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La ociosidad puede llegar a ser habitó. De Loarre se queda con la nefasta; pero no todo es crueldad y atmósfera románica que crea tovillanía. La música y la literatudavía hoy un rayo de luz sobre el ra de la época son bellísimas. La altar desnudo. Europa del momento vive el surEn Manzanares del Real capta gir de los madrigalistas, de los la relación entre la ermita y el laúdes de Bohemia, se celebran castillo, que se trasladó desde el torneos poéticos entre caballeenclave Inicial precisamente paros... En el castillo de Paralada ra quedar erigido en torno al lucombaten en verso. Un segar religioso. El sentido de ñor defiende el verano, el la trascendencia de la Edad otro el invierno y sus rigoMedia se hace presente enres, y al decidir sobre la catre la piedra y la cámara, lidad literaria de su imagicomo lo hace el rastro de la nación, quien pierde la confuerza telúrica estampada tienda- el segundo- queda en forma de espiral sobre condenado por el mismísiun muro en Alburquerque: mo Rey de la Corona de Aratal vez un vestigio empagón a tomar sólo frutas de rentado con los celtas que a temporada fría, según cuenestas alturas de milenio sitan Martín de Riquer y gue sin dejarse interpretar Monreal en un libro antea ciencia cierta. rior Había que ingeniárseTiempo de espadas, de las porque en medio de la hierro bruñido y de gualtranquilidad, de un momendrapas para engalanar el to a otro, podía estallar la caballo con el escudo de su guerra. O podían quedar siseñor en días de torneo y tiados durante meses exjustas, de jugar al estaferplica Mora, quien refleja en mo o a lasanillas. cuando dos fotografías la imagen no de conquistai tierras cocasi fantasmagórica de un mo la de Valencia, como Sotomayor sumido en una testimonian las pinturas La Fortaleza de Alcañiz. en Teruel, conserva las pmturas niebla casi tan espesa como del castillo de Alcañiz al murales que Telttían ¡a conquista de lalenda por Jaime 1. los sillares de piedra. narrar de forma visual lo Monreal considera que se traía de un testimonio fidelísimo al que el propio Jaime I había LUbre deis feyts- que dictó el propio rey. En la otra página, contado en su Llibre deis el Castillo- convento de Calatrava la Nuei! a, en Ciudad Real, Por el honor Feyts Una fotografía foadoptó h regla del Cister cuando ésta fue aprobada en 1164 tografíada un apunte conEn Peñafiel fue el propio temporáneo, un fraseo que castillo el que le hizo comactúa a modo de puente levadizo para quien va disprender lo que significa la lealtad, el sentido del hopuesto a arrebatar el castillo y a conocerlo de puertas nor y de la valentía de un señor asido a su peña- fiel, el adentro. Un trabajo que comienza con el macro de una amor a una arquitectura por la que uno a su vez se llevista panorámica y acaba en el microcosmos del detaga a sentir amado El tiempo de lectura y el pasar las lle: como muestra, un fabuloso encuadre de aquella páginas hace que las imágenes vayan apareciendo coluz inenarrable que se adentra por la torre del homemo una partitura. Mora aporta el tono antropológico a naje de Peñafiel sin que todavía hoy alguien pueda este proyecto: La fotografía piensa cada edificio, es asegurar si fue allí donde Don Juan Manuel, el nieto un modo distinto de entrar en él y de vivirlo de alguna de Fernando II el Santo, escribió los cuentos del Conforma Por eso requiere su tiempo. Es como si hubiede Lucanor La literatura queda toda para los histora escuchado la estructura y el concepto que va en él riadores. antes de retratarlo como sí fuera el personaje que lo BLANCO Y NEGRO 56 En Manzanares el Real, se capta la relación entre la ermita y el castillo. El sentido de la trascendencia de la Edad Media se hace presente, en este caso, entre la piedra y la cámara