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A B C literario- PoesíaRelatos Obra poética de vanguardia Rogelio Buendía Edic de José María Barrera. Diput. Provincial de Huelva. 377 págs. Pedro Garfias; Primavera Eaton hastings Edic. de J. h Barrera. Centro Cultural de la Generación del 27. 92 págs. IN invalidar los cuadros retrospectivos construcción de la imagen- la gran aportaque de la Generación de 1927 hación del Ultraísmo y sobre todo del Creaciobían esbozado Pedro Salinas y Dánismo a la poesía de los años veinte- y la maso Alonso, denunció muy pronto Guipersistencia de una cosmovlsión de raíz mollermo de Torre la necesidad de ampliar los dernista, Ese centaurismo marcará toda su ¡imites de consideración cronológica, de nóobra. Especial interés tiene, y Barrera así lo mina y de tendencias: sólo, decía, si se enseñala, la temprana presencia de Góngora marca en el ciclo generacional de los quince en esos versos: redescubierto por los simaños que van de 1920 a 1935, resultará cabolistas franceses y por los escritores del balmente comprendido aquel fecundo movi 98, Góngora llegó a la nueva lírica de mano miento de renovación. Apuntaba él sobre de Huidobro. Los dos libros siguientes de todo a la recuperación del vanguardismo, Buendía le deben mucho. Desde luego la expeditivamente infravalorado como algo Guía de jardines pero más Naufragio transitorio y efímero. En los últimos años la poema que, por más que vaya dedicado a crítica ha hecho ver, primero, que los grandes poetas de aquella Generación se movían entre la tradición y la vanguardia, y, más recientemente, que, en realidad, constituían una generación vanguardista, uno de cuyos logros fundamentales consistió, precisamente, en concebir la tradición como elemento de ruptura estética, Aunque Rogelio Buendía (1891- 1969) figuraba junto a Salinas, Guillen, Lorca, Dámaso y Gerardo en la selección que de la Nueva Literatura ofreció en 1924 la revista parisiense Intentions su poesía no fue incluida por Gerardo Diego en la Antología (1932) que se considera fundacional, ni en la más amplia de Federico de Onis (1934) Sorprende sobre todo esto último por cuanto en ella se enfatiza el carácter ultraísta de la poesía de los años veinte y todos coincidían en ver a Buendía como el más persistente ultraísta. José María Barrera, a quien debemos un José María Barrera estudio fundamental sobre El Ultraísmo de Sevilla ofrece en este volumen una edición los firmantes del Manifesté Groe al que se crítica de sus tres libros vanguardistas: La adhirió, no tiene nada que ver con el Surrearueda de color (1923) Guía de jardines lismo. Como bien Iba a demostrar Papel de (1928) Naufragio en tres cuerdas de guitaAleluyas la revista que con Del Valle y Vilialón animó en Huelva, Buendía se mantenía fiel en su escritura a ese procedimiento de Barrera ofrece una edición hibridación, Cuando los poetas del 27 se comprometían con el Surrealismo y, asimicrítica de los tres libros lado Góngora vanguardistas de Buendía y dicional hacia yloflexibilizado el elemento traonírico, buscaban nuevos rescata un centenar de sus horizontes, sus versos podían resultar un tanto kitsch Es lo que explica su olvido. poemas sueltos. Una obra Esta edición, que permitirá situario en que permitirá situarlo en el lugar que le corresponde, constituye el al mismo tiempo una aportación de gran intehigar que le corresponde rés para la reconstrucción del marco de que hablaba Guillermo de Torre. En él se inscribe también Pedro Garfias, miembro destacado del Creacionismo español. Dámaso Alonso rra (1928) y rescata un centenar largo de consideraba Primavera en Eaton Hastings poemas sueltos publicados en las revistas el mejor poema español del destierro. A difede Vanguardia y en otras vinculadas al movirencia de Buendía, Garfias había evoluciomiento generacional. El conjunto supone un nado desde el Vanguardismo primero a formaterial de primer orden. En un extenso esmas clasicistas que en esa pieza se concretudio introductorio explica, con riguroso tan en espléndidos versos de elegía apoyo documental, la trayectoria del poeta, garcilasiana. Barrera, que ha publicado ya que parte del modernismo tardío y encuentra con rigor toda su obra, presenta aquí una risu punto de inflexión en los contactos sevigurosa edición crítica, con todas las varianllanos con el Ultraísmo. En los años de auge tes, de un poema de conmovedora historia. del movimiento, 1921- 1923, será uno de los Garfias, convertido en un viejo bardo, lo miembros más activos y conectará persoconfió a su memoria y sólo transcribió su nalmente con Huidobro, Marinetti y los vantexto para entregario al editor. guardistas franceses agrupados en torno a la revista Manométre La rueda de color Víctor GARCÍA DE LA CONCHA muestra la tensión entre la nueva técnica de de la Real Academia Española 8 Velar la vida y otros relatos en Agustín Villar Ediciones del Oeste. Badajoz, 1995 193 páginas GUSTÍN Villar (Salamanca, 1944) comenzó publicando libros de poesía Memoriales y futuros (1978) o Seducción de la bruma (1982) -para encauzar luego sus tentativas hacia el relato breve, y aun brevísimo, como en Galería en cuarentena (1984) algunos de cuyos textos conjugan ingredientes líricos y narrativos con técnicas reduccionistas que recuerdan algunos experimentos paralelos de autores como Manganelli, Tiene en su haber, por otra parte, otro libro de ardua clasificación Ocelos compuesto de reflexiones, máximas y observaciones, que encierran una hondura, una preocupación por la forma del texto escrito y una búsqueda de la condensación expresiva poco frecuentes. Ha entorpecido la difusión de Villar el hecho de haber publicado con ritmo desigual y en editoriales de irradiación escasa, de tal modo que el conocimiento que los lectores pueden tener de su obra no se corresponde con los méritos intrínsecos de ésta. Velar la vida y otros relatos contiene 15 narraciones breves de distinta factura y también de alcance diverso. Junto a relatos de corte tradicional, como Venganza otros plantean problemas de mayor calado, que afectan a la naturaleza de la existencia humana y de la libertad, como el excelente Todos cautivos o bien bucean en la relación entre vida y escritura- El contemplado -o abordan el amor en distintas modalidades, como en las historias narradas por mujeres y tituladas Confidencias y Carta a Adriana Incluso el relato fantástico de raíz romántica, organizado sobre la presencia de realidades inexplicables en una vida gris, está presente en Memoria de un suceso en la colina Y existe algún cuento marcadamente lírico, con pasajes cercanos al poema en prosa, como Un espejo árabe en la línea del motivo centrado en la historia de un amor Imposible o truncado que, de modo más o menos velado, sostiene varias narraciones. A Todos estos relatos prueban una sólida destreza narrativa, dentro de los límites genéricos que el autor se ha impuesto y que podría acaso ampliar hacia formas de mayor complejidad, porque dispone de recursos suficientes para ello. Saber contar- si bien le convendría reprimir su tendencia a los desvíos meditativos- y plantea las historias con habilidad. Dicho de un modo más tajante: sabe cómo atrapar al lector desde la situación inicial. Ésta no es una virtud que abunde. Cuenta, además, con una prosa cuidada, casi siempre muy precisa, que apenas resulta empañada en este volumen por algunas construcciones poco aconsejables, traídas a veces por la deriva de los más triviales usos idiomáticos de moda: retomar unos hilos (pág. 140; ¿por qué no reanudar que es lo propio en español? de igual forma a como me consta de idéntica manera a como presumo... (pág. 12) También cabe anotar algún descuido abiertamente rechazable: el uso de apercibirse (pág. 100) con el sentido francés de darse cuenta o la fórmula en razón a que... (pág. 107) utilizada con valor causal. Pocas máculas, no obstante, para muchas páginas excelentes. Sería de estricta justicia que, en esta nueva salida, Agustín Villar no pasara una vez más inadvertido. R. S.