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A B C Hterario Poesía R de la primera etapa, ECUERDA opor La acacia y Valtunamente Pere verde, 20 se mueven, Gimferrer en el Antonio Gala en un juego que emPrólogo a esta compilapeña vida; en la tención de poemas, publiPrólogo y edición de Pere Gimferrer. Planeta- Espasa- Círculo de Lectores sión entre lo que acaba cados e inéditos, que Barcelona, 1997: 350 páginas, 1.900 pesetas y lo que en sus cenizas Antonio Gala se dio a alumbra como esperanza de rebrote. conocer como poeta antes de alcanzar notoel fondo del desengaño que deja como poso riedad por su obra dramática. Quien de verEs el mismo cañamazo sobre el que, en una la experiencia amorosa. No aduce por caso dad es poeta- añade- np deja nunca de segunda etapa, teje discursos de mayor comPere. Gimferrer el recuerdo de Góngora- enserlo Así ocurre, desde luego, con Gala; plejidad y riqueza. Pienso sobre todo en Metre las violetas fui herido -porque de la estoda su escritura, de las obras teatrales a los tirpe barroca de don Luis, y de otros poetas ditación en Queronea lugar donde, en el artículos periodísticos, combate entre tebanos es poética. Y aun ex- y macedonios, fue deplica por qué y cómo: Es consciente rrotado el Batallón sapoética en cuanto do- grado. Lo formaban Antonio Gala de cumento y reflejo de amadores a quienes una conciencia puesta resultaba más duro que las piezas de en pie poética, a la aparecer como cobareste libro perfilan vez, no como ornato exdes ante los que am aterno de lo que dice, un ban que morir. Quesu retrato sobreañadido epidérmaron sus cadáveres; micamente cojorista más íntimo. De dos en dos, vensino por situar en el cidos. Esto queda. Configura en centro de su existencia ¿Dónde está el vencela palabra y la imagen dor? (página 140) De tal sentido dialogando directarnenahí parte Vítenlo Gala un Cancionero te con la verdadera napara componer un herturaleza de la poesía. moso poema alegórico personal. Pero su de amor, en el que a No difiere de esta ver- vibración poética cada paso resuenan sión la que Antonio Gala ecos de poemas clásilo universaliza refleja en unas Palacos y la anécdota de bras previas En la línea y le hace vencer una historia personal, teórica de la poiesis difuminadapero viva, platónica, la poesía es al tiempo se funde, en superpopara él- confiesa- cosición de planos temmo un líquido que toma porales y espaciales, con otras historias para la forma del recipiente en que se vierte Hay, andaluces, procede la imagen poética de convertirse en historia universal del amor; En según eso, poesía de la pintura, de la música, Gala, núcleo de su construcción lírica; Edifica Queronea se miraron los hombres a los de la escultura; Inabrá incluso una actitud poel amor su vana arquitectura sobre arena, ojos. Estoy cerca del mar. Quizá he dorética que no se materialice en nada sino en cerca de aquella rada donde gime constante mido mal esta noche. Y te recuerdo procurar estarse ante las cosas con una posila palabra fin y es todo menos que aire (pátanto; cansado, amable ya de tan ción de aprendizaje una vía de conocigina 39) Esa fragilidad conviertea la experiencansado, Impreciso como este ruido de colmiento. Eso es la poesía y no una vía de cocia en bien preciado, y los dos últimos libros mena, reclinado en mi hombro Seguro municación De ahí que la creación que se que alguien está- sufriendo esta mañana; el concreta en un poema sea la más difícil, por aire es demasiado limpio. Ah, cuánto te recuanto constituye una reunión de contrarios cuerdo; soy tu recuerdo sólo. Nadie canta. Premio Adonais con Enemigo último y reParece que nadie canta... Todo se quedó enputado como excelente sonetista por ios sotonces como ahora. fUna boca, de pronto, ha netos Para Mirta y los Sonetos de la Zubia sonreído. Como ahora; esperando (páginas Gala sé ha resistido durante años a facilitar la 169- 170) BIBLIOTECA ANO PLA lectura de sus poemas y a ofrecer los inéditos. Sale ahora a escena con la máscara de un Queda ya señalada la maestría de los sonepoeta desconocido y, en actitud romántica, tos Para Mirta intensamente barrocos, o de en un juego de doble sentido, declara hacerlo los Sonetos de la Zubia en cuyas sesenta y a pecho descubierto Gomo asumiendo el dos piezas se irisan todos los matices de luz y riesgo, valeroso; para mostrar, al tiempo, su sombra de la pasión amorosa; He llegado intimidad en una actitud de pelícano que hasta el último venero y he regresado sin haLA CALLE ofrece en pasto su propio corazón. ¿Y qué es ber bebido. Lo que temí perder ya lo he perESTRECHA lo que encontramos? Nos sorprende, de endido. Lo que esperé ganar ya no lo espero. trada, una aparente contradicción; quien de (página 228) Cierran el volumen poemas de clara que la poesía no es una vía de comunidos libros en cierto modo complementarios; cación la- formaliza casi de continuo en diá Testamento andaluz en el que los recuerlogo. No podría ser de otra forma tratándose dos amorosos van ligados a cada una de las de poesía amorosa. Pero es que, además, ocho provincias andaluzas, y Tobías desanLA CALLE ESTRECHA comprobamos enseguida que esa forma diagelado crónica de un desamor- el del ángel logística constituye la base para una reflexión que abandonó a Tobías- escrita a cada paso CARTAS DE LEJOS sobre la vivencia que motiva el poema, y, en por los más dispares lugares del mundo. CINCO HISTORIAS DEL MAR definitiva, sobre el sentido de la vida. s consciente Antonio Gala de que las pieEL CUADERNO GRIS zas de este libro perfilan su retrato más íntimo. Con buen tino autocrítico facilita Antonio Configura en tal sentido un Cancionero persoGala en las Palabras previas una guía de exVIDA DE MANOLO nal. Pero su vibración poética lo unlversaliza y ploración. Si los primeros poemas amorosos le hace vencer al tiempo. de Perseo se regodean en el disfrute sensoCinco obras básicas de Josep Pía rial de la palabra, muy pronto, en Enemigo ínpara celebrar el centenario Víctor GARCÍA DE LA CONCHA timo ese sentido vegetal de la existencia que de su nacimiento. deía Real Academia Española Ortega descubre en los andaluces, trasluce ya Poemas de amor