Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
junto a él, una nota que explica todo. Pertenece a la dase Tumlaren, fue concebido en Suecia en 1934 y fabricado en Bilbao en 1947, y ese mismo año llegó a Portugal. En 1949, tripulado por Don Juan Carlos de Borbón, Príncipe de Asturias, y por su padre, el Conde de Barcelona, participó en una regata entre Lisboa y Sesimbra y, en su clase, fue el primero en entrar en la meta. El Rey tenia entonces 11 años. Me informo también de que en 1955 fue vendido a un tal Juan Carlos de Jesús, que lo rebautizó con el nombre de Neblina y lo tuvo operativo hasta 1985. Ese año su propietario lo donó al Museo de la Marina. Junto a las grandes embarcaciones que lo rodean, el Sirimiri o Neblina, aun con sus dos velas desplegadas, parece un barco de juguete. No es raro que se me perdiera- no sabía cómo era- entre los bergantines reales. No imagino que el Rey de España, con la altura que tiene, pueda navegar, ahora, cómodamente con él y menos entrar en su minúsculo camarote. Sí que lo imagino, sin embargo, cuando era niño, la primera vez que lo vio, como veíamos todos las cosas cuando éramos niños. Seguramente le pareció inmenso e ingobernable. Hoy, con su matrícula de Lisboa LX 1039, es una reliquia más en la gran nave del museo dedicada a los barcos reales. Regreso a Estoril para un encuentro con Antonio Sousa Lara en su casa de la avenida de Dinamarca, 471, al lado de la de la Infanta Margarita. Vamos a ver y reproducir viejas fotos familiares y los libros de Visitas de la Casa Aljubarrota Como casi siempre que visito la zona, subo primero a pie a Monte Estoril por la rúa de Inglaterra, en la que el Rey vivió gran pEute de su juventud e infancia: el elevado muro de Bel Ver sólo deja ver un limonero y una gran araucaria; Villa Giralda está hoy también solitaria y cerrada a cal y canto; en la casa de los Loureiro hay dos coches apEu- cados; el jardinero Mario Pocinho acabó ya sus chapuzas y vuelve a casa en el motocarro. En los veranos, Don Juan organiza frecuentes viajes con sufiímilia a borde del Saltillo por la costa portuguesa, Huelva y Tánger De ayer a hoy Pregunto a Sousa Lara que si la vida en Monte Estoril y en Cascáis ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Piensa que aquel ambiente familiar que había, aquella tranquilidad y aquel sosiego cuando Estoril y Cascáis eran tierras de asilo de reyes, sí que ha cambiado. Recuerda que, SUNGO V NEGRO 33