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Sentencia JUZGADO N TRES CIViL. Sección TRES. Asunto 1564 91. SENTENCIA En la Ciudad de MADRID, a SIETE de MAYO de mil novecientos NOVENTA Y TRES. El limo. Sr. DON JUAN ÁNGEL MORENO GARCIA. MAGISTRADO- JUEZ del Juzgado de Primera Instancia número TRES de los de MADRID, habiendo visto los presentes autos de Juicio de Prolección Derechos Fundamentales promovidos a instancias de JOSÉ PERCY DÍAZ BARRERA HENRY FERNANDO DÍAZ BARRERA y JACOB FERNANDO DÍAZ BARRERA, y en su representación el Procurador de los Tribunales RAMIRO REYNOLDS DE MIGUEL, contra PRENSA ESPAÑOLA, S. A. -REVISTA BLANCO Y NEGRO. LUIS MARÍA ANSON OLIART y ALFREDO SEMPRÚN GUILLEN, representado por el Procurador FRANCISCO GARCÍA CRESPO y MINISTERIO FISCAL, sobre DERECHO AL HONOR. ANTECEDENTES DE HECHO PRIMERO: Por el Procurador de los Tribunales Sr. Reynolds de Miguel en nombre y representación de Jacob Fernando, Henry Fernando y José Percy Díaz Barrera se presentó demanda de protección del honor contra Alfredo Semprún Guillen. Luis María Anson Oliart y Prensa Española S. A. habiendo sido parte el Ministerio Fiscal, solicitando se condene a los demandados a que indemnicen solidariamente a los actores en 25.000.000 de pesetas cada uno por intromisión ilegitima a su honor. SEGUNDO: Dando traslado de la demanda a los demandados éstos se opusieron a la misma solicitando su desestimación. TERCERO: Recibido el juicio a Prueba se practicaron las pruebas admitidas con el resultado que obra en autos. En el presente procedimiento se han observado en lo esencial los requisitos legales en su tramitación. FUNDAMENTOS JURÍDICOS PRIMERO: Por el Procurador de ios Tribunales Sr. Reynolds de Miguel en representación de D. Jacob Fernando. Henry Femando y lose Percy Díaz Barrera se eiercita acción personal de protección civil del derecho del honor contra Alfredo Semprún Guillen, Luis María Ansofi Oliart y Prensa Española S. A. SEGUNDO: Son hechos que han quedado acreditados en los presentes autos y de los que ha de partirse para la resolución del presente litigio los siguientes: 1) En el ejemplar de la revista Blanco y Negro de 7 de Julio de 1991. y que se edita y distribuye como revista semanal del diario ABC todos los fines de semana, el codemandado periodista Alfredo Semprún Guillen publicó un reportaje titulado (Piratas en la Autopista en tal reportaje se hacía referencia a un problema social importante en aquel momento referente a robos y hurtos a turistas en las autopistas catalanas, a través de un grupo organizado de personas llamado el Clan de los peruanos. 2) En dicho reportaje se alude a que algunos de los miembros de dicho clan tienen relaciones de parentes señalándose (Por ejemplo estar los tres hermanos Oíaz Barrera. Henry. Jacob y José 3 El codemandado 0. Luis María Anson Oliart era en aquella época director de la revista Blanco y Negro y Prensa Española S. A. es la Empresa Editora de la revista. TERCERO: El derecho al honor intimidad personal y familiar y a la propia imagen aparecen consagrados como derechos fundamentales en el artículo 18 de la Constitución, cuya protección se consagra entre otras vias por el procedimiento civil previsto en la Ley Orgánica 1 85; siendo el derecho al honor un derecho de la personalidad, siendo pues el honor el concepto que una persona tiene de sí mismo y la consideración y respeto social, siendo pues una intromisión ilegítima a dicho derecho fundamental la publicación o la imputación de hechos falsos que afecten a tal ámbito de la persona individual. Al lado del derecho al honor la Constitución consagra igualmente como derecho fundamental en el artículo 20 de la Constitución el derecho de la libertad de expresión e información, estableciéndose en el párrafo 4 del artículo 20 que tales derechos recogidos en dicho precepto, tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este título. y especialmente en el derecho al honor... En la colisión entre ambos derechos el derecho al honor y derecho a la libertad de expresión tanto el Tribunal Constitucional como el Tribunal Supremo han puesto de relieve la imposibilidad de fíjar a príorí los límites y fronteras entre ellos, SI bien la jurisprudencia ha resaltado de la Constitución otorga 3 los derechos del artículo 20 una valoración que trasciende a lo que común y propia de todos los derechos fundamentales, afirmando expresamente la posición preferencia) de tales derechos SS T. C. 12- 10- 86. Ahora bien tales derechos no pueden configurarse como absolutos, y que puedan prevalecer sin límites a otros derechos fundamentales; y en lo referente al derecho al honor la STC. de 6- 6- 90, 21- 1- 88. exige que la intromisión en el derecho a la libertad de expresión e información exige que tal información reúna el requisito de la veracidad, es decir que tales hechos sean ciertos, o aún no siéndolos que tal información haya sido suficientemente comprobada y contrastada, exigiendo al informador un deber especial de diligencia en orden a contrastar la veracidad de la información que se da como cierta en relación a determinados hechos, estableciéndose en el articulo 7 párrafo 7 de la Ley Orgánica 1 85 de Protección Civil del derecho al honor a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, que se condiderara intromisión ilegítima la divulgación de expresiones o hechos concernientes a una persona cuando la dilame o la hagan desmerecer en la consideración ajena. En el presente caso en la información publicada en la revista Blanco y Negro se imputa los actores su pertenencia al (dan de los peruanos imputándoles en consecuencia pertenecer a un grupo de personas que se dedican habitualmente a la comisión de robos y hurtos, tal hecho en sí considerado ha de entenderse incordinado en el artículo 7 párrafo 7 de la Ley Orgánica 1 85, toda vez que tal información no solo no es veraz, en el sentido de cierta, sino que tampoco reúne el requisito de la veracidad, toda vez que de los informes aportados a los autos como prueba documental, del Gobierno Civil de Gerona, y de la Policía y Guardia Civil de Gerona y Barcelona, se pone de relieve que contra los actores y en relación a loshechos a que se refiere el reportaje periodístico no se siguió ninguna actuación policial, deduciéndose de todo ello que tal información no pueda considerarse amparada en el derecho fundamental a la libertad de información consagrado en el artículo 20 de la Constitución Española, toda vez que los hechos que se imputan a los actores son de entidad suficiente para suponer una lesión en su honor, sin que tal información hubiera sido no ya sólo veraz sino tampoco haya sido objeto de una diligencia minica en orden a contrastar o no su autenticidad. CUARTO: En orden a la cuantía de la indemnización el artículo 9. párrafo 3 de la Ley Orgánica 1 85 de 5 de Marzo, establece que la existencia del perjuicio se presumirá siempre que se acredite la intromisión ilegítima debiendo extenderse la indemnización al daño moral que se valorará atendiendo a las circunstancias del caso, y a la gravedad de la lesión, para lo que se tendrá en cuenta, en su caso la difusión y audiencia del medio a través del que se haya producido. En el presente caso pues debe destacarse que en orden al quantum indemnizatorio, debe destacarse que el hecho falso que se atribuyó a los actores reviste gravedad toda vez que se les imputa pertenecer a una banda de delincuentes, e igualmente ha de destacarse que el medio a través del cual se ha difundido la información falsa es un medio de comunicación escrito, que se difunde en todo el territorio nacional, también en orden a la determinación del quantum, debe destacarse que se realiza tal imputación en una revista que se edita semanalmente e igualmente y muy especialmente debe tenerse en cuenta que el reportaje, en el que se incluye a los actores, no se les identificó como miembros de dicho clan en una lista que se publica al respecto, haciendo referencia dentro del artículo y en orden a examinar la relación de los miembros del clan, que algunas se hallan vinculados por circuios familiares, como es el caso de los hermanos Díaz Barrera, de lo que se deduce que si bien el hecho de la intromisión ilegítima es claro y se le imputa un hecho grave, la mención de los actores en el reportaje es accesorio en orden a poner de relieve las relaciones entre los miembros del clan, sin que exista otra referencia a éstos que la ya mencionada y dentro del desarrollo de la información, por lo que en base a lo anteriormente expuesto el quantum indemnizatorío debe ser proporcionado al dafio causado sin que la indemnización pueda ser causa de enriquecimiento injusto por los actores. En orden a las personas que deben responder de tal indemnización, deben ser todos los codemandados en virtud del círculo de solidaridad que existe entre el informador, el director de la publicación y la entidad editora. Siendo una medida lógica y derivada de la intromisión ilegítima la obligación de publicarse en el mismo medio en que se produjo la lesión al derecho al honor de los actores, el que se publicó por éstos y a su costa la sentencia. QUINTO: De conformidad con lo establecido en el artículo 523 de la LEC. las costas han de imponerse a los demandados. Por lo expuesto y en nombre de Su Majestad el Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español. FALLO Estimando la demanda interpuesta por el procurador Sr. Reynolds de Miguel en representación de JACOB FERNANDO. HENRY FERNANDO, y JOSÉ PERCY DÍAZ BARRERA se declara que D. ALFREDO SEMPRÚN GUILLEN. D. LUIS MARÍA ANSON OLIART y PRENSA ESPAÑOLA S. A. en las manifestaciones vertidas en el reportaje publicado en la Revista Blanco y Negro de 7 de Julio de 1991, han incurrido en intromisión ¡legítima que afecta al honor de D. Jacob Fernando. D. Henry Fernando y D. José Percy Díaz Barrera, y condenando a los demandados solidariamente a que abonen a los actores 2.000.000 de pesetas a cada uno de los actores en concepto de perjuicios causados, y condenándolos a que publiquen el texto íntegro de la sentencia en la Revista Blanco y Negro a su costa. Todo ello con expresa imposición de las costas a los demandados. Contra esta Sentencia podrá interponerse en este Juzgado recurso de apelación en el plazo de cinco dias a contar desde su notificación. Así por esta mi Sentencia, de la que se expedirá testimonio para su unión a los autos, lo pronuncio, mando y firmo. PUBLICACIÓN- La anterior sentencia, ha sido dada, leída y publicada por el lltmo. Sr. MAGISTRADO- JUEZ que la suscribe hallándose celebrando audiencia pública en el día de su fecha. Doy fe que obra en autos. 8 LAIIC 0 TIIEGSO 64