Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CINE irsfTERIORES genial, pero n o invierto mi energía en hacer la vida más fácil a los demás. BYN ¿Confía en sí miísma? SB Totalmente. H e ganado autoconfianza con la edad. Estoy convencida de ue, cuanto mayor ce haces, cuantos más conocimientos atesoras, más trivializas ciertas cosas, y eso me sirve para soportar mejor la vida. Lo m i s m o sucede con los amigos: cuando tu círculo de amistades se reduce, a la vez se vuelve mas sólido. BYN ¿Suele reflejar sus experiencias personales en las d e sus personajes? SB Normalmence, sí. En el caso de mi última película, 28 días nunca he tenido esa indulgencia y esa tolerancia hacia las drogas y el alcohol, así que no tiene mucho que ver con mi experiencia real; pero sí es cierco que, durante un tiempo, me ocurrían cosas que revelaban que algo en mí n o funcionaba, como le sucede a Gwen Cummings. Así que tracé una línea paralela entre mi personaje y yo misma, y miré dentro de mí. BYN, ¿Recuerda la primera vez que se emborrachó? SB Perfectamente. Fue en el instituto, durante un maratón de baile. Mi madre me dio permiso para ir, con la condición de llamarla cada hora, porque sabía que ese baile n o tenía nada de inocente. Una amiga me ofreció un combinado con ron, empezó la borrachera- Llegó un momento en que mí amiga llamó a mi madre, así que imagínese lo que se me estaba pasando por la cabeza mientras esperaba, bajo un abrigo, a que llegara. Recuerdo que me desperté en un hospital, vomitando por todas partes, mientras un médico me contaba lo mucho que podía afectar el alcohol a mi organismo. Y yo con mis arcadas. Al día siguiente, me desperté en mi habitación, me senté al borde de la cama y me prometí que nunca volvería a hacer algo así. N o he vuelto a beber ronni ninguna otra bebida parecida. De verdad, no lo soporto. B Y N t L e gusta i r d e fiesta? SB Por supuesto, pero n o me gusta emborracharme ni drogarme. N o me gusta destrozarme. Eso sí, me encanta el vino. En privado BYN ¿Nunca ha estado en una situación delicada en plena juerga? S B N u n c a Reconozco que he pasado por épocas en las que a p u n t o estuve de abrir la caja de Pandora, pero no he llegado al extremo de beber hasta olvidarme de comer o hasta subirme a una silla y empezar a hacer el loco. N o soy escandalosa, odio llamar la atención. N o sé lo que es estar fuera de control. Al contrario, soy muy tranquila. BYN Y cómo es usted en privado? S B N o hablaré sobre mi vida privada hasta que no me case. B Y N D a d o que usted es una estrella del cine, ¿toma una actitud distinta cuando está con alguien ajeno a ese ambiente? SB Odiaría estar con alguien con el que tuviera que mostrarme diferente. A lo largo de mi vida me he encontrado con gente con la que puedo llegar a un compromiso, de amistad o sentimental, ajeno a lo que hay detrás de la estrella. Hay gente a la que realmente no le importa mi equipaje de actriz. BYN ¿Qué le molesta de ser tan popular? SB La dificultad de confiar en los demás. BYN cA qué tiene miedo? SB Al agua. BYN ¿Agradece a Julia Roberts el que haya r o t o el tope del salario femenino? S B T o t a l m e n t e aunque la única beneficiada es ella. Tiene tal capacidad de seducción, que arrastra a la gente a las salas de cine. Me maravilla su magnetismo BYN ¿Cuál es su peor vicio? S B N o niego que mis vicios cambian de año en año, pero el que manda por encima de todos es el trabajo. BYN ¿N ¡siquiera tiene una debilidad gastronómica? SB Sí, los helados, aunque ya me he acostumbrado a vivir sin ellos. Del canto a la risa hecho caso de la llamada ra empeñado en romper la tradición familiar, a Hollywood, hoy, le faltaría una de sus estrellas más rutilantes y el mundo de la música habría ganado un talento. ¿Quién le iba a decir a Helga, una soprano alemana, y a John, un profesor de canto, que la mayor de sus hijas, educada con todo el rigor del clasicismo, acabaría hinchando su vena cómica para instalarse en el olimpo cinematográfico? Y eso pese a que durante sus primeros veinte años de vida (nació en Washington D. C el 26 de julio de 1965) vivió entre Saizburgo y Virginia, siempre sujeta al calendario que señalaba los compromisos musicales de su madre. Nadie puedo evitar que a los ocho años, cuando se subió a un escenario animada por la propia Helga, tomara la decisión de hacerse actriz. Desde entonces y hasta la fecha, en su periplo ha mediado una carrera universitaria, dos peregrinajes (a Nueva York y a Los Ángeles) unas cuantas series de televisión y algunos de los títulos de mayor éxito del cine de acción Demolítion man Speed La red de la comedia romántica Mientras dormías Prácticamente magia Fuerzas de la naturaleza y del suspense Tiempo de matar En 28 Días su último trabajo, cuenta la historia de una regeneración