas. Esta enfermedad comienza a aparecer durante la infancia o adolescencia aunque sus síntomas pueden pasar inadvertidos durante muchos años. Los pacientes afectados suelen presentar dificultades para conciliar el sueño a horas convencionales, haciéndolo generalnnente a altas horas de la madrugada. La duración y las características del sueño de estos pacientes suele ser noimal. Si se despiertan antes de la finalización de su ciclo de sueño, el síntoma predominante es la hipersomnia. V Fallos en el oscilador cerebrsi que regula el ritmo sLaño- wglIla producen insomnio alteraciones de los ritmos circadianos. Así, las franjas horarias en las que el reloj biológico es más receptivo a la acción de la luz se sitúan ambas dentro del periodo en que la mayoría de las personas están durmiendo. Por ello resulta concebible que la administración de esta terapia durante el sueño por vía extraocular pudiera permitir en el futuro hacer uso de horarios en los que la eficacia del tratamiento sea mayor. Diego GARCÍA- BORREGUERO 56 Los motivos que causan estos trastornos pueden ser diversos. En algunos casos se trata de ina demanda funcional súbita y excesiva sobre un sistema circadiano debilitado. Tai es el caso del jetfag (sírxirome del desfase horario) en ei que ai cruzar en un mismo día va ias zonas horarias se produce un desfase brusco en la información que recibe el oscilador cerebral. Así, por ejemplo, tras cruzar con el avión varias zonas nuevo horario con la misma velocidad. Un problema de naturaleza similar que en ios últimos años está atrayendo la atención de la medicina del trabajo es el de ios efectos sobre la salud del trabajo por turnos rotatorios. Su influencia sobre el ritmo de sueño puede ser aún más devastadora que la del jet- íag, debido a su duración crónica y a que muchos de los sincronizadores horarios E l t otros casos, principalmente en personas de edad, se produce un acortamiento del periodo intrínseco del marcapasos circadiano, resultando en un avance de! a fase del sueño. Estas personas suelen padecer de somnolencia ya por la tarde y tienden a acostarse con un cierto adelanto respecto a las fwras convencionales. Se acuesten o no antes de lo normal, el sueño no suele mantenerse más allá de la madrugada, presentando un alto grado de fragmentación o incluso despertándose por completo a partir de tas 2- 4 de la madrugada. D. G- B