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ABC literario Escaparate La cláusula de conciencia Sevilla, Góngora y el 27 Varios autores Universitas. Madrid, 1997. 122 páginas Francisco Narbona Guadalquivir. Sevilla, 1997. 177 páginas 20 de febrero de 1998 Revistas ínsula Números 614 Febrero, 1998. 725 pesetas STA obra colectiva dirigida por Escoprotagonistas el regeneración literaria del 98 protaEderecho la Serna, reflexiona sobreLuisutilidad SUBTITULADO Crónica y es el Sevilla, laGón- L Agonista indiscutible dellosnúmero, esque rebar de la aspecto más interesante de del constitucional que se reconoce en gora y la generación del 27 relato, crópasa la situación de todos ámbitos de las el artículo 20.1. d de la Constitución. Políticos, profesores, representantes de empresas y periodistas opinan sobre la cláusula de conciencia. Los autores se cuestionan además la necesidad de regular la actividad periodística, los cambios que la sociedad de la información ha introducido en la labor del comunicador... pero sobre todo hay que elogiar las aportaciones sobre la integridad ideológica del periodista y su derecho a invocar la cláusula de conciencia. -S. C. nica, de cómo se gestaron y desarrollaron los actos programados por el Ateneo de Sevilla en el auditorio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País para que jóvenes poetas rebeldes de Madrid conmemorasen el tercer centenario de la muerte de Góngora, y que se beneficiaron del ambiente de euforia previo a la Exposición del año 1929. Asimismo, se agradece la inclusión de más de cuarenta reseñas biográficas de ari: istas en mayor medidas encuadrables dentro de esa generación, aunque el criterio de ordenación es discutible y poco práctico. Por lo demás, la memoria de un periodista como Francisco Narbona (Sevilla, 1916) avala el conocimiento de anécdotas de primera mano contadas con amenidad y sin saturarse de este exceso de entusiasmo y florida verborrea del que algunos escritores andaluces hacen gala cuando cantan la gloria de su tierra. -P. M. Vi llora letras de finales del siglo XIX. De la poesía se encargan Díaz de Castro y Sánchez Trigueros. La novela la analizan G. Gullón y A. Ezama Gil. El ensayo, género reinventado, es estudiado por Jordi Gracia. El papel de los intelectuales lo estudia Javier Blasco. Y no se olvidan otros instrumentos capitales como la Prensa, de la que se encarga M. del Palmar Álvarez, o las revistas, artículo firmado por P. Celma. Un monográfico para guardar. -J. D. -Guardiola Historia de la música I Ismael Fernández de la Cuesta Historia 18, 1997. 141 páginas bibliografía España, además L Ade seraparece musical enen una líneaque lo paupérrima, se encuentra con poco que se orienta divulgativo- generalista que aporta relativamente poco. Hay que confesar, por ello, sorpresa ante esta espléndida síntesis que abarca desde la prehistoria hasta el denominado primer barroco. Es un libro muy sencillo, ameno, riguroso y bien ¡lustrado, donde se hace un recorrido sobre esta primera etapa que se completará en un segundo volumen que llevará a cabo Antonio Gallego. Por precio y diseño, obra de recomendada lectura para aquellos que quieran introducirse en el mundo de la música. -L. G. Iberni Calviva Número 4 Enero, 1.998. 700 pesetas Revista nocturna de y otros este número a L Adesvelos dedica lectorescultura la dualidad. Así, ofrece a sus una doble lectura. De un lado, la protagonista es la entrevista a la cantante IVlartirio. Bosco y Guerrero nos invitan a un Encuentro en la red Destaca también el texto 1 y 2 sobre la unidad y el pluralismo firmado por Ilia Galán. Del otro lado, la entrevista se la autorrealiza Vampirella. Carlos y Manolo son los artistas que firman El retrato Las historietas de Fina la Cuqui y Fino el Cacher cierran esta parte, que se completa con poemas de Leopoldo Panero y Cobos Wiikins, entre otros. Distinta. -J. D. -G. Diccionario biográfico de Madrid Ángel del Río Asamblea de Madrid, 1997. 