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A B C literario Novela Diccionario Mi querido Sebastián Olga Guirao Finalista del Premio Herralde. Anagrama. Barcelona, 1992. 190 páginas, 1.400 pesetas I querido Sebastián es la primera n o v e l a p u b l i c a d a por Olga Guirao (Barcelona, 1950) Con ella resultó finalista del premio Herralde 1992, obtenido por Paloma Díaz- Mas con El sueño de Venecia La obra de Guirao se inscribe en la tradición realista de novela psicológica compuesta en forma de memorial o de confesión que el narrador y protagonista dirige a un destinatario explícito, el querido Sebastián destacado en el título. En la construcción casi epistolar de su indagación autoexplicativa, salpicada de apelaciones directas al interlocutor ausente, esta novela integ r a d o s l í n e a s c o m p l e m e n t a r i a s en la narrativa española de los últimos lustros. De un lado, la exploración intimista de conciencias solidarias que se sienten inadaptadas en el medio fiostil o vulgar donde viven, y del otro, la búsqueda del interlocutor como remedio para superar la incomunicación en la era paradójicamente llamada de las comunicaciones. Diccionario de la literatura en Canarias Jorge Rodríguez Padrón Gobierno de Canarias, 1992 337 páginas M zaje sentimental con inclinaciones homosexuales que marcan su inadaptación en la rígida moral de los años cincuenta. Zarandeado por su entorno familiar y víctima de sus propias cobardías, tras el breve paréntesis de un matrimonio fracasado, arrastra una existencia de músico mediocre alterada por una sexualidad engañosa hasta que, a comienzos de los setenta, se reencuentra con su hija ya de lleno metida en actividades del partido comunista. Su detención e interrogatorio policial dan lugar a una revisión crítica del expeditivo proceder de las fuerzas represoras en los últimos c o l e t a z o s del f r a n quismo. La composición circular del discurso aporta E Las novelas concebidas con estos planteamientos intimistas suelen adoptar la modalización autobiográfica en forma de diarios o memorias ensimismadas o la construcción por medio de cartas en las que uno o dos personajes- n u n c a son m u c h o s- exponen un gradual desnudamiento de almas. Algunos libros de Carmen Martin Gaite ofrecen los modelos más reconocidos en nuestros días. Entre unos y otros, la hiistoria de los amores imposibles- u n o homosexual y otro incest u o s o- contada en Mi querido Sebastián aprovecha el memorialismo narrativo, el tono d e c o n f e s i ó n y el c o m e t i d o y a l g u n a s fórmulas de una larga epístola. Porque el desahogo íntimo del violinista Guillermo India con su amigo ausente se desgrana en un extenso discurso destinado a suplir las limitaciones de una llamada telefónica en la difícil justificación de situaciones muy delicadas. Con tal motivo, el narrador y protagonista, al borde de los cincuenta, intenta explicar ni L título completo del libro es, en realidad, Primer ensayo para un diccionario de la literatura en Canarias lo que permite al autor sugerir, ya desde la portada, que su trabajo es susceptible de ampliaciones y mejoras, puesto que el otro sentido posible de la fórmula- e l que haría de este volumen una especie de obra fundacional- no es posible aquí, dado que los investigadores contaban desde 1932 con la Bibliografía de escritores de Canarias elaborada por don Agustín Millares Cario. Este Diccionario de Rodríguez Padrón tiene propósitos más abiertamente divulgativos y se halla actualizado, hasta el punto que incluye a los autores nacidos hasta 1960. Se trata de un libro útil para una primera y rápida consulta, aunque los criterios que han presidido la incorporación o exclusión de ciertos nombres sean discutibles. Si, por ejemplo, figura Unamuno, aun no siendo canario, por sus especiales relaciones con escritores insulares y por su confinamiento en Fuerteventura, resuelto en una conocida colección de sonetos y en escritos diversos, podría haberse incluido también- p e r o no sucede a s í- a Carmen Laforet, cuyas vivencias canarias cristalizaron en la novela La isla y los demonios En otro terreno, Ángel Valbuena Prat posee entrada propia en este Diccionario gracias a sus tres años de fecundo magisterio