Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC literario Ensayo E N verdad, entre las en SUS elecciones y la pocas cosas cahace discutible en la manónicas que van yor parte de sus generaliHarold Bloom quedando en occidente zaciones. Algunos de los hay que contar con las Traducción de Damián Alou. Anagrama. Barcelona. 1995. 590 páginas, 3.950 pesetas mejores críticos de nuesNavidades, que este año entre nosotros han mericanos, negros, antillanos anglopariantes o tro tiempo no aparecen en sus páginas (Paulresultado ser más canónicas que nunca, dado toda esa ristra de pintorescos mestizajes que han, Blanchot, Edmund Wilson, Steiner, Geel revuelo- tampoco desmesurado, la literatura por ahí circulan sueltos dando lugar a peregri- nette) otros sólo una vez para recibir un sofión no da para más- que esta obra singular, El nas concepciones de la crítica literaria que de pasada, como Barthes o Lukacs, y en su canon occidental ha provocado entre noso- suelen llegar a enloquecimientos de lo más di- francofobia llega a decir- sin duda para molestros. Harold Bloom, ya conocido aquí desde vertido, y que Bloom identifica con la moderna tar, pues así desprecia a quienes lo derrocahace décadas- en España se han publicado ron- que el francés que más le interesa es sus libros sobre los poetas visionarios del roSainte- Beuve. Toma, y a quién no, pero de ahí manticismo inglés o más recientemente Poea ningunear a Paulhan o Blanchot va no un sía y creencia y el curioso El libro de J y paso sino un salto mortal. Lo que más debe también existen ediciones hispanoamericanas envidiar de Sainte- Beuve fue que éste último sí de sus más célebres La angustia de las inque creó- más bien recogió- su propio cafluencias La Cabala y la crítica o Los vasos non del que vivió la cultura francesa durante rotos -es un personaje singular, aparte de un siglo. Bloom se autodefine como un crítico uno de los mejores críticos literarios vivos de romántico y elegiaco; en realidad es un comnuestros días. Sus especialidades mayores le paratlsta emocionante, que ilumina cuanto lee llevan por el lado de los románticos ingleses y y cumple como nadie la misión fundamental de la Biblia, y sus aficiones más hacia el teatro y la la crítica literaria: contagiar al lector, impulsarie poesía que a otros géneros más modernos a leer y enseñarle a hacerlo. ¿Qué más se Judío laico, profesor en Yaie, provocador nato puede pedir? Quizá que no hiciera cánones, -hasta el punto de haber concluido de manera pues maldita la falta que le hacen, aunque en tan fundada como hipotética e ingeniosa que este caso es patente que lo ha hecho por una fue una mujer la primera autora de tres de los imperiosa necesidad personal de autodefensa libros del Pentateuco- se mueve entre los auen el contexto de la grave crisis por la que en tores, personajes, argumentos y escenarios de nuestros días atraviesa la enseñanza de la litela literatura universal no solamente como Pedro ratura y no solamente en los EE. UU. donde por su casa, sino que parece reescribirios- re- Bloom dixit- para enseñar el Julio César vivirios- ante nuestros ojos con una maestría y shakesperiano un profesor puso a sus alumfamiliaridad bastante espectaculares. nos a construir espadas y escudos en cartón. Así se forman los malos ciudadanos, esos que Y ahora, en la cumbre de su celebridad y- Bloom dice otra vez- la gran literatura no tiene con todo el derecho del mundo a sus filias y que formar, pues no es esa ni su naturaleza ni fobias, siempre tan personales como bien sussu función. Y aquí es donde me separo de él, tentadas, enarbola la vieja noción del canon pues de hecho sí los forma, aunque sea de literario- los libros y autores inexcusables que manera involuntaria, he ahí su misterio. nos han reflejado, reinventado y sustentado crítica francesa y señala con el dedo: Barthes, desde los orígenes mismos de los grandes Foucault, Derrida, como si fuera su adorado ¿Y el canon ¿Es que hay que hablar de idiomas occidentales- y lo utiliza como don Milton empuñando a su no menos admirado él? ¿No basta con decir que leer este libro es Quijote su adarga para partir al combate contra Satán. Sin embargo, como bien decía Osear una profunda delicia, un placer infinito y que no la mayor parte de los sistemas literarios en