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A B C de las artes c. Galería Santa Bárbara. Madrid. Sar) ta Teresa, 7. Hasta el 28 de octubre. De 150.000 a 900.000 pesetas Q UIENES se interesan por la nueva pintura de paisanaje encontrarán en esta exposición a una artistas nada común, Consuelo Hernández, en el trance de su conformación estilística. Perteneciente a las filas juveniles del nuevo realismo, Hernández alcanza su primera madurez en la práctica de un paisaje independiente, desafiante, que, a pesar de la aparente fuerza de su verismo, lo que realmente busca son los dones de la invención imaginativa. Lo decía Baudelaire: la imaginación hace el paisaje, y el paisajista que únicamente transcribe datos de la naturaleza, es como alguien que copia palabras del diccionario creyendo que está creando poesía. Titulada Aire- Agua- Tierra la exposición se acoge al simbolismo de esos tres arquetipos primordiales, y se ordena en otras tantas secciones. La que más interesa es la integrada ¡aor su obra más reciente; vistas aéreas, un paisajismo, realizado en 1994, que adopta un punto de mira no natural, sino de artificial elevación. Ese tan particular punto de vista incluye una aspiración a comunicar impresiones de paisaje dilatado, de panorámicas muy amplias. Y el mundo que Consuelo Hernández nos propone desde arriba es un vasto camino de paisajes soñados. Las corrientes de aire Los senderos del mar, La isla paisajes que recuerdan a los visionarios de Patinir por la amplitud de su concepto, por estar diseñados por rocas fantasmales y cruzados por profundas corrientes de aguas quietas, así como por arboledas de frondas armoniosas y espesuras y claros de jardín. Todo ello, bañado de luces de esmeralda. Al dibujo excelente, a la técnica minuciosa y a las sugestiones mágicas del color y de las claridades se suma un acierto notable: el de utilizar el formato no sólo con criterio cuantitativo, de dimensión, sino también como elemento plástico. Consuelo Hernández adopta el formato del díptico, del tríptico e inclusive el del retablo para fragmentar en ellos el conjunto de la panorámica con un efecto no reductor, sino de dilatación en el espacio y de noble espectacularidad compositiva. En las otras dos series, Agua -en relación al universo vegetal- y Tierra -que la artista relaciona con composiciones de figura y con retratos de entorno familiar- el paisaje vuelve a ser el elemento preponderante, en contra de la tradición, que daba funciones de protagonista a la figura sobre los motivos ambientales. E importa que sea así en una artista como Consuelo Hernández, bien dotada para la figura, y en un momento como el presente, cuando son cada día más quienes confían en una recuperación de la pintura de paisaje como género mayor y como arte imaginativo. J. M. -M. Interior (73 X 1029, de Adolfo Es Bda premb Penegcs de Dtxjo 1996 PENAGQS: HBURACIIÍN DE UN PREMIO Fundación Cultural Mapfre General Perón, 40 Hasta el 5 de noviembre Madrid R ECONOCIDO como disciplina fundamental en la formación de artistas, matriz de la forma y arte suprenno, sin embargo el dibujo ha sido siempre un género confidencial, reservado a iniciados. Entre nosotros, a pesar de que la Biblioteca Nacional, la Academia de San Fernando, el Museo del Prado y el Reina Sofía lo vienen promoviendo expositivamente, el aprecio del dibujo sigue siendo privilegio de expertos y de coleccionistas, que saben que no es posible ser un conocedor de arte si no se comprende este género. También se han sumado a su promoción instituciones de prestigio, creando premios importantes, entre los que sobresalió, hace unos años, el convocado por la Fundación Joan Miró, y, actualmente, el que celebra la Fundación Mapfre Vida, dándole el nombre de Rafael de Penagos, uno de nuestros ilustradores históricos. Adolfo Estrada (San José de California, Estados Unidos, 1927) ha sido el ganador del Penagos en esta decimotercera edición, casi toda ella recorrida por un espíritu de figuración preponderantemente verista. La pieza galardonada, un Interior con bodegón y figuras femeninas, pertenece al lenguaje característico de este pintor e ilustrador, que gusta de las formas de perfiles evanescentes y de la elegante suavidad de los sombreados, de la gracia del modelado sensible y de la absorción de los contomos fX) r parte de la atmósfera. Gema Álava (Madrid, 1973) ha obtenido el segundo premio con una preciosa composición, de lenguaje suelto, actual, sobre la temática conceptista del cuadro dentro del cuadro: en este caso, la representación del propio dibujo dentro de la lámina definitiva, realizada al grafito sobre papel tintado de nogalina. Es pieza interesante por su insistencia lineal, orden geométrico y seguridad gráfica, y atrae por la profurKlidad de expresión de su colorido, con sugestiva indicación del lugar representado. Se titula He dejado el boceto encima de la mesa La intimidad de otro interior muy vivido sirve también de asunto a la lámina de Marcelo Góngora (Úbeda, 1940) La cama tercer premio del certamen. Es asimismo trabajo inequívoco de la poética de su autor, gustoso de las luces reflectantes y del efecto de espacio suspendido entre las formas de lo representado, en pos de una suerte de gracia aérea que sea capaz de alejar el tema de su propia literalidad. Utiliza el pastel para realzar to dibujado a lápiz con toques de color controlando el efecto pictórico. Resulta difícil destacar aquí algunas obras de seguimiento en una exposición integrada por más de sesaita dibujos. Señalemos, al menos, la voluntad innovadora de Cassandra Constant Toh, en su vista de una ciudad mediterránea cmzada de elementos vegetales que se expresan en forma de racimos de recortes de papel; la extraña rotundidad nnonumental, inquietante, del estudio de dos cabezas masculinas, concisas, enfrentadas, que presenta Pedro Grifol; el simbolismo de los desnudos que firman Guadalupe Domínguez y Juan Garios Lara, frente al análisis de la doble academia Pareja de espaldas, de Portellano; el poder de concentración de la imaginería- esta vez, violentade Adriá Pina y- entre la ironía y la magia- de Ignacio Berriobeña; en fin, el interesente carácter duchampiarra de los diseños de Laura Lío y de Benito Marcos Crehuet. Estructuras variadas, que potencian el carácter de un premio orientado a la experimentación personal en el arte del dibujo. JoséMARfN- MEDINA 3 Í