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6 de febrero de 1998 de las artes ROBERTO GONZÁLEZ, HASTA LA Z Centro Cultural Conde Duque Conde Duque, 11 Hasta abril Madrid L Vanitas (73 x 116) Detalle F. LEGRAND Galería Ansorena Alcalá, 54. Madrid Hasta el 20 de febrero De 320.000 a 1.900.000 pesetas A obra de Roberto González Fernández (Monforte de Lemos, Lugo, 1948) atrae siempre nuestra atención y a la vez nos inquieta. Cuando anuncia una nueva exposición la curiosidad nos lleva rápidamente hasta ella mientras la inquietud sigue sus pasos, pues no es fácil organizar los muchos y diferentes datos que conforman su simbología, ya que las imágenes más cargadas de significados simbólicos son aquellas de textura visual más fina. Roberto González, pese a la claridad real que muestran siempre su pintura, su dibujo y su grabado, es un artista que interioriza al máximo sus claves. Roberto González y su actitud central nos llevan a elegir una secuencia de lectura correcta. Exige nuestra atención porque está seguro de su calidad artística, de su intelecto, y sabe que su factura pictórica realista es muy especial y combina en sus figuraciones eficacia y misterio. Necesita y prescinde de nuestra Z en azul (100 x 73) de 1997 aprobación. Exhibe sus alfabetos, pero nos deja la tarea de descjfrar los textos que escriba con ellos, no los traduce, porque sólo él es el autor y el dueño, y solamente a él le pertenecen. Hemos escrito que Roberto González exhibe sus alfabetos y ¿qué otra cosa son sus series pictóricas en marcha, In Memoriam Holyrood Arriaza Vermeer revisitado o La caída del Imperio Romano sino una sucesión de alfabetos en los que los elementos- emblemas de su simbología reaparecen en nuevas situaciones, con intenciones inéditas subrayadas por la luz, la vivacidad y los ruidos de color, la audacia de su construcción espacial. Ahora Roberto González despliega ante nosotros un nuevo proyecto, tres series- tres alfabetos de veintinueve letras- los extremos, primera y tercera, desarrolladas en base fotográfica y la central en óleo sobre lienzo, las tres series se integran en la exposición, y en las tres Roberto González se autobiografía. Roberto González en la primera serie compone un alfabeto esquemático- letra, imagen- que se complica al entrar en la segunda, donde cada letra sugiere una o más palabras iniciadas por ella y cuya imagen se encarna en la pintura, palabras que nos comunica visualmente como realidades que figuran en el texto pictórico y en cuyo espacio figura la imagen del alfabeto inicial, hilo conductor del conjunto. Y las dos series se reúnen en la tercera serie, segunda fotográfica, que completa el proyecto. Los dinamismos de las series, rectilíneos, horizontales, tienen para nosotros el sabor y la sabiduría de los hexagramas del Libro de las Mutaciones chino, en los que cada renglón mantiene un valor que potencia o neutraliza el valor del que le precede o sigue, y, juntos, convergen en la necesidad del conocimiento de sí mismo. ¿Y qué otra cosa hace Roberto González sino buscar su claridad a través de ios símbolos, la sugestión de las letras, la figura de las palabras, con la complicidad del arte? Adolfo CASTAÑO 35 F RANQOIS Legrand (Orleans, 1951) lleva un año viviendo en España y ésta es su primera muestra en nuestro país, que ya ha dejado en su ánimo paisajes de Andalucía, Toledo y Madrid, contemplada la capital del reino desde el cielo en un entramado de tejados y azoteas bien solucionado pese al abigarramiento de líneas y planos. Sin embargo, la mayor parte del medio centenar de cuadros de esta exposición son bodegones frutales, compuestos por uvas, melocotones y, sobre todo, granadas, pero la carnalidad sensual de estos frutos es desdeñada por una traslación a la tela de formas compactas, hieráticas, sin la sutilez jugosa que debería acompañarlas, aunque sus fondos lisos y monocromáticos sí parecen hacer referencia a la abstracción en la que estuvo inmerso Legrand hasta hace unos años. Las figuras de Joseph y Blanca han sido tratadas de diferente manera. La del muchacho es excesivamente corpórea aunque intente disfrazarla con los grises- el color del alma- que la rodean como capa atmosférica, produciéndose una aproximación más sentida a la joven retratada de perfil, serena, con la miraida descansando en el infinito del horizonte. Regresando a los paisajes, lo más acertado son sus composiciones, hay que citar obligadamente La Encina donde apenas unos árboles registran una realidad de carácter naturalista, permitiéndose un juego de colores y manchas para sustanciar una obra en la que prima la emoción a través de pinceladas que desdibujan los modelos inspiradores, con manchas translúcidas oficiadas como veladuras como límites del misterio, en los que la poesía determina la última vocación del artista galo. Carlos GARCÍA- OSUNA Claude Monet, cVenecia 1908 (2 5 Ü 0 000- 3 5 Ü 0 000 l S Madrid, 12 ae Febrero Nuestro especialista en Pintura Impresionista y Moderna, Guillaume Dunainel, estara a su disposición para valorar gratuitamente sus cuadros. Para más inlormación y o concertar una cita, pónganse en contacto con: Philfips INTKRNAÍIONAL ALCTJONKKRS iilaJa 1796 Alvargonzalez S A Srta. Carmen- Tel: 319 5 9 12 Paseo de Recoletos 27- 2 8 0 0 4 Madrid