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A B C de las artes ENRIQUE CAVESTANY, EN LA 6 RAN VÍA Galería Tórculo. Madríd Claudio Coello, 17 Hasta el 17 de diciembre De 20.000 a 160.000 pesetas talle característico y lo convierte en protagonista, pero no en protagonista absoluto de la realidad, pues cada espacio artístico contiene el suyo. A todos ellos, Cavestany les da la importancia que se ve y la importancia que sugiere lo visto. También pregunta al lugar con la energía expresiva que el blanco y negro- el esqueleto de lo visualsubrayan. Energía que invade igualmente los escasos impactos de color que aparecer en los dibujos. La libertad de Enrique Cavestany como artista informa el total de feu quehacer. Así, al realizar estos dibujos actuó como un grabador, cubrió ciertas zonas con guache que lavó después a la ducha fría obteniendo el, resultado espectacular que ahora vemos. Adolfo CASTAÑO E S necesario padecer la enfermedad (la vocación) crónica del paseante- para actuar como lo ha hecho Enrique Cavestany (Madrid, 1943) con la vía más emblemática de su ciudad: la Gran Vía. Vocación consecuencia de otra enfermedad igualmente indagatoria y de la misma calidad artística, me refiero a sus pinturas de los ciclos Paisajes interiores e Imágenes ilegales de los años inmediatamente anteriores. Lo que Cavestany ha dibujado y grabado ahora es un canto de amor y descubrimiento de un cuerpo, un escenario palpitante. Un escenario recorrido de punta a punta mil veces, con el ferviente deseo de captar sobre el papel sus curvas, su sorpresa y su aventura; sorpresa y aventura cambiantes, inagotables, que Cavestany no ha terminado de descifrar aún. De ahí le viene su insistencia en pre- Gran Vía guntar a la Gran Vía, a través de su- fisonomía y sus personajes, de su geografía humana y descriptiva, por la clave de su enigma, del enigma que guarda a cualquier hora del día o de la noche. ¿Cómo pregunta Cavestany a este lugar? Con la energía del dibujo y con la fuerza del grabado. Ambos poderes capaces de fragmentar la visión granvía y al mismo tiempo reflejar su unidad, si se lee seguida la secuencia lineal- de izquierda a derecha- establecida en el acertado montaje. Un poder que no olvida el de- VICENTE PASCUAL, CQMU UN NQMAUA E L arte mantiene todavía una vida asombrosa, pese a cuantos silogismos duros, espectáculos vacíos y malas intenciones de unos y otros, pretenden acostarle en las camas de la muerte. Y la mantiene buscando el contacto con la tierra, con su horizontalidad curvada, con la esfera del cielo y la verticalidad del hombre, como un nuevo Anteo que pisándola vuelve a la batalla fortalecido. Pues bien, Vicente Pascual Rodrigo (Zaragoza, 1955) dos de las cuatro manos que crea- Galería Edurne. Madrid Marqués de Villamejor, 3 Hasta el 12 de enero De 35.000 a 950.000 pesetas ron la Hermandad Pictórica Aragonesa extinta en 1989, ha renacido de nuevo su propia historia del arte en sus trabajos, agrupados bajo un título originario, que vuelve a los orígenes de sí mismo; Nómadas. Su iconografía nos mira como lo hacen los espacios y signos pictográficos de ciertas tribus americanas o africanas, pero no enuncia aún relación alguna entre el signo y la idea que puede expresarse con sif concurso, es decir, un lenguaje escrito, es únicamente un potente balbuceo plástico de gran calidad, valentía y belleza. Vicente Pascual se atiene estrictamente al calificativo. El nómada en su discurrir sobre el mundo va descubriendo ciertas formas que se reiteran organizándose geométricamente, líneas rectas horizontales o verticales, triángulos, cuadrados, puntos de los que surge cierta irradiación, colores que emanan el tiempo, la luz, las cualidades de la tierra que ocupa en ese momento. En su pintura naciente, nómada, hay una notable improvisación, espontánea en tanto en cuanto su inspiración se atiene a los elementos abstractos que su vivir precisa ahora. Vicente Pascual, como un chamán, rastrea las huellas de su propia naturaleza y las de la Gran Naturaleza, para encontrar el sendero que perfile su existencia y su arte. Vicente Pascual se nos aparece también como un chamán ambiguo y misterioso que esquiva vivir con cualquiera de las tribus artísticas que puedan turbar su mirada, debilitar su magia o perturbar la percepción del mundo que está llegando de su experiencia a sus manos. Vicente Pascual reside ahora, extraterrado, en los Estados Unidos, en su estado de Indiana, en- un pequeño pueblo de la llamada América profunda A. C. RntLra sobre papel de arroz 30