vi- Wilde, la crítica literaria es la forma más civili- se puede sino estar completamente de gor en las universidades norteamericanas. Ese zada de la autobiografía, y tomo la cita de otro acuerdo con casi todo lo que dice y en su por es más su problema que el nuestro, y hasta libro de Bloom que añadía: Osear siempre qué? Quizá su título hubiera debido ser el de creo que lo es más en su continente que en la tiene razón En lugar de entablar el combate Mi canon occidental aunque como dice vieja Europa en general, donde nunca se han contra todas esas teorías, desmontándolas Bloom no sea misión del crítico hacer cánodado con la misma intensidad los excesos crí- como se debe- sobre todo en sus insensatos nes. Y este canon personal está claro, pues se ticos de los que Bloom tanto se queja. El con- excesos tan fácilmente ridiculizables- Bloom reduce a un solo nombre, Shakespeare, con el cepto de canon es de origen religioso, tanto se repliega en su propia autobiografía y elabora que es difícil no estar de acuerdo. Los otros 25 más cuanto que lo jurídico y lo pedagógico su canon, con el que sale al campo de bata- -8 más de la edad aristocrática Dante, también lo son, aunque el laicismo de Bloom lla para machacar herejes, aunque me da la Chaucer, Montaigne, Gen antes, Moliere, Milintenta apartar el suyo de todo orden sacral. impresión de que quizá esté matando moscas ton, el doctor Johnson, Goethe; ocho de la Pena perdida, pues también la literatura- y a cañonazos como si pensara que el mejor democrática Wordsworth, Jane Austen, más todavía en sus manos- resulta siempre ataque es una buena defensa. Pues en ver- Emily Dickinson, Walt Whitman, Dickens, Geser sagrada a pesar de todo. dad, y aunque Bloom tenga razón en profundi- orge Eliot, Tolstoi e Ibsen, y otros 9 de la caóDe ahí que no sea éste un libro n ¡provoca- dad, la pierde en muchos detalles, la relativiza tica Freud, Proust, Joyce, Virginia Woolf, Kafka, Borges, Neruda, Pessoa y Beckettdor, ni heterodoxo, ni a contracorriente, como sólo comparecen para dialogar con el cisne se afirma en la presentación editorial, sino todo del Avon. Quizá estaría de acuerdo en seis u lo contrario, el triunfo absoluto de la noción FUIMD VCIÓIM ByVRTCSLOAAE ocho nombres de esta lista, pero que cada más conservadora de la literatura, de la más AAA. RCIH SEICVEICA cual haga su canon- pues hay ausencias flapura ortodoxia en profundidad. Si esta ortodograntes y presencias discutibles- y luego poxia casa mal con las modas pedagógicas norIV PREMIO DE NOVELA BREVE dríamos jugar todos a crear el propio, que teamericanas, o con los funcionamientos del JUAN MARCH CENCILLO quizá empezaría por la Biblia, Grecia y Roma mercado, tanto peor, aunque ello no tiene por I OX. ACI f r l: 1 O O O O O O l T S -origen de occidente- y tirar por la ventana la qué afectarnos a los fieles lectores- creyenlista final del libro, con esos 874 nombres que Conriícalonapíirü ¡a rcapcióu k t: rí ii ¡uik í í sciilos tes- de siempre. El centro estético de la literaC) t cualquiera ¿ie í v I ÍJ- S ¡ciifíaas aficiales su editor norteamericano quiso que añadiera tura nunca dejará de serlo, frente a los triunfos ele la Omumidad. Alit Rma de las IsUls Baleares aira e. -teiis ¡6ii na sea nlavor de av nareiila ¡iilkis in ineiitii de los para que el caos fuera todavía peor. Pero pasajeros del mercado- que Bloom trata con cuando alguien habla de caos es porque no Ddx rán rcmítiiSL sicit c- iipi: s anifs del 31 Ai: mirzo ile 1 W 6. todo respeto, pues curiosamente también se 1 primer dt l iiK- s úe agosto. Kl juniclíi L iniürá su dec puede seguir adelante. Espléndido libro, al que apoya en él para elaborar su canon- o de las le sobra el canon, qué le vamos a hacer. Un modernas teorías que triunfan en las universiyj, V l, ¡ñ f, M w rt I- i hijii d f l embijad. canon que desde luego existe, pues ¿quién no Eílilíiílti fKuBitzoc. Revista ¡e Uteraturi dades de su país, marxismo, sociologismo, lo ha encontrado en su propio corazón? psicoanalismo, feminismo, estructuralismo, Fundación Bartolomé March Servera. Calle Conquistador, n 13 gaya, deconstruccionismo o la noción mal lla! PallTta de Mallorca 070O1. Tel. 1971) 72 28 29. Fax (971) 72 58 03 1 mada multiculturallsmo, que engloba a afroaRafael CONTÉ El canon occidental n 13