en la Universidad de La Laguna. Pero se omiten los nombres de otros maestros cuyo paso por la Universidad canaria, más dilatado incluso en el tiempo, ha sido igualmente fértil; es el caso, entre otros, de Gregorio Salvador. Los criterios que afectan a la inclusión de nombres no canarios son, en efecto, sumamente frágiles. Algunos artículos revelan la precipitación con que la obra ha sido realizada- y que el mismo autor confiesa- cuando lo deseable en este tipo de tareas es el cuidado minucioso y la precisión y exactitud en los datos. Así se afirma que el semanario España se publicaba a finales de la primera década del siglo (pág. 117) si bien lo cierto es que el número inicial apareció el 29 de enero de 1915; o se llama reiteradamente dípticos y trípticos (págs. 116 y 117) a las agrupaciones estróficas conocidas en la terminología métrica como dísticos y trlsticos En otros casos la información es imprecisa o insuficiente. Dos ejemplos tan sólo: entre las obras que se enumeran de J o s e f i n a de la Torre falta Medida del tiempo del poeta Francisco Tarajano se menciona una sola obra, lo que resulta engañoso, porque ha publicado bastantes más que no se recogen. Al menos yo conozco las siguientes: Ajijidos y aguijadas en Canarias (1979) Años malditos (1980) Con un abrazo de hermanos (1980 y Silbos de mi tierra (1983) El carácter esencialmente informativo de feste Diccionario obl ga a corregir insuficiencias de este tipo en una próxima edición. En trabajos de esta naturaleza, los datos, las fechas, los títulos deben ser rigurosamente ejTactos. Las bibliografías no hablan de las obras, no ofrecen información acerca de sus contenidos ni incluyen interpretación o valoración alguna. Se reducen a un esqueleto de datos positivos que, por consiguiente, no admite errores ni amputaciones. Este Diccionario es. sin duda, un auxiliar útil, pero lo será todavía más cuando incorpore mayores dosis de rigor. Ricardo SENABRE El libro contiene la autenticidad de una novela desgarrada escrita en un estilo sencillo espontáneo, de pulcra corrección, aunque no de mucha variedad de registros más ni menos que la relación incestuosa que mantiene con su hija, de apenas veinte años, después de una amarga carrera de frustraciones en la que ocupa un lugar imborrable la permanente atracción por Sebastián desde los años de colegio en los jesuítas. La trama combina el relato de estas dos historias de amores malditos en dos épocas distintas de la dictadura, con sus correspondientes conflictos generacionales. El presente narrativo se sitúa en octubre de 1973, desde donde Guillermo lleva a cabo una amplia retrospección temporal. En ella atiende primero a las peripecias de su atormentado aprendi 10 un elemento más de la orientación autoexculpatoria del narrador y protagonista. Su relato autobiográfico navega entre dos amores prohibidos. La atracción homosexual hacia Sebastián no fue asumida. Sí lo es la relación incestuosa con la hija. Esta anómala convivencia, cuando es descubierta por Sebastián, pone en marcha el afán del protagonista por explicarse. Su rememoración del pasado es su implícita defensa. Por eso, el discurso se cierra cuando llega a la situación que originó el comienzo de la confesión. Su modalización autobiográfica ha permitido a Guillermo aportar en su defensa su paso por circunstancias humillantes en tiempos difíciles. Y la dirección de sus confidencias al amigo deseado reclama una perspectiva de lectura acorde con tan singular destinatario. MI amigo Sebastián contiene la autenticidad de una novela desgarrada escrita en un estilo sencillo, natural, espontáneo, de pulcra corrección, aunque no de mucha variedad de registros. Su interés se complementa con la suspensión de la intrigra mediante la anticipación al final de una secuencia de lo que luego se esclarecerá en la siguiente. Tal vez, la introspección psicológica hubiera ganado hondura de haber contado con mayor desarrollo en algunas situaciones algo forzadas y evitado ciertos lugares comunes relacionados con la lucha clandestina y su represión. También habrá que subsanar algún pequeño desajuste en la cronología interna. Pero esos leves reparos no rebajan la fuerza expresiva de su testimonio desolado. Ángel BASANTA