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E Mientras NTREVISTA España se abre a una dimensión europea, los nacionalismos constituyen una fuente de tensión permanente. El historiador Juan Pablo Fusi analiza estos conflictos en su magnífico libro España, la evolución de la identidad nacional de reciente aparición Juan Pablo Fusi A la larga, ET 4 ha perdido y ellos lo saben Por Rosa Mana Echeverría Fotografía: José Lids Alvarez n su piso cercano a la madrileña Ciudad Universitaria, donde una luz de nieve que se filtra por la terraza parece hacernos flotar en la ingravidez del invierno, Juan Pablo Fusi, una de las mentes más lúcidas a la hora de analizar la trayectoria histórica de nuestro país, reflexiona sobre su libro de reciente aparición España, la evolución de la identidad nacional una obra indispensable para poder entender la patética tensión de los nacionalismos en una España que crece en el corazón de Europa. Nacido en San Sebastián bajo el amplio cielo de Euzkadi, se formó en Oxford junto a un personaje de la talla intelectual de Raymond Carr, con el que ha permanecido siempre imido en una estrecha y fructífera colaboración. Después de una serie de años desempeñando el cargo de director de la Biblioteca Nacional, donde dejó patente la cálida huella de su cordial talante, en la actualidad es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense. Su tiempo se reparte ahora entre la docencia, la investigación y su deporte favorito, las relaciones humanas. E -Esta obra ofrece una visión de la formación de nuestro pais como nación y una visión no nacionalista del problema de las nacionalidades y los nacionalismos. ¿Pero qué es España, esa nación absurda y metañsicamente imposible de la que hablaba Ganivet? -España tiene una cierta fortima por la cantidad de ensayistas, escritores y pintores que han hecho de ima reflexión sobre el país una parte muy importante de su obra, lo mismo Ganivet que Unamuno, Azorin, Ortega o algunos historiadores como Menéndez Pidal, Sánchez Albornoz o Américo Castro, aunque es verdad que a veces se trata de una reflexión obsesiva, una especie de metafísica del ser de España. Está claro que tienen una obsesión por un país que ha tenido un pasado muy importante y que en el siglo XX queda convertido en una potencia de cuarta categoría, un país atrasado y pobre. Esta gente redescubre España, sus paisajes, la Castilla seca, árida y dura y otras Españas porque en ellos se advierten otras sensibilidades además de la castellana, que es la principal. En el caso de Unamuno o Pío Baroja, tienen sus visiones del País Vasco; Azorin, del mundo levantino, lo mismo que sucede con los pintores, desde la liuninosidad fiUNCO Y NEfiRQ 13