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M iJÉU 7,8 millones, siendo su principal diferencia la de incorporar un motor atmosférico de seis cilindros y 218 C y acoplado a un cambio automático secuencia! de cinco relaciones, lo que le permite alcanzar los 245 Kms h. y acel erar de O a 100 en 7 segundos. El modelo básico tiene un motor de 4 cilindros y dos litros, dotado de compresor, que rinde 163 CV. v alcanza los 220 kms h, con una aceleración de O a ICO en 8,2 segundos. El modelo intermedio, el SLK 230 K, con un precio de 6,6 millones, tiene también un motor de 4 cilindros con compresor, pero con la cilindrada aumentada a 2.3 litros y una potencia de 197 c y lo que le permite alcanzar los 240 kms h. y acelerar de O a 100 en 7,2 segundos. La mínima diferencia en las prestaciones enrre el 230 K y el 320 obedece a que los motores de 4 cilindros disponen de serie de un cambio manual de seis relaciones que permite un aprovechamiento máximo de la mecánica, mientras que el seis cilindros opta por el referido cambio automático, infinitamente más cómodo de utilizar, aunque menos deportivo. En cualquier caso, la diferencia en el precio es tan acusada (1,2 millones) como para recomendar como más idóneo el 23 0 K, que ofrece un equipamiento de serie muy aceptable y qu i pese a tratarse de un motor sobrealimentado, responde desde muy abajo y resulta suave, fácil y agradable de conducir. Lo complejo del mecanismo para abatir el techo, unido a la solidez constructiva de Mercedes, hace que el SLK resulte algo pesado para su tamaño y disposición (1.300 Kg) pero ello no es óbice para que permita disfrutar de una conducción deportiva, ya que el buen rendimiento del motor se complementa con una suspensión eficaz (no demasiado enérgica) una buena dotación de neumáticos y unos frenos más que suficientes. N o se trata de un deportivo a ultranza, pero resulta un modelo especialmente equilibrado, que asegura muy buenas prestaciones sin mayores esfuerzos. En resumen, un coche innovador y capaz de proporcionar a sus propietarios más satisfacciones que los modelos equivalentes de la competencia. í