Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C literario Pensamiento Detrás de la palabra Violeta Demonte, Detrás de la palabra. Estudios de gramática del español. Alianza Universidad (Madrid, 1992) 302 páginas. 2.505 pesetas Razón de Estado y fomas de poder Heinz Duchhardt, La época del Absolutismo. Traducción de José Luis Gil Aristu. Alianza. Madrid, 1992. 395 páginas A SPIRACIÓN esencial de cualquier teoría científica es reducir las múltiples complejidades que ofrece su campo de estudio a un conjunto de factores simples regidos por unos pocos principios de carácter general. El lenguaje, al igual que sucede en el mundo físico y en tantos otros dominios, no se agota en sus manifestaciones dadas. Tal como apuntaba el lingüista E. Benveniste hace ya cuarenta años, los datos lingüísticos son un resultado, y es preciso buscar de dónde resultan Pasar del terreno de las declaraciones de principios al de los logros concretos ha sido- y sigue siendo- tarea ardua dentro del campo aún modesto de la lingüística, si bien tal empeño ha cosechado ya frutos notables: éste es el caso de la fonología estructural, que de la mano de R. Jakobson descendió del plano del fonema al de los rasgos distintivos lo que propició una simplificación drástica y definitiva del análisis fónico. Parecida transición, aunque algo más tardía, ha experimentado la sintaxis, cuyas bien conocidas aspiraciones descriptivistas de antaño se inscriben en la actualidad en un programa de investigación de mayor envergadura, consistente en formular de modo preciso y riguroso los principios abstractos y generales que hacen posibles las oraciones tal como las producimos y las comprendemos. Es en el marco de esa nueva orientación donde cabe situar Detrás de la palabra una obra cuyo título, además de emblemático, resulta suficientemente revelador de los objetivos que persigue en ella su autora, Violeta Demonte, una de las cultivadoras más sobresalientes de la lingüística chomskiana en España. En él se recogen un total de ocho artículos de investigación sobre la gramática del español publicados a lo largo de estos últimos años. Lejos de concebir la obra como una mera yuxtaposición de trabajos, su autora se propone la tarea mucho más ambiciosa de poner en manos del lector un libro en el sentido pleno- y no puramente material- de la palabra. Forma parte, en efecto, de las preocupaciones primordiales de Demonte la de procurar al lector un acceso cómodo y ágil a los artículos compilados. Merecen ser destacadas a ese respecto, amén del cuidadoso aparato de notas que se ha añadido a las versiones originales de los trabajos, las abundantes referencias cruzadas que ayudan a transitar fluidamente de un artículo a otro, así como 1o s comentarios tendentes a sugerir, cuando ello es oportuno, opciones diversas a la seguida en el texto. Justo es admitir, como contrapartida, que esta suerte de vaivenes, aunque legítimos en el marco del discurso coherente y riguroso- i n c l u s o cartesianomanejado por la autora, pueden llegar a empañar la nitidez de la exposición, que deviene en ocasiones sinuosa y zigzagueante. Ante el difícil dilema bien de adentrarse, por mor de la exhaustividad y la máxima transparencia, por caminos que luego van a ser desandados, bien de sacrificar determinadas consideraciones técnicas en aras de una mayor claridad expositiva, quizás hubiera sido deseable lo segundo, cuando menos para el lector no iniciado, que de esta forma se evitaría disquisiciones cuyo verdadero alcance sólo es ponderable en el marco de una discusión de especialistas. 22 De entre los temas abordados en Detrás de la palabra el que sin duda recibe mayor atención es la predicación secundaria. A lo largo de cuatro de los ocho capítulos de la obra. Demonte estudia la predicación desde múltiples enfoques, que abarcan desde la descripción amplia e inclusiva hasta la fugaz pincelada con fines básicamente polémicos. De especial interés resulta el análisis- desarrollado en el capítulo 4- de las propiedades que distinguen los predicados orientados hacia el sujeto de los que se refieren al objeto, así como el examen de los factores de índole temporal y aspectual que constriñen la I habilitación de los predicados secundarios- problema este último tratado en el capítulo 3- No menos atractiva es la cuestión planteada en el capítulo 5, relativa a la incompatibilidad reinante entre oraciones pasivas y adjetivos predicativos Se abandonó la reunión enfadado fenómeno que queda en suspenso