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Nunca he presumido de haber sido amigo de Alfred Hildicock- escribe Enrique Herreros en este artículo- sin embargo tuve la oportunidad de conocerlo. En el verano de 1956, mientras Cary- Grant rodaba en España Orgullo y pasión se presentó en Madrid con intención de contratarle. Le recibimos en Barajas, en piena pista como se hacia entonces: Arriba, dos imágenes de su paso por España: en el cementerio de San Sebastián y en el aeropuerto. A la izquierda, una auto- caricatura que firmó con la dedicatoria de Good Suspense! En la otra página, durante el rodaje de Topaz- (1969) ¿Qué tal se encuentra de su grave enfermedad? ¡Completamente repuesto! Le recordé a su perro Philip famoso por haber intervenido en varias de sus películas. -cMurió su perro? -Sí, fue muy triste para mí. Pero ahora, mi esposa y yo tenemos dos crías suyas: Philip I y Philip II. La ciudad de los vivos Desde que lo vi en la frontera pensé que sería un gran tema poder llevarle al cementerio de San Sebastián para realizar allí un report e para Gaceta ilustrada la revista en la que yo era reportero. A Hitchcock le gustó mi idea y durante la visita al cementerio fue sacando notas de todo lo que veía y le llamaba la atención. Se paseó entre las tumbas con las manos a la espalda, como si fuera un Napoleón del cine; se apoyó en el rótulo que señalaba la ciudad de los vivos: San Sebastián y, mirándolo, comentó con ironía: ¡No quisiera traspasar en muchos años más allá de ese cartel. Le rol du suspense surpris sur le lieux de son inspiration El rey del suspense sorprendido en los lugares de su inspiración El tercer recuerdo que guardo de Alfred Hitchock es su valioso autógrafo, hecho con su típica auto- caricatura. Mi buen padre había encontrado una mañana fría del invierno de 1943, en una librería de viejo de la típica calle de San Bernardo, un álbum de autógrafos que un tal Melitón Revenga dedicó a la señorita Juanita de Dios Gastón y Pérez y lo fechaba en La Habana en 1837. Sólo conservaba tres o cuatro dedicatorías, y hojeándolo impresionaba la soledad de sus páginas. ¿Por qué no terminó su álbum Juanita de Dios? ¿de nadie más mereció homensue? ¿quién era? ¿cómo murió? Para llenar el vacío de aquel álbum, mi padre, el penúltimo romántico, decidió continuarlo con la intención de dejarlo también inconcluso para que, tal vez, cien años más adelante, un último romántico reanude el homen e a esa misteríosa señorita. En ese álbum han participado en su honor, en los últimos 50 años, firmas de la categoría de Miguel Mihura, Alvaro de Laiglesia, Buster Keaton, Sophia Loren, W. Somerset Maugham, Ramón Gómez de la Serna, Rita Hayworth, Maurice Chevalier, Jean Cocteau, César González- Ruano. Igor Stravlnsky, Cary Grant, Vittorio de Sica, Jacques Cousteau, Romy Schneider, Azorín, Concha Piquer, Charles Chaplin, Gregorio Marañón, Salvador Dalí, Luis Buñuel, Rock Hudson, Robert Taylor, Alain Delon, Gloria Swanson, Ella Fitzgerald, Elizabeth Taylor y otros muchos más. Le interesó la historia del álbum, rápidamente hizo su auto- caricatura, la firmó y escribió muy convencido; Good suspense! A primeros de mayo de 1980, cuando yo trabajaba en Beverly Hills, pasaba con mi coche por Santa Monica BIvd. en dirección Wlishire BIvd. la policía tenía detenido el tráfico en los alrededores de Good Sheperd Church, la iglesia donde se celebraban los funerales católicos por su alma con asistencia de todo Hollywood. Todo ello me hace recordar nuestro refrán: Quién quiera del mundo gozar, ha de oír, ver y callar (Hitchock) BUIGO Y lEGHD 51