451 páginas José Luis Borau Luis Martínez de Mingo Fundamentos, 1997. 238 páginas Escena Números 44- 45 Diciembre Enero, 1998. 700 pesetas teatro compromiso está dedicado el el criticando Augusto Mari; ínez en Torres por suya un libro E STAS páginasyvalensupara confirmar que En DICEpor autor, una reseña aque sobresabida la ALnúmero. deAsí, figuras como las de Lorca, Madrid hay ha habido madrileños, no Darío Fo o Boadella son recordadas. Ahora escrito José Luis Borau, es sólo gente atraída por fama acogedora. este libro su autor nos ofrece mil madrileños que, como él dice, merecen el calificativo de ilustres, populares y pintorescos. Entre ellos, gentes del cine, del teatro, de la universidad, de la política, de la literatura, del mundo taurino, de, en fin, querencias varias. Loreto Prado o Jacinto Benavente, Pedro Salinas, Juan Gris o Moreno Torroba pueblan una obra que no sólo será de consulta sino que deja constancia de la contribución madrileña a la vida española. T. de León- Sotelo propensión de los resonadores y gacetilleros a escribir sobre libros que no han leído Es evidente, por el contrario, que Luis Martínez de Mingo sí ha leído -pero con ojos ciegos de pasión- la obra fílmica de José Luis Borau y aun su propia vida, y que ha desarrollado una inclinación extrema por ambas que lo ha llevado a dedicarle un libro- homenaje cuyo mayor defecto radica en los excesos hagiográficos que impiden la necesaria objetividad. El mismo director, refiriéndose a sus años como profesor en la Escuela Oficial de Cinematografía, dice que lo más triste de todo es que la gente no discutía con razones, sino con sentimientos Algo así ocurre con este libro, que posiblemente satisfará a los entregados a la obra de este cineasta, pero que puede dejar perplejos a quienes lo consideramos un director tan interesante como irregular. -P. M. V. bien, J. A. Hormigón se pregunta ¿Qué compromiso? Por su parte, A. Sastre se interroga Compromiso ¿con quién? La labor de los pioneros tampoco es olvidada. La publicación recoge además el Fausto del Teatro de la Abadía, el XXII Premio Born y un amplio estudio que R. Salvat realiza de la escena internacional. El texto íntegro de El jardín quemado de J. Mayorga y las habituales secciones de libros o agenda cierran el número. -J. D. -G. Amor, sexo y aventuras... Lidia Falcón Vindicación Feminista. 187 páginas autora de y aventuras en los del Quijote sabía que existen esL Atiemposlas Amor, sexoQuijote que se cetudios sobre mujeres del ñían a la crítica literaria, pero deseaba analizar la conducta de esas mujeres desde la perspectiva feminista. Hace bien en subrayar este matiz, porque su fama de polemista queda patente en una amena obra en la que en la pastora Marcela se encuentran huellas no sólo de feminismo, sino de lesbianismo. El pero llega debido a que Falcón remite al lector en muchas ocasiones a otros de sus títulos en los que amplía sus argumentos. Demasiada autopublicidad. -T. L. -S. 24 Quimera Número 166 Febrero, 1998. 600 pesetas A la influencia que sobre las artes y las letras de Europa han ejercido los cafés literarios dedica un amplio dossier el último número de Quimera donde incluye, entre otros, artículos de Gómez de la Serna, LéonPaul Fargue y Gérard- Georges Lemaire. Por su parte, Axel Gasquet se adentra en el nihilismo de Céline. La publicación también incluye la charla de Jesús Camarero con Michel Butor acerca de la escritura como artesanía. Por fin, M. Rosa Menocal analiza la otra Edad de Oro la de la poesía hebrea en el AlAndalus ¡sIámico. -J. L. Noriega