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A B C literario 20 de febrero de 1998 Novela I MAGINE el lector man en los anos cinque el crítico lo recuenta, Passage de Micibe, en el umbral lán Nada me certifica Gesualdo Bufalino de su reseña de la última que Bufalino hubiese leobra de Gesualdo Bufaído Passage de Milán lino, esgrimiendo amea diferencia de lo que Traduc. de Joaquín Jordá. Anagrama, 1998. 234 páginas, 1.600 pesetas nazadoramente el gesto sucede con Niebla de latino y circense de su pulgar hacia abajo, y que Miguel de Unamuno, cuyo protagonista Augusto logo se produce la rebelión unamuniana, y piluego justifique tan drástico juicio afirmando que Pérez fue oportunamente incluido por el noverandelliana, del personaje contra su autor, el autor sólo se ha limitado a describir con punlista italiano en su Dizionario del personaggi di cuando el fotógrafo ciego Martino Alábiso se tualidad sus retorcimientos mentales, en un esromanzo de 1982, pero mucho de común hay presenta en casa del novelista para decirle en tilo indeciso que pastelea entre aquella obra de Michel Butor y este Tompersona, acer- ca de su entre lo alto y lo bajo, enmanuscrito El catacroc maso, sobre todo en su capítulo IV, titulado Vitre la crónica de sucesos sitas a domicilio En 1954 Butor, haciendo uso todos los dicterios que y la Academia de la Lende las sugerencias constructivas de un bajorrehemos resumido en el gua, un estilo karaoke lieve egipcio de Saqqarah formado por figuras primer párrafo de nuestra que suena como un clavisuperpuestas en pisos, desarrollaba un proyecto crítica. En los capítulos cémbalo mal températe unanimista, el relato simultáneo de lo que ocurría anteriores, el personaje y se nutre de una cadena en todos los de una casa parisién desde las seis rebelde aparecía transsin fin de inverosimilitude la tarde hasta las últimas horas de la noche, y mutado en un Tiresias des. A tantas tachas poBufalino trenza una novela de intriga a partir del posmoderno, y el escritor dría oponerse, casi como censo de los inquilinos de un inmueble romano: en Tommaso Mulé, un único argumento a favor, el actor loco Giorgio Crisafulli, los gemelos grieperiodista excéntrico dela declaración del novegos Argiropulo, el trompetista Jonny, el tipógrafo dicado a recoger en su lista de que sólo he queMalatesta Buozzi y su hija Lea, el matrimonio diario la crónica deslavarido defender el principio Garaffa, la maga Adriana, el travestido Mariposa, zada de un determinado de la incongruencia como la aristócrata tronada Marzia de Castro, el contapaisaje urbano, el de un motor feliz de cualquier ble Pirzio Ravalli, Enrice Lo Surdo, el filósofo jubibloque de vecinos en el ficción que aparecerá lado Plácido Carnemolla y el fotógrafo ciego Barque ejercía sus funciones tomada no de ninguna tolomeo, al que Tommaso ha motejado de Tir, de portero. Con ello no entrevista periodística o, por el mítico Tiresias, presente ya en Homero, oculta que está esboincluso, de las solapas Sófocles, Eurípides y Estado. zando una posible nodel libro, sino de las págivela, entreverada de alEn el sótano de tan abigarrada casa, el protanas 226 y 227 de la progunos relatos que se gonista, como gusano de subsuelo y eremita pia novela, mi mala notranscriben, escritos para del mundo pasa las horas viendo transcurrir en vela como se reconoce el suplemento mensual precario la realidad y la vida a través de un vensin paliativos en la última de sus páginas, antes de la revista Binocolo la suma de los cuales tanuco, su habitual pantalla privada (pág. 202) del Envío que el traductor español de Bufalino, daría una narración de ambiente y social (pág. que hace totalmente transparente la referencia Joaquín Jordá, le dedica emocionado con oca 61) Algo, en fin, acaso semejante a una de las filosófica a la que Tommaso alude cuan- do hasión de su muerte. ¿Despediremos nosotros con novelas más representativas del nouveau robla de mi suicidio platónico (pág. 24) tanta severidad a quien tanto nos hizo disfrutar Con rara habilidad, el autor implícito en el con algunas de sus novelas anteriores? texto, el Bufalino de palabras que debe aguantar el chaparrón de su protagonista malgré lui Claro que no. A estas alturas nuestro lector, a aprovecha esas últimas páginas para reiterar su poco que conozca al autor de Qui pro quo supoética narrativa posmoderna: vencer la anguspondrá ya que ésta su novela postumamente tia con las euforias del estilo dejar amplio traducida al español es también un ejemplo campo para la cooperación del lector, defender alambicado de metaficción, un laberinto de paUnlversldad Autánema de Madrid el principio de la incongruencia como motor feliz pel en el que el escritor italiano vuelve por donde de cualquier ficción hacer más sutil que de orsolía, la narrativa leve pero inteligente que más y Actividades Culturales dinario el hilo que separa la invención y la realimejor se identifica con la llamada posmodernidad, construir un rompecabezas de tinta, una dad. Y lo curioso del caso es que Bufalino irrumespecie de pasatiempo culto pero intrascenpió tardíamente en el escenario de la literatura rustís lii lli í in ni dente como los palíndromos a los que era tan italiana, en 1981, a los 61 años de edad, preciaficionado Tommaso. samente para alimentar con sus escritos esa n ii iii nHWi i s S tendencia irónica por la que la vanguardia recoEl juego de la duplicación interior, si bien no noce su incapacidad para ir más allá, y entonces llega aquí a ese artificio de las frases que ofrecen decide volver su mirada hacia atrás para revisltar Segundo cuatrimestre la misma lectura de izquierda a derecha o al resin la menor ingenuidad el pasado. Sin ninguna Cultura ySociedaden Tiempos de FeSpe ü vés, impone que mueran del mismo modo, esambición, tampoco, de trascendencia, más que trellados contra las paredes de un cine donde se 1 Felipe n (1527- 1598) la de deleitar al público y reconciliarse con los proyecta Lancelot por la brutal embestida de La Configuración de la Monarquía Hispana placeres de la escritura, jugando al gato y al rauna enorme motocicleta japonesa, tanto el ciego Director: José Martínez Millón Profesor Titular de Historia Moderna, UAM tón con numerosos precedentes literarios. criticón que le planta cara al autor como su do 2 3 4 5 6 9 1 0 11, 12 y 13 de marzo ble, el Tiresias de la novela de Tommaso, que es La metanovela, entendida como discurso naa su vez el protagonista de una novela titulada 2 Viaje Musical por la Corte de Felipe II rrativo que cuenta una historia, a la vez que reDirectora: Begoña Lolo El catacroc porque termina con el derrumbalata cómo ésta se va contando, se ha identifiProfesora Titular de Historia de la Música. UAM miento del edificio que ha sido su escenario. cado asimismo con otros procedimientos com 1 6 1 7 1 8 1 9 2 0 7 23,24,25,26 y 27 de marzo Como aquí, abiertamente, se confiesa que el cipositivos, como la llamada duplicación interior 3 La Poesía en tiempos de Felipe II nismo es bagaje indispensable para un novelista o el recurso heráldico de la mise en abyme por Director: Domingo Ynduráin (pág. 9) este desenlace catastrófico e inverosíCatedrático de Literatura Española. UAM el que un escudo contiene en su seno otro que a 13,14,15,16.17 20 2 1 2 2 2 3 y 24 de abril mil se defiende por su doble lectura posible: la su vez encierra un tercero, y así sucesivamente. denuncia de los abusos de las constructoras o la Todo ello se da en Tommaso y el fotógrafo Colegio Mayor Jitan Luis Vives, a las 7,30 de la tarde ruina del siglo y el milenio cuyo final Bufalino bien ciego obra subtitulada O bien El catacroc o f i c i n a d Actividades C u l t u r a l e s podría haber visto de no ser por un desgraciado TelífonoG; 397 4 3 59 y 397 46 45 para cuya comprensión cabal resultan determiFax: 397 41 74 accidente automovilístico en 1996. Vicerrectorado nantes no sólo su último capítulo, titulado EpiUnlwarsidad A u t ó n o m a de M a d r i d d e Cultura 28049 M a d r i d prólogo sino incluso también el envío antes Darío VILLANUEVA mencionado del traductor. Así, en el Epipró- Tommaso y el fotógrafo ciego (91 20