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A B C de las artes 20 de febrero de 1998. PÉREZ VICENTE Galería 57 Columela, 3. Madrid Hasta el 10 de marzo De 70.000 a 1.160.000 pesetas U Julián Opie: Fortified Farm de 1993. Madera contrachapada y pintada CIUDADES A VISTA DE PÁJARO Sala Plaza de España de la Comunidad Plaza de España, 8 Hasta el 29 de marzo Madrid Navidades- y a ésta aún ha de seguirle una cuarta, provisionalmente titulada Cómo amueblamos nuestra casa Es, pues, un proyecto en desarrollo, que permite una reflexión igualmente en progreso, según distintos matices y apreciaciones de un tronco común que, como apunta Álvarez Reyes, permite entender mejor nuestra confusa situación actual. Es también, no puedo dejar de señalarlo, una idea que, como apunté al principio, se hace comprensible o se da a entender gracias a una buena selección de piezas y a un montaje, de Andrés Mengs, que, a las oportunas osadías de la muestra anterior, suma en ésta el acierto de mostrárnoslas a vista de pájaro, una justa correspondencia con la mirada moderna, con la panorámica aérea, desde el avión, que pertenece a este siglo, como apunta Juan José Lahuerta en el texto que abre el catálogo. Por último, quisiera apuntar que, además de los aspectos sociológicos, económicos y políticos, la muestra proporciona otros muchos más vertidos hacia revelaciones inherentes a la obra de arte y que se desprenden ya sea de la parodia o simulacro de ciudad, iluminada por un astro artificial y eléctrico, fragmento urbano embalado de Colomer; ya del Terraplén de Navarro- una de sus obras más intensas y complejas de los últimos años, que respira cierta vuelta feliz a los orígenes- única donde resulta perceptible la presencia del monumento como fórmula de representación que de sí mismo hace el poder; de esa elevación, desproporcionada, sobre el ámbito de lo doméstico de las parábolas de Cragg, o de la Mnemosyne de los Poirier, ciudad de la razón, ciudad- cerebro, quizá, pero ciudad donde habita la madre de las musas, que es, también, la diosa de la memoria humana. Mariano NAVARRO E L mejor punto de vista que el visitante puede escoger a fin de adentrarse en el sentido de esta exposición es el que se contempla desde lo alto de la pasaí la o plataforma superior de la Sala de Plaza de España de la Comunidad de Madrid. Desde ahí tendrá un panorama en picado soPre distintas Ciudades sin nombre piezas de siete escultores- ordi Colomer, Tony Cragg, Liliana Moro, Miquel Navarro, Julien Opie, Anne Patrick Poirier y Manuel Saiz- realizadas entre 1983 y 1997. Tendrá las urnas de Colomer a su espalda, pero éstas son también factibles de ser vistas como desde encima; a su derecha, la mole en madera de los Poirier y bajo ella el belén fabril de Liliana Moro; los edificios de bloques de Cragg y su ciudadela sobre una cómoda casera; la extensión en erro de Navarro; las piezas homogéneas y ordenadas hacia el desastre de Saiz y el castillito de Opie. Diversas imágenes imaginarias, perdóneseme la redundancia, de ciudades inexistentes, pero visibles y pensantes. Las relaciones entre escultura y arquitectura, entre la idea de la casa y la concepción de lo urbano y sus proyecciones y modelos sociales, han sido el argumento principal de una serie de exposiciones comisariadas por Juan Antonio Álvarez Reyes en los últimos años. A La Casa del Padre que organizara, en 1996, en Cruce, siguió, en estas mismas fechas del pasado año y en este mismo emplazamiento, La Casa, su idea NA veintena de muestras individuales jalonan la trayectoria de Isaac Pérez Vicente (O Rosal, Pontevedra, 1955) que comenzó su periplo en 1980 en la pontevedresa galería Albatros. Para explicar los parámetros de la exposición actual de la Galería 57, hablaría de matemática, filosofía y alquimia, con lo dual como sustento simbólico, porque en una decena de los trece cuadros de la muestra, se produce una representaciónoposición doble y la ornamentación de la palabra reincide en lo bisilábico, resultado incontestable en el conjunto titulado Arenas movedizas compuesta por una serie de veinticuatro paneles, bustos de mujeres y hombres que, en una dialéctica mental, repiten pas- tar tos- tar pre- ñar trepar clo- nar ca- ilar tra- gar etcétera, verbos de la primera conjugación que dinamizan, por su acción lingüística, la inmovilidad de los personajes protagonistas. El placer del cálculo enfrenta a un platillo volante con un árbol de copa frondosa, produciéndose también una identificación geométrica, mientras El cálculo del placer se mantiene en las coordenadas anteriores al colocar en diálogo inestable una mariposa y las manos abiertas que van enrollando los hilos de una madeja. El corazón venenoso de las cosas serie de nueve cuadros, es una referencia a hombres, animales y ciudades, fundiéndose la génesis vital y la muerte, ya que la forma ovoide se utiliza para ambas representaciones. Estas opciones, que a veces pueden llegar a confundirse con juegos de palabras o analogías iconográficas, tienen su punto culminante en Cuidado con la gramática díptico Para explicar los parámetros de esta exposición de Isaac Pérez Vicente hablaría de matemática, filosofía y alquimia, con lo dual como sustento simbólico que reproduce en un lado una cabeza de caballo y al otro un ajedrez. En Libro de Arena la rana y el polígono pueden asumirse como formas semejantes, y la identificación de los fondos se quiebra en la dualidad del rojo y el negro. El discurso de Pérez Vicente, afirmado en un gran dominio formal y espacial, utiliza excesivas alusiones del ámbito de las ideas, lo que concita distorsiones fundamentales, además de hacer confluir una pluralidad de enfoques que no ayudan a sosegar el estricto mundo de lo plástico. La excesiva fragmentación conceptual cultivada por el creador gallego pone el énfasis en obras como Shetemlng sky que conlleva el germen de la deconstrucción en su propia génesis, aunque el valor pictórico no se ponga en duda. Carlos GARCÍA- OSUNA en ejemplos de la escultura reciente -que Salifiqué como una de las mejores del año en la selección que realizamos las pasadas 34