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A B C de las artes 6 de febrero de 1998 PORTUGAL EN ARCO Silva (lisboa, 1963) Coincidiendo con la celebración de la feria mostrará dos proyectos. Me hace mucha ilusión que la primera individual de mi obra fuera de Portugal se celebre en Madrid dice. Uno de los proyectos es Inédito, Carretera en obras Ambos se proyectarán en dos pantallas opuestas. Junto a ellos, una serie fotográfica de 1986, que ya ha sido expuesta en Portugal. Este trabajo está en la línea de los anteriores, una mezcla de dos estilos que enseñan y dejan que el espectador vea No cree que en el rápido desarrollo de arte portugués haya tenido mucho que ver el peso o el interés de las instituciones culturales y ha hecho la mayor parte de su trabajo en Portugal. Si he salido- matiza- no ha sido para hacerme un nombre, sino por el mero interés de cambiar de ambiente y conocer otras cosas El caso de Fernando Calhau (Lisboa, 1948) no es único: un artista pluridisciplinar que ha pasado de los soportes tradicionales a la dirección o gestión de un centro de arte. Su primera exposición, en 1968, se celebró en la galería Gravara y fue precisamente de eso, de grabados. Pinturas, dibujos, en colectivas e individuales, a las que seguirían obras en vídeo (la última está fechada en 1979) y media docena de películas. Desde hace casi un año está al frente del Instituto de Arte Contemporáneo, dependiente del Ministerio de Cultura, tomando el pulso a lo que se hace desde dentro. Se muestra muy satisfecho del programa de divulgación cultural Rotas Rutas que da a conocer y potencia todas las artes plásticas. Habla de la dificultad del público para entender el arte contemporáneo- es una meditación sobre las personas y la realidad que viven -y se lamenta del abismo que separa a los artistas contemporáneos del publico: existe una dificultad de comunicación. Sin conocer las raíces difícilmente se podrá comprender el arte de nuestros días. Un arte, por otra parte, que tiende a la uniformidad y a perder las señas de Identidad que le distinguen afirma. P EDRO Cabrita Reis (Lisboa, 1956) no descansa un momento. Desde 1980, año de su primera exposición, su obra ha viajado por casi todo el mundo y ha participado en las exposiciones y ferias internacionales más importante, como la Documenta de Kassel o la Bienal de Venecia. Ha llegado hace pocos días de Estocolmo y en Madrid ha montado la exposición que acaba de inaugurar en la galería Juana de Aizpuru, su galerista en España. ¿Qué le parece que Portugal sea el país invitado en ARCO? -ARCO no me parece mal, sin embargo tengo serias dudas sobre cómo se relacionan las galerías portuguesas con sus artistas. La mayoría reclaman rápidamente los beneficios, pero no sacan el jugo suficiente a los artistas ni los apoyan como debieran. Hay demasiadas equivocaciones sobre la manera de trabajar, sobre la relación de las galerías portuguesas y ARCO. No veo claridad. CABRITA REÍS: EL ARTE ES LA SE 6 UN 0 A PIEL DEL SER y dentro de esa performance yo soy el jefe de obra. -Y en el arte portugués, ¿hay muchos jefes de obra? -Si se refiere a las instituciones, le diré que las instituciones portuguesas se preocupan hoy un poco más por el arte contemporáneo en todas sus formas, quizá, porque en los puestos de decisión hay gente que tiene una visión más amplia y cosmopolita que afronta los problemas del arte desde dentro y con conocimiento de causa- Es decir, que la situación es mejor ahora, artísticamente hablando, que hace una década. -Esperemos que esta situación no cambie con un nuevo gobierno, porque sería desastroso. Si los políticos de izquierda, centro y derecha asumieran que el arte es una segunda piel del ser, de la identidad nacional, no tendríamos que tener miedo de un giro político, de la entrada de este o aquél partido. Las instituciones deberían de mantenerse, aunque hubiera alternancia de poder. El British Council no cambia, por ejemplo. El problema es la disparidad de las familias de pensamiento. Esperemos que la situación que vivimos no cambié con un nuevo gobierno comenta Pedro Cabrita- ¿Existe una tradición de comprar obra en su país? -No, no existe. Le diré una cosa: creo que soy uno de los escasos coleccionistas de arte contemporáneo portugués. Desde hace tres o cuatro años guardo un veinte por ciento de lo que gano y lo destino a la compra de obra de artista portugueses que me interesan. Mi intención es tener una colección representativa (jamás compro una sola pieza) y global, de la gente que me parece más interesante, con el fin de proponer en un futuro próximo a alguna institución que las exponga y las muestre en el extranjero, para ver si de- una vez por todas acabamos con la maldición de la entropía portuguesa. Desde lugo, no compro para atesorar. -Una actitud encomiable. -Dentro de mis posibilidades yo también quiero abrir puertas a esos artistas válidos, con poca voz ahora, pero en los que hay que fijarse, lo que no es nada fácil. ¿Por qué? porque no pertenecemos a una cultura dominante. Portugal es un país periférico, con escaso protagonismo cultural, político y económico en el arte contemporáneo. Lo que un joven inglés o alemán puede hacer de una vez, artísticamente hablando, a otro joven portugués le costará tres veces más. Dialogar solo -Hay mucha diferencia entre sus anteriores exposiciones en Madrid y ésta... Dobles pinturas me sitúa en un momento de replanteamientos. Me siento en la necesidad de revisar mis actitudes y métodos, quizá debido a la exposición que estuvo viajando por distintas ciudades hace un par de años y en la que se mostraban más de diez años de trabajo. Entonces me di cuenta de lo que había hecho y de por dónde quería ir. Sentí la necesidad de soledad, de dialogar solo, porque yo trabajo en construcciones que requieren la presencia de un equipo de personas 42