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ABC literario Relatos Novela La vida diñcil Slawomir Mrozek Traduc. de B. Zabokiicka y F. Miravitlles Simnio, 1995. 206 páginas, 1.950 pesetas Lejos de Veracruz Enrique Vila- Matas Anagrama. Barcelona, 1995. 238 páginas, 1.800 pesetas L A novedad permite al hombre enfrentarse a la vida, siempre difícil. Pero toda ruptura termina siendo una rutina, hasta Que el hombre vuelve, circular, al principio. Tanto en la vida personal, social, como en la política, esta dificultad se va desgranando en unos brevísimos y agudos cuentos que configuran, en el número de- treinta y siete, este ingenioso libro titulado La vida difícil A través de fábulas actualizadas refleja Mrozek, con inusitada precisión y un talento fuera de lo común, las dificultades políticas de Polonia, que pueden traducirse a cualquier país, las relaciones humanas en ese supuesto paraíso igualitario socialista Una charia sobre la historia contemporánea Por un nuevo fútbol La cría Volver o no volver El triángulo Otros temas tratados son la crítica a los experimentos genéticos, realidad más directamente heredera de la estética del absurdo La vida difícil chistes y cuentos de hadas vueltos del revés con un humor corrosivo y nihilista El juicio final La praxis La coexistencia La bella durmiente o las inconveniencias en el trato de hombres y mujeres En un instante Conferencia Don Juan Toda esta filosofía está ya magistral y agudamente diseñada en el primer cuento de este libro: La revolución En palabras del propio Mrozek, es necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos línnites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución Pero ésta también es insuficiente. Y el ser humano vuelve, en una dinámica del eterno retorno, a su posición de origen. Cuando le consume el aburrimiento, se acuerda de los tiempos en los que fue revolucionario. Slawomir Mrozek (Borzecin, Polonia, 1930) después de estudiar historia del arte, arquitectura, trabajó como periodista y dibujante satírico. Desde 1957 comenzó su labor literaria, definida eri dos frentes: como dramaturgo, reconocido como la figura en el ámbito teatral más significativa de Polonia, con comedias como Policía (1958) Tango (1964) Una casa fronteriza (1967) Un acontecimiento feliz (1970) 0 matadero (1973) Los emigrados (1974) Serenata (1977) El sastre (1977) o Amor (1978) Su dramaturgia se caracteriza por un tono extravagante que trasluce las pesadillas y obsesiones coetáneas por medio del diálogo rápido y cortante, perfilado de ironía caustica y de un humor en la línea de to grotesco, heredera de la tradición de W. Gombrowicz y S. Witkiew cz. Tal vez la Idea central que domina a su teatro sea una cosrnovisión catastrófica del ser humano, inserto en una sociedad absurda, regida por unas leyes demenciales. La segunda faceta literaria de Mrozek es la de narrador, sobre todo de cuentos satíricos, donde sobresalen libros como B elefante (1957) que obtuvo el premio Humour Noir de Paris, en 1964, La lluvia (1962) y el libro que nos ocupa, La vida difícil La editorial Slrmio publicará algunos de estos libros de relatos, cuya primera entrega nos ofrece una voz original de esa gran desconocida que es la literatura polaca. BMtriz HERNANZ S ORPRENDENTE, más arriesgada de lo que parece, culta sin presunción, de una profundidad que se niega a afirmarse demasiado, humorística y autodesmitificadora, la obra de Enrique Vila- Matas, que se ha ido afirmando desde hace más de dos décadas y a través de una docena de libros, constituye a estas alturas, sin premio alguno, pero ya traducida a una decena de idiomas y bastante bien recibida por la crítica y el público, uno de los fenómenos más curiosos, originales y seductores de la na- rrativa española de nuestros días. Y no es de extrañar que así suceda, pues en este autor se reúnen algunos de los caracteres más renovadores de la escritura narrativa de nuestro siglo, la búsqueda de la originalidad, la feliz alianza de humor y fantasía, una prosa eficaz, elegante y sutil y una matizada puesta en tela de juicio de los viejos valores y modos tradicionales que todavía gravitan sobre el arte literario de nuestros días. La suya es una escritura de vanguardia, pero siempre bien controlada, transparente y medida, que no impide en ningún momento una capacidad de comunicación de envidiable eficacia, como si consiguiera alcanzar ese feliz equilibrio entre riesgo y seducción, entre aventura y orden, que es el sueño de todo aspirante a creador que se precie de serio. Su literatura no carece de peligros, desde luego, siendo el mayor de ellos el del artificio, las rupturas internas demasiado excesivas después, el desequilibrio estructural, o las concesiones en que a veces incurre para alcanzar una brillantez demasiado fácil, peligros que pueden provocar sensación de gratuidad. Vila- Matas, sin embargo, es consciente de todo ello, y así, tras la brillantez- y ligereza manifestadas en Impostura Una casa para siempre e Historia abreviada de la literatura portátil ha evidenciado en Suicidios ejemplares e Hijos sin hijos una mayor gravedad, una sobrecarga de contenidos más severa, aunque sin abandonar por ello sus habituales procedimientos y su renovadora maestria y autocontrol. Y me apresuro a confirmar que en esta línea ascendente, esta nueva novela, Lejos de Veracruz constituye su máxima realización, su producto narrativo más acabado y mejor conseguido hasta hoy. Ésta es la historia de la familia Tenorio, mejor dicho, de tres hermanos- pues ni la madre, que muere al parir al tercero, ni el padre, que lo hace de una embolia bastante pronto también, intervienen demasiado en la acción- de los que además ninguno se llama Juan; el mayor, un escritor de éxito de falsos libros de viajes, se suicida; el segundo, ignorado pintor genial, es asesinado, y el tercero, viajero desgraciado y hasta asesino, manco y viudo por añadidura, se dedica a contar esta historia tripartita, retirado en un pueblecito mallorquín y convenientemente arruinado además. Hasta entonces, este narrador había huido de toda suerte de manifestación cultural, había malgastado su vida en viajes difíciles y terribles y aborrecía los libros y la lectura, que por el contrario darán al final sentido a una existerrcia que su propio autor ha dado ya por terminada. Pero esta melodramática historia está contada con tales dosis de humor y autocrífica, de autonegación, que el lector puede circular por ella con una extraña facilidad. Aquí se encuentran muchos de los subtemas preferidos de Vila- Matas, el contexto familiar, la obsesión por los viajes, los constantes brindis y alusiones al mundo de la literatura contemporánea, los juegos eróticos y sexuales que banalizan las mayaes tragedias, la continua apelación al humor, a un sarcasmo que niega la gravedad de lo que se está contando. Los episodios se engranan con mayor facilidad que en sus libros anteriores, y aunque alguno de ellos- como la suplantación del hermano mayor por el menor para recibir un premio literario- resulte demasiado artificial, es precisamente también el que introduce el sentido final de la novela, la reconversión del narrador en un escritor, la integración de su lamentable existencia en el misterio de la literatura, lo único que al final podrá salvarte. Bien, ya estamos en el centro de gravedad: como en todos sus libros anteriores, Enrique Vila- Matas ha vuelto a hacer metaliteratura, aunque con mayor maestría que nunca, esto es, ha escrito sobre la escritura, ha narrado la aventura de narrar, el misterio del acceso al mundo sagrado- y en buena medida degradado también- de la novela, Lejos de Veracajz es una metanovela, quizá la meja publicada en nuestro país- donde este tipo de escritura es ya bastante frecuente- en los últimos años. Recuérdese que el protagonista y nairador es manco; o que en uno de sus arti cubs Vila- Matas, para describrir su relación con la literatura, recordaba a Baroja pidiendo permiso a una pareja de carabineros para cruzar a pie la frontera con RarKíia en los primeros días de la guerra civil; ¿Se puede pasar? pidió don Pío; como Vila- Matas b lleva pidiendo desde siempre, sin saber que ya ha pasado. Y con un resultado excelente. Pasen y lean. Rafael CONTÉ