si la oración adopta una interpretación genérica Nunca debe abandonarse una reunión enfadado En el capítulo 6, en fin, se arguye a favor de la primacía de los criterios estructurales frente a los semánticos en lo que respecta a la caracterización de la predicación secundarla, discusión que da pie al análisis de interesantes contrastes La directora hizo bailar a María desnuda Joaquín le regaló un reloj a Carmen enfadada reveladores del diferente comportamiento de las preposiciones en este tipo de construcciones. Destaquemos, para terminar, que el interés de Detrás de la palabra rebasa los límites, por así decirlo, de la pura fenomenología gramatical. Una lectura entre líneas del libro puede abrir, en efecto, perspectivas inéditas a más de un lector desprevenido. Al margen de acuerdos o desacuerdos teóricos, de eventuales discrepancias en el plano empírico, los estudios recogidos en esta obra aspiran- e n palabras de su autora- a ser representantes de un modo de hacer Un modo de hacer que constituye un exponente valioso y singular del doble compromiso al que aludía hace unos años el lingüista norteamericano R. Kayne: iluminar la lengua a través de la teoría y la teoría a través del estudio de la lengua. María Lluisa HERNANZ DENTIFICADO tradicionalmente con la consolidación del Estado moderno, el concepto de absolutismo está siendo objeto en nuestros días de una profunda revisión que ha relativizado, casi hasta difuminarlos, los perfiles que se consideraban más característicos y que ha quebrado la imagen unitaria en una pluralidad de modelos. Se discute la significación y el contenido de este término, pero al mismo tiempo, y quizá como solución de compromiso, se admite su empleo casi generalizado como calificativo que determina el período histórico concreto que transcurre entre 1648 y 1789, es decir, entre la firma de los Tratados de Westfalia y la crisis de la Monarquía francesa. Esta es la perspectiva en la que se coloca el libro de Duchhardt, que no pretende en ningún momento convertir al Estado en protagonista único de su libro, aunque su problemática esté muy bien representada, ni tampoco desarrollar de manera lineal y omnicomprensiva la historia de Europa en los siglos XVII y XVIII. Su objetivo es presentar el dinamismo de una época mediante la alternancia de cuestiones estructurales y procesos históricos determinados, de manera que se resalten las diferencias entre los diferentes modelos europeos. Se trata de una obra de síntesis, estructurada en torno a tres bloques perfectamente determinados, que pretende proporcionar una información más amplia que la de un manual de tipo clásico, dando entrada a los debates históricos e incorporando una amplia selección bibliográfica. De los doce capítulos que comprende la parte propiamente expositiva, merecen un especial interés los dedicados al Absolutismo y a sus alternativas, en los que se presenta este fenómeno no como consecuencia de conflictos internos, sino como una respuesta al proceso de confesionalización de Europa y a la competencia entre los diversos Estados, así como los que tratan de Luis XIV, la Europa oriental y centro- oriental y la Ilustración. Menos sugerentes son, sin embargo, los dos relativos a la crisis del antiguo régimen, en los que apenas se tienen en cuenta las aportaciones y las discusiones suscitadas en los últimos años. La segunda parte, dedicada a la presentación de los problemas fundamentales y el estado actual de los conocimientos, resulta de gran utilidad para el lector algo especializado, que busca cada vez con mayor interés los estados de la cuestión. En ella se tratan problemas tanto de carácter estructural como metodológico, sin olvidar los temas concretos como Federico el Grande o la Guerra de Sucesión austríaca. Para el lector español tiene un especial interés la perspectiva centroeuropea desde la que se enfocan todas estas cuestiones, y que se hace explícito en ra selección de fuentes, por ser menos habitual en nuestra bibliografía, lo que convierte esta obra en un excelente libro de consulta para todos aquellos que están directamente interesados en conocerla. Por último, también hay que destacar el peso específico que en el conjunto de la obra tienen los problemas de política exterior, presentados en una dimensión ideológica que tampoco suele ser habitual. Este último aspecto no es de extrañar, ya que el autor es un buen especialista en este campo, sobre todo en relación con el siglo XVIII. María Victoria LÓPEZ- CORDÓN