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A B C litei o 6 de febrero de 1998 Ansori lee el d o m i n g o e n i a R e a l A c a d e m i a s u d i s c u r s o s o b r e los p o e t a s y el a m o r ME fiUSIARÍA qUE MI INGRESO FUERA UN ACni PURAMEIIin LITERARIO Cuando se abren las puertas que custodian la casa de Luis María Anson, urK recuerda los iresaitos que nos procuraban las lecturas góticas, asociad en la memoria con el chím do de los goznes. Luego, la visión de un césped fatigado por los perros, el jolgono de una fuente con surtidores y la clásica composición de la marquesina, con un par de canéforas fundidas en bronce custodiando la entrada, tranquiliza al entrevistador, á la vez que lo acompleja un poco. Luis María Anson aún tardará en aparecer unos minutos, que Gonzalo Cruz aprovechará para desempaquetar sus artilugios y yo NSON lee e! domingo su Además, e díaincunables de para curiosear entre los Don Juan Carlos discurso de entrada en la viaja a Rlipinas. No voy a solicitar la biblioteca. Cuando ya me dispongo a iniciar mis latrodnios, -irrumpe nuestro anfitrión. Tiene Luis María Anson unos andares un poco palraípedos, la mirada párvula o intríg ite, ¡a sonrisa desarbolada por la generosidad o el cansancio, las facciones de niño postumo o viejo prematuro y la voz un poco nasal, como acatarrada de tentó recitar poemas. Nos tiende una manoflojay luego me conduce hasta los sótanos, donde guarda más de veintiséis mil libros. Mi desgracia es que ya nunca alcanzaré a Pedro Sainz Rodríguez, que llegó a reunir cuarenta y tres mil se lamenta, y en su mirada aflora esa avaricia inofensiva de los bibliómanos había brillado nunca. Y no se hace sólo literatura en el artículo: del mismo modo que hay una novela épica y una novela realista y una novela intimista, en el periodismo nos encontramos con el artículo, el comentario, la entrevista, el editorial, el pie de fotografía, la nota necrológica... Las situaciones que te hace vivir el periodismo, incluso aquéllas en las que estás nada más que para dar la noticia inmediata, son situaciones de especial interés literario. A todos resultan igualmente literarios, cuando uno se sumerge en Real Academia Española. la presencia de ningún miembro ellos y tiene la suerte de poderlos titulado Palabras de amor de los de la Familia Real, porque ei que contrastar. El periodismo es un gépoetas un intento de compendiar ingresa en la Academia no es el nero de la literatura, probablelo que él tantas veces te repetido, monárquico, sino un escritor. Por mente sea el gran género literario hasta el agotafnienío de las eso no he elegido ningún asunto del siglo XX, como ia poesía lo fue cuerdas vocales. relacionado con ei periodismo po- en el siglo XVI, ei teatro en el XVll, ¿Por qué ha elegido tema? lítico; me he centrado en aígo que ei ensayó en el XVlll y ia novela en- Pues mire, por algo que me creo conocer no del todo mal, un ei XiX. ¿Qué es la literatura? La exparece sustancial y que querría género ifterario a cuyo estudio he presiwi de la belleza a través de la palabra, que se comunica al lector subrayar. Deseo hacer de mi in- dedicado muchas horas. y le produce un placer puro, inmegreso en la Academa urs acto pudiato y desinteresado. Ese placer, ramente literario. He pasado cuaTorijellliie ital y literario a vibración entre ei lector y el aurenta y cinco años de m vida inmerso en el mundo de ia ¡ieratura- ¿Y cómo ha íogrado compatibi- tor probablemente se ha sentido y el periodismo. No hs ocupado lizar esa dedicación con el tortse- más en el siglo XX a través del periodismo que a través de cualquier nunca un cargo público, a pesar iino vial en ei que vive instalado? de los muchos q e ms han ofre- Pero ese íorbeisno r ¡o es ajene otro género literario. cido: desde ios dJecissete años a ia literatura. Se trata de un- ¿Pero no cree que en los últivivo materialmente- e s decir: mundo que cualquier novelista o nrK 3 s arios el periodismo nos ofrece como y me visto- de Sa pluma. Me cualquier autor de teatro debería una literatura cada vez más degeha preocupado que mi ingreso n conocer. La obra de Shakespea e. nerada? la Academia se pudiera íxínverfir por ejemplo, ti ie muchos ingre- No, notocreo. Es cierto que el en un acto político, y por eso no diente fe c x Címiento de ia his- viejo periódico literario está desahe invitado a ninguno de ios teria y efe! a polílíca. A mí me pa- pareciendo, porque las facilidades miembros de! Gobierno, cc- n cuya rece que el problema es! a manera de las editoriaJes para publicar lo amistad me honro. Ue haría feliz como uno entiende Sa vida, han ¡do eliminando. Pero en Esque el domingo estuviersi en 3 a ¿sabe? no los ambientes en que paña todos los periódicos de cierta Academia los poetas, los novelis- se haya movido. Yo he conocido enva gadura ti en suplementos litas, los dramaturgos, y sobre iodo todo tipo de ambientes, desde ios terarios, algunos de muy notable mis compañeros de profesión. No más paupérrimos hasta recepcio- calidad. El coiumnismo, en estos quiero que en vez de escritores nes en el Palacio de Buckingham: riíomentos, está brillando como no haya políticos, que luego son! os que salen en la foíografia. Siempre habrá, por supuesto, alguien que intente buscarle tres pies a ¡gato, ME honro con la amistad de los pero lo cierto es que ingresa un actuales ministros, pero les he pedido que no periodista en la Acad nia, y nada más. A mí me encantaría que el acudan a la Academia para evitar que se Rey, a quien quiero tanto, pudiera estar presente en mi discurso, politice el acto. Lo han entendido muy bien. pero, por razones bien conocidas, Me haría feliz que el domingo estuvieran no estuvo en el de Cebrián. y Don Juan nos enseñó, a Don Juan presentes los poetas, los novelistas, los Carlos y a sus consejeros, que ei dramaturgos, la gente del teatro y sobre todo Rey debe ser igual para todos. 1 S Intereses creados -Hablaba antes del periodismo como un fin en sí mismo y como un placer desinteresado. Pero a veces, me temo, es lacayo de otros fines y otros intereses. -No lo niego, pero eso ocurre también con los demás géneros literarios. Cuando Renán escribe su Vida de Jesús está actuando ideológicamente contra el cristianismo, lo cual no obsta para que, cuando lo lees, descubras su belleza literaria. A mí me estremece Neruda de ira, por ciertas cosas que escribe. contra la colonización española, y a la vez me estremece de placer por la belleza enorme que tiene lo que escribe. En todo caso, al margen de las pegas que está poniendo (que son reales, y no se las discuto) lo importante es no colocar el periodismo como una cosa distinta de la literatura. También la poesía política de Quevedo estaba al servicio de unos intereses determinados. Anson habla con cierta tendencia a la perorata, como si quisiera abarcar el mundo con palabras. Hay en su actitud esa refinada iro- mis compañeros de profesión