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En los años de Estoril, Don Juan Carlos aprendió de su padre la pasión por el mar y ¡os deportes de vela rtugueses 1 verano del 47 es divertido para Don Juanito. El crucero de regata que les han regalado, y que ha sido construido este mismo año por Udondo en Bilbao, lo ha registrado su padre en el Club Náutico de Portugal con el nombre de Sirimiri. Como a Don Juan durante la temporada veraniega le deja Pedro Galíndez el Saltillo, él pone a disposición de su hijo el pequeño barco de dos velas para que aprenda a navegar y a regatear. Será su primer barco. La atracción del niño por la mar parece inevitable con el padre que tiene, los amigos que se ha hecho y viviendo en donde vive. El Tres amigos y el TVies amigos 11, de los Arnoso, este último ya con motor, los usan para pasear por la bahía, el Sirimiri para regatear y el Saltillo para navegar Don Juan y la familia con sus colaboradores y amigos. En eUos el futuro Rey comienza a vivir lo que, con el tiempo, será una auténtica pasión por el deporte de la vela. Con el Saltillo conoce las playas, acantilados, puertos y pueblos del norte y sur de la desembocadura del Tajo, en donde pescan, se bañan, recorren las poblaciones, duermen y conviven con la gente. Sesimbra, Portinho da Arrábida, Setúbal, Troia, Sines, Vila Nova de Milfontes y toda la larga fila de poblaciones costeras del Bajo Alentejo y del Algarve le son pronto familiares. También, las de las aguas más frías del norte de Lisboa, Praia das Mapas, Azenhas do Mar, Ericeira, la península de Peniche y las islas Berlenga, en donde se celebran las regatas en las que el Príncipe participa desde muy niño. Los primeros amigos portugueses de Juanito y Alfonsito han sido Jorge y Bernardo Arnoso, Eduardo Cabral y Cayetano Alcapovas. Pero a medida que pasa el tiempo, la pandüla se va ampliando, con vecinos, compañeros de estudios y de juegos e hijos de amigos de sus padres de EstorU y de Cascáis. Juanito ha hecho muy buenas migas con Bernardo Espirito Santo, Bábá, y Alfonsito con Juan, el benjamín de los Arnoso. Después, el hermano mayor completa el grupo con Joáo Estarreja, Alvaro Roque de Pinho y Francisco Pinto Balsemáo, Chiquinho, que ha contagiado a todos su pasión por el fútbol. En Casa San Bernardo viven los tres hermanos Arnoso; en Santa Marta su tía BLUNGO Y NEBRO 31 Isabel, y Eduardo Cabral, en un gran caserón, junto al faro, que tiene pista de tenis en la que los niños juegan algunos partidos. Las tres casas se asoman al Atlántico, en la carretera que va de la fortaleza de la Ciudadela a la Boca do Inferno, y forman un bonito conjunto con el palacio de los Condes de Guimaráes y Casa Espirito Santo un chalet inmenso, solitario entre los pinares y el mar, en el que aseguran las gentes del lugar que hace siete años los alemanes intentaron secuestrar al duque de Windsor Las tardes de Malmequer Este verano las tardes de Malmequer son calurosas e interminables y por eso Juanito recibe con alegría la promesa, que les han hecho sus padres, de llevarles a los cuatro a las grandes fiestas que se están celebrando en la ciudad con motivo del Octavo Centenario de la Toma de Lisboa. No podrá bañarse en el Tamariz, ni pasear en el balandro Sirimiri que le han regalado, ni dar unas galopadas en el picadero con sus caballos favoritos, Amigo, Morea, Maíz y Bonito, pero hoy no le preocupa mucho. Ha estudiado cuati- o horas por la mañana, está cansado de libros y don Pedro Sainz Rodríguez le ha contado que él y sus amigos asistirán a un desfile inolvidable que sólo se repite cada cien años. Y es bueno ver estas cosas, porque, ¿dónde estaremos todos dentro de cien años? Segm o que todos calvos Cervantes, como llaman entre eEos a don Pedro porque lo sabe todo y siempre les está regalando libros, no exagera en sus explicaciones. Le ha dicho que los festejos, que comenzaron en Lisboa a finales de mes, están resultando brUlantes y extraordinarios. Ayer. 5 de julio, el cardenal Gonealves Cerejeira, de cuyas manos Juanito y Pilar recibieron, en mayo, el sacramento de la Confirmación, bendijo la capital del imperio desde el monte de Sao Gens. Lo hizo mirando hacia el castillo de Sao Jorge, porque allí nació la ciudad en junio de 1147, después de que el conde Afonso Henriques liberara la fortaleza de los moros. Afonso Henriques, aquel día, fue proclamado rey de Portugal, aunque ya lo habían hecho ocho días antes sus soldados, que lo izaron triunfalmente sobre sus escudos cuando vencieron a los musulmanes en la batalla de Ourique. No exagera don Pedro. La prapa